UN PEDACITO DE PUEBLO
Adiós al Lecherito, histórico taxista barilochense
El viernes por la noche se conoció la partida de José Heriberto Cid a la edad de 79 años. Para muchos barilochenses era simplemente “El Lecherito”, un taxista muy querido por la comunidad.
Toda una vida de trabajo en el móvil 026, con una amplia clientela que confiaba en su tarea dejándole a cargo a sus seres más queridos al momento de planificar un viaje. El Lecherito era todo escucha y paciencia, siempre con una sonrisa y cargado de energía positiva, hacía que un simple viaje se convirtiera en una experiencia diferente.
Un profesional del volante que se ganó el respeto de sus compañeros, dispuesto a dar una mano y acompañando a los que estaban mal. La parada de taxis de Mitre y Rolando debería llevar su nombre por la cantidad de horas que estuvo allí esperando pasajeros.
Tenía un olfato peculiar para reconocer a los barilochenses, su mirada observadora por el espejito lo llevaba a recordar historias casi olvidadas por la rutina cotidiana.
Generaciones les confiaron a sus hijos para llevarlos a la escuela, chicos que al crecer buscaba a la salida de un boliche. Si los llevaba El Lecherito, seguro que llegarían bien a sus hogares.
Ya no estarán más en su taxi los relatos de las carreras de moto en las que participó, de la Zanella que tanto quiso y de las miles de anécdotas que compartía.
Se pierde a un tachero solidario y empático, a un buen amigo y compañero, un pedacito de aquel Bariloche de nostalgias y relatos.