OTRO GOLPE AL BOLSILLO
El Gobierno liberò el precio del gas en garrafa y ya no tendrá precio tope
El sector del Gas Licuado de Petróleo (GLP) ha sido testigo de un drástico cambio en su regulación con la reciente decisión del gobierno de Javier Milei. A través de la Secretaría de Energía de la Nación, se ha decidido desregular el precio de las garrafas, lo que previsiblemente resultará en un aumento significativo de sus costos para los consumidores.
La Resolución 216/2024, firmada por el secretario de Energía Eduardo Rodríguez Chirillo, elimina los conocidos “Precios Máximos de Referencia” que anteriormente se aplicaban en las etapas de fraccionamiento, distribución y venta al público de las garrafas. A partir de ahora, solo se tendrán en cuenta “Precios de Referencia” que no impondrán un tope sobre la cobertura de las variaciones de los costos.
Entre los argumentos del gobierno, la medida busca fomentar la “competitividad de la oferta y la demanda” así como alentar una mayor “expansión” del sector. Según indicaron, el objetivo es que el precio al consumidor final refleje los “reales costos económicos”, de acuerdo con los principios de libertad de mercado y obviando cualquier interferencia que previamente obstaculizase estos objetivos.
En este contexto, se espera que la decisión del gobierno genere una mayor “eficiencia económica”, e incentive la inversión en el sector del GLP, conduciendo a una mejora progresiva y un aumento de la competencia hasta alcanzar estándares internacionales.
Sin embargo, la consecuencia directa de esta política recae sobre los sectores más vulnerables de la sociedad, quienes utilizan el GLP en garrafas para sus necesidades domésticas debido a la falta de red de gas natural en sus áreas. Estos hogares estarán ahora sujetos a precios que, sin un tope de protección, se verán incrementados de forma considerable.
Actualmente, el precio de una garrafa de 10 kg se estima en 8.500 pesos, una de 12 kg en 10.200 pesos y una de 15 kg en 12.700 pesos. Ante esta realidad, los más necesitados sufrirán un nuevo golpe a sus bolsillos debido a la liberalización del precio del GLP.