Plazo fijo: ¿Cuáles son los bancos que subieron la tasa de interés en agosto?
En el contexto de un año con constantes variaciones económicas, los bancos han comenzado a ajustar sus tasas de interés para los depósitos a plazo fijo siguiente a la significativa reducción realizada por el Banco Central de la República Argentina (BCRA) en 2024. Este ajuste se visibiliza especialmente en agosto, cuando doce bancos incrementaron sus tasas nominales anuales (TNA) para las colocaciones en pesos a 30 días.
Hasta finales de julio, el interés promedio de los bancos para el plazo fijo se mantenía en el 33% anual. Sin embargo, esta cifra experimentó un aumento, llegando a ubicarse en el 37% anual. Este incremento refleja el esfuerzo de las entidades por captar a los ahorristas mediante rendimientos que, aunque moderadamente superiores, tratan de hacerse más atractivos en tiempos de incertidumbre económica.
Un ejemplo concreto es el Banco Nación, donde se pueden verificar los rendimientos específicos para depósitos de $1.000.000.
Lista de bancos que subieron sus tasas:
Dentro de los que ajustaron al alza sus tasas de interés, destacan:
- Banco Bica, Banco Bibank y Banco Voii, que ahora proporcionan una TNA del 38%, la más alta entre los bancos mencionados.
- Banco Meridian: Elevó su tasa hasta el 37%
- Banco Macro: Ajustó su TNA a 36%
- Banco Julio: Incrementó su tasa a 35,25%
- Banco Hipotecario, Banco Dino, Banco de Córdoba, Banco de Corrientes y Banco de Chubut: Todas estas entidades establecieron su TNA en 35%
- Banco BBVA Argentina: A pesar de haber aumentado su tasa, esta se mantiene más baja en comparación, con un valor del 32%
Conviene evaluar si realmente es beneficioso hacer un plazo fijo en pesos en estas condiciones revisando detalladamente el rendimiento mensual que ofrece cada banco junto con la tasa de inflación vigente.
Aunque los incrementos pueden lucir atractivos a simple vista, la opción más rentable ofrece un rendimiento mensual del 3,17%, mientras que la menos rentable genera un interés mensual del 2,66%, ambos valores que, en muchos casos, pueden situarse por debajo de la inflación presente.