CRIMEN DEL CEMENTERIO
El acusado seguirá detenido hasta marzo y pidió la misma cama que ya ocupaba en el Penal
José Evaristo Chávez Aguilar había accedido a una salida transitoria de 6 horas el pasado mes de marzo, en el marco del cumplimiento de una condena previa por homicidio. Pero no volvió al Penal 3 y estaba prófugo. En esa condición asesinó a Sebastián Ernesto Ojeda. Tras ser recapturado, fue acusado por el crimen ocurrido en el Cementerio Municipal, donde la víctima buscó refugiarse ante la presencia de su agresor.
Chávez Aguilar (33) fue acusado por el delito de homicidio agravado por el uso de arma de fuego. Y los investigadores sospechan que el arma que le secuestraron junto a una cartuchera repleta de municiones en su vivienda al momento de ser detenido, fue la utilizada para cometer el crimen.
Según precisaron, el hecho ocurrió el pasado viernes alrededor de las 18, en la intersección de las calles Onelli y Lengas, cuando el acusado interceptó a la víctima, que caminaba por el lugar con su pareja y un hijo menor de edad. Al notar la presencia de Chávez Aguilar, Ojeda saltó el paredón del Cementerio e ingresó al predio municipal buscando refugiarse, pero Chávez lo persiguió y efectuó entre cuatro y cinco disparos contra su persona.

La víctima logró volver a saltar el muro del Cementerio y se reencontró con su pareja y su hijo. Ya gravemente herido, afirmó: “Me puso, José Chávez me puso”. Uno de los proyectiles ingresó casi a la altura del cuello con trayectoria descendente y lesionó arterias y órganos vitales de la víctima, ocasionando su deceso pese a un traslado desesperado al Hospital Zonal, en un vehículo particular.
Con los primeros datos recabados en la investigación, motivaron la búsqueda del sujeto en el domicilio familiar ubicado a escasos metros del lugar del hecho: Las autoridades apuntaron que Chávez Aguilar escapó por el fondo de su propiedad, hacia la zona del Vivero Municipal. Horas después volvieron al domicilio y lo capturaron cuando de nuevo intentaba escapar por el mismo lugar.

La fiscala jefa Betiana Cendón y el fiscal Inti Isla, le reprocharon el homicidio y solicitaron su prisión preventiva hasta el mes de marzo de 2025, lo que no tuvo objeciones de parte del defensor oficial Marcos Miguel, quien sí acusó una actividad procesal defectuosa en los procedimientos iniciales del caso, porque según apuntó no contaron con testigos civiles que certifiquen lo señalado en las actas que elaboró la policía.
Sin objeciones a los plazos y a la prisión preventiva, la defensa aseguró que trabajará en otra teoría del caso. Además, dijo tener conocimiento de que el lugar que ocupaba Chávez Aguilar antes de escapar de la salida transitoria todavía estaba libre, por lo que solicitó su inmediato traslado a esa misma ubicación dentro del Penal 3 de Bariloche.
El juez de Garantías Ricardo Calcagno, aceptó la formulación de cargos que planteó la fiscalía e impuso la prisión preventiva solicitada.