El Papa pidió que cesen las guerras: "¡Basta, por favor!"
En un emotivo llamado a la paz mundial, el papa Francisco ha instado firmemente a un cese inmediato de hostilidades en todos los frentes de conflicto, destacando las tensiones en el Medio Oriente y Ucrania como focos de preocupación global.
El pronunciamiento fue hecho al cierre de la oración mariana del Ángelus, donde se evidenció su deseo de que la diplomacia y el diálogo tomen el liderazgo en la resolución de estos conflictos armados.
El líder de la Iglesia Católica expresó su decepción ante la persistencia de las guerras, calificando esta situación como una "derrota para todos". Imploró un alto final a los enfrentamientos y exigió respeto por las fuerzas de paz de Naciones Unidas, especialmente tras los ataques recientes a la base de la ONU en el Líbano. El Pontífice extendió sus plegarias para todas las víctimas, subrayando la necesidad de cesar los ataques aéreos contra civiles, quienes siguen siendo los más perjudicados por los combates.
Haciendo eco de la difícil situación en Oriente Medio, Francisco reafirmó su cercanía con las personas impactadas en Palestina, Israel y Líbano. "Rezo intensamente por los desplazados, los rehenes y todos los afectados por esta inútil espiral de odio y venganza", expresó. El Papa urgió a la liberación inmediata de los secuestrados mientras deseaba un fin rápido a todas las atrocidades en la región.
Francisco volvió a dirigirse a la comunidad internacional con respecto a Ucrania, exhortando a que no se deje "morir de frío" a sus habitantes en medio de violentos ataques aéreos que no cesan. Abogó por la protección de los inocentes y condenó las ofensivas dirigidas contra civiles indefensos. En sus declaraciones, insistió en que los conflictos armados nunca lograrán la paz o la seguridad sostenibles, sino que representan una imposición condenatoria de pérdida y sufrimiento.
Finalmente, sus afirmaciones resonaron con una dura crítica contra quienes creen hallar poder en la guerra, describiéndola como una insensatez destinada al fracaso. "La guerra es una derrota para todos, especialmente para aquellos que erróneamente se sienten invencibles", concluyó con emoción, instando a un final inmediato a la violencia con su desgarrador "¡basta, por favor!".