POLÉMICA
El Gobierno continúa enviando lingotes de oro del Banco Central hacia el Reino Unido
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) ha continuado con su política de enviar reservas de oro al Reino Unido. Este lunes, unos 1.500 lingotes de oro, valuados aproximadamente en 250 millones de dólares, fueron enviados a Londres. Con este, ya son tres los envíos de lingotes autorizados por el gobierno de Javier Milei.
La noticia ha generado un notable revuelo en redes sociales, donde circuló un video mostrando un camión del BCRA rumbo al Aeropuerto Internacional de Ezeiza, en la Autopista Riccheri. La operativa, que inicialmente fue confirmada por el Ministro de Economía, Luis Caputo, se presenta como una acción destinada a brindar retornos económicos al país, aunque es un concepto que ha dejado dudas y críticas en diversos sectores.
El diputado nacional y Secretario General de La Bancaria, Sergio Palazzo, fue uno de los primeros en exigir transparencia. A través de una carta, requirió informes detallados tanto del Gobierno como del BCRA, especialmente sobre los presuntos traslados de oro en junio por parte de la empresa de caudales Lumil. Estos traslados apuntarían hacia un destino final en el Banco Central de Inglaterra, según supuestas especulaciones.
Economistas y analistas financieros también han ofrecido su perspectiva. Julián Guarino, director de Ambito, ponderó la difícil situación en la que se encuentra el BCRA en cuanto a sus reservass, destacando la necesidad de contar con respaldo en oro físico para obtener garantías internacionales en tiempos de extrema complejidad económica. No obstante, Guarino también alertó sobre los costos significativos que implica movilizar estas reservas a nivel internacional.
Lo sucedido hace recordar al reciente pedido del Banco de Basilea para cancelar un swap de 3.000 millones de dólares poco después de la asunción de Milei. Según analistas, estas maniobras han incrementado las preocupaciones sobre la solvencia económica del país y los caminos de acción futuros del Gobierno. Mientras tanto, el debate sobre la política cambiaria y monetaria se intensifica, entre dudas y complicaciones.