2025-07-03

VENÍA DE PRESENTARSE CON SUCESO EN BRASIL

Después de 17 años, Bariloche se quedó sin coro ruso

Aunque con emoción, su directora destacó que el cierre se dio en un momento de alegría y logros. Sobre fines de año presentará otra agrupación enteramente femenina.

Después de dirigir durante 17 años al Likui Bariloche, Olga Liudkova puso fin a un proceso que supo de grandes momentos. De hecho, la determinación no se adoptó durante un período de languidez, sino después de un exitoso viaje a Brasil durante el cual el elenco barilochense pudo presentarse nada menos que antes 400 personas en un templo religioso. “Se cierra una etapa, pero se abre otra”, aclaró la directora, todavía con la emoción a cuestas.

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Un lapso de “17 años en la vida humana es bastante”, resaltó. “Sobre todo cuando la agrupación era mixta y con gente de distintas edades”, explicó. “Había integrantes muy jóvenes, de 30 y pico de años y otros llegaban a una edad más grande. Eso hace que, entre las generaciones, las cosas se vean de diferente manera”. Sin embargo, “yo necesitaba dar espacio en el coro a gente de todas las generaciones para que pudieran expresarse como personas o individuos”.

El coro supo cantar en la mismísima Rusia y siempre tuvo vocación viajera, a tal punto que “el cierre fue espectacular porque viajamos a Brasil a través de un contacto para que el Coro Likui pudiera disfrutar al máximo”, compartió Olga. “Tuvimos como ocho presentaciones en conciertos bastante grandes, con un recibimiento impresionante. No se puede explicar con qué amor y con cuánta esperanza nos recibieron, cómo nos escucharon y con qué atención en nuestra participación. Fue un placer de los placeres”, valoró.

El último anhelo del coro barilochense que se especializó en música litúrgica de origen ruso se concretó en mayo y junio últimos. “Preparamos el viaje durante un año y medio. Cuando sabíamos que iba a suceder estuvimos bastante concentrados en nuestros eventos acá en Bariloche porque teníamos que ensayar y seguir ensayando. Los que me conocen saben que, si voy a mostrar un trabajo, tiene que estar bien hecho”, proclamó.

Según sus convicciones artísticas, “para viajar tan lejos de nuestra tierra hay que dar lo máximo y que después, todos se sientan conformes”. Fue lo que sucedió: “cantamos en la iglesia siria de San Pablo frente a más de 400 personas que vinieron al concierto. Nos impactó cómo nos esperaron: todos estaban de pie cuando entró el coro. Un respeto único”, destacó la directora. De los 25 años que lleva en la Argentina, Olga Liudkova pasó 23 en Bariloche y vaya si dejó impronta.

El coro ruso de Bariloche cruzó varias veces la frontera.

En el país vecino “también cantamos en un geriátrico donde la gente estaba más que feliz por escucharnos junto con sus familiares. Fue una cosa muy emotiva. Después, tuvimos cinco días de playa que nos vinieron muy bien para descansar. La palabra likui refleja alegría, así que la pasamos bien”. Al término del disfrute “cantamos en la Embajada de Rusia en Buenos Aires, donde también dimos un concierto importante. El embajador destacó el crecimiento profesional de la agrupación”, confió nuestra vecina.

Como una familia

Al saber que la experiencia brasileña sería la última que acometería en conjunto, creció su importancia. “De este viaje, uno de los recuerdos queridos es la imagen de estar todos juntos, como una familia y con la alegría de cantar la música que nos gusta”, compartió la directora. “Pudimos transmitir a nuestros queridos públicos calidez porque el repertorio ya lo sabíamos de memoria, entonces podíamos mirar a los ojos a nuestros oyentes”, valoró.

En consecuencia, “este recuerdo me va a quedar como una fotografía para la vida, porque los chicos de Likui son maravillosos… Todos los cantantes, las 25 personas que viajaron. A la gran energía que tuvo este grupo no la voy a olvidar”, insistió la directora. “También quedé impactada con el recibimiento de los brasileños en cada concierto, aplaudiendo y pidiendo bises”, señaló.

Que el Likui agotara su ciclo no quiere decir que Olga se llame a silencio. “Como directora pienso seguir haciendo mis cosas. Por más que haya cerrado la etapa del coro mixto, voy a seguir dirigiendo un coro femenino que ya está elegido y convocado”, adelantó. “Voy a seguir porque realmente, no puedo vivir sin música. Todavía no me quiero jubilar, me gusta cantar con ellas y seguir eligiendo repertorio fino, trabajar cosas quizá más para mujeres, porque todos estamos atravesando la edad y algunas ciertas dificultades de salud. Hay distintas historias en cada mujer, entonces me encantaría recoger todo eso y poner a la vista que podemos hacer otras cosas. Ese es mi plan por ahora”, anticipó.

El nuevo proyecto está encaminado. “Para noviembre o diciembre vamos a poder dar una primera presentación para invitar a todos quienes nos puedan escuchar”. La directora también tuvo palabras de reconocimiento para El Cordillerano: “te quiero agradecer a vos que, en todo este tiempo, nos hiciste hermosas notas. Estoy más que agradecida por tus preguntas”, subrayó.

En definitiva y aunque todavía las emociones resulten encontradas, “proyectos hay. Solamente se cierra una etapa en mi vida: la del coro mixto Likui Bariloche”, insistió. “También agradezco a todo el público que nos acompañó en Bariloche porque los vamos a extrañar. Formar este coro fue una parte muy importante de mi vida en la Argentina”. Por nuestra cuenta añadamos que, por su repertorio y repercusión dentro y fuera del país, el elenco que acaba de despedirse se deja una huella importante en la historia de la música coral de Bariloche. Entonces, ¡bolshoe spasibo!

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