INCREÍBLE
Demolieron la casa de Gustavo Cerati: Cuál fue el escalofriante hallazgo
¿Otro crímen quedará sin resolver? Es la pregunta que resuena actualmente en Coghlan, barrio en el que vivió Gustavo Cerati y tuvo su propia casa, la que demolieron hace sólo unos días. Se debe a que, luego de derribarla se toparon con un escalofriante hallazgo: se trata de huesos humanos que estaban enterrados en el lote.
Al 3700 de la Avenida Congreso, en el barrio porteño de Coghlan se puede apreciar que exite una obra en construcción, se debe a que allí antes estaba la casa en la que supo vivir Gustavo Cerati, pero que fue demolida con el objetivo de crear una nueva estructura. Al iniciar con los trabajos, los obreros se toparon con una situación muy extraña.
Se debe a que, a la hora de comenzar con las excavaciones los obreros se toparon con unos restos extraños, por lo que se realizaron las investigaciones correspondientes y se supo que se trata de huesos humanos: “En un momento dado, se desprendió un trozo de tierra de la casa lindera y quedaron a la vista lo que aparentarían ser restos óseos humanos“.
Ante esta revelación, Marina Olmi, la hermana de Boy, quien era la dueña de esa casa, aseguró no saber nada al respecto, por lo que contó la historia de este hogar: “La compramos con mi exmarido al hijo de una señora alemana, Olga Schuddekopf, hace 30 años”.
Ante las preguntas, recordó que antes funcionaba un geriátrico en ese lugar y que incluso hace unos 150 años atrás, hubo una capilla y un establo. Esto alimentó las teorías, pero ella se mostró muy sorprendida: “Es una casa bien hecha, pero cuando la compramos ya estaba viejísima. La había hecho el padre de la señora que me la vendió. Hace por lo menos 100 años”.
Sin embargo, realizando el ejercicio de la memoria marcó que ella jamás vivió nada extraño mientras estuvo allí, ya que incluso aseguró que era un espacio de “mucha luminosidad”. Por lo que “todos los años que nosotros vivimos fue una casa muy luminosa, con una hermosa familia y en la que fuimos muy felices”.
Pero en búsqueda de algo que conecte con los huesos hallados, en el lugar en el que vivió Gustavo Cerati, recordó una particularidad que podría convertirse en el inicio de la investigación: “Donde hice la pileta había una especie de situación oscura. Había una casilla de madera y cosas raras (de los anteriores dueños)“.