TEMPRANAS Y ABUNDANTES
Advierten que nevadas atípicas en Bariloche incrementan el peligro de avalanchas
Este otoño atípico llevó a tener en pocas horas, una gran acumulación de nieve en la ciudad y en las montañas de la región. El peligro de avalanchas está presente y es indispensable aprender a manejarse con anticipación.
Julián López, guía de alta montaña UIAGM y uno de los pronosticadores del CIAv (Centro de Información de Avalanchas) dialogó con Daniel Pardo y Daniela Lucero en el programa Agenda, que se emite por El Cordillerano Radio (93.7). Brindó información para conocer los peligros de ir a la montaña sin la información precisa del estado del clima, sin las herramientas y los conocimientos básicos.
Con respecto a las nevadas tempranas dijo “generalmente no llegan a generar la suficiente cantidad de nieve como para que haya un plano de deslizamiento, es decir que las cargas no son tan grandes como para generar una avalancha”.
Sin embargo este año pasó algo poco habitual, “de estar limpia la montaña pasó de golpe a tener más de un 1,80 metros de nieve, es un manto bastante grueso que llega a cubrir todas las superficies de rocas que hacen de anclaje y pueden generar una avalancha”.
Por otro lado cuando nieva tan temprano las temperaturas a veces no son tan bajas, “la humedad y los ciclos de lluvias posteriores hacen que la nieve se cargue de agua y ese peso es importante”. Agregó “ahora vienen días fríos y es un comportamiento atípico por eso diría que siempre que sucede algo que no conocemos nos es mucho más difícil gestionarlo y por eso hay que tener el doble de cuidado”.
En el mundo hay diferentes mantos de nieve, “incluso en el mismo lugar se puede comportar de maneras diferentes, en nuestra región tenemos lo que se llama manto marítimo y eso determina cuándo es mayor el peligro y cómo se comporta”.
“En un manto como el nuestro el riesgo es siempre mayor durante e inmediatamente después de las tormentas, sobre todo tiene que ver con que suele caer mucha nieve de golpe y la que recibe a la nueva no está lista para sostenerla”.
“Esas avalanchas pueden ser espontáneas o gatilladas por un esquiador o un caminante si justo está ahí en ese momento”. Esto no quita que pueda suceder en muchos días posteriores.

Tormentas
López resaltó que “nosotros no solo llamamos tormenta al momento en que caen las precipitaciones sino cuando hay ciclos de mucho viento que transportan la nieve de un lugar a otro de la montaña”.
Otro punto de mayor peligro de avalanchas es durante la primavera y generalmente por la tarde. “La nieve se pone pesada y genera problemas distintos a los que hay durante el invierno”.
Creencias populares
Durante años se habló de que en nuestra región no eran tan comunes las avalanchas y se las relacionaba más con Europa. “Sin embargo por diferentes situaciones y a fuerza de accidentes y tragedias terminamos relacionándonos en nuestra comunidad con algunas que se cobraron varias víctimas”.
López alertó “hoy pasa que la gente cree que hay ciertos lugares donde no pasa nada y que jamás podría ocurrir un evento como estos porque los conoce o transita habitualmente, sin embargo no es así”.
Agregó “eso es una trampa que incluso está descripta por autores como familiaridad, se puede haber ido mucho, saberlo seguro pero puede ser una trampa mortal si hubo un cambio atípico y la avalancha puede producirse”.
La forma de romper con esta familiaridad que puede terminar en tragedia es capacitarse. “Tener herramientas para evaluar cada situación como única, tomar decisiones y no hacer las cosas como siempre porque en otro momento funcionaron”.
Recomendaciones
Cuando se emite un comunicado de peligro de avalanchas, el problema de identificar ese monstruo que está escondido en la montaña, siempre lo terminan con una recomendación. “Explicamos cómo podemos hacer para salir y evitar ese problema, damos la opción de dónde sí se puede ir o qué hacer”.
Frente a una situación nueva manejarse con la mayor cautela posible. “Evitar a toda costa quedar atrapado en una avalancha y para poder lograrlo lo más importante es entender el problema con anterioridad”.
“Nadie está exento y siempre hay un margen de variación, pero de quedar atrapado en una hay que esperar a que nuestros compañeros nos rescaten”. Citó dos factores que pueden significar la vida o la muerte “la primera es tener el equipo de seguridad completo que es el dispositivo de búsqueda de víctimas de avalanchas, la pala y la sonda”. Esto es fundamental tanto para el que está bajo la nieve como para el que inicia el rescate. Localizar, palear y desenterrar, dictan cursos para aprender a hacerlo y ponerlo en práctica llegado el momento.
No alcanza con tenerlo sino que también hay que saber utilizarlo. “A veces la euforia de que empiece el invierno le gana a la razón y terminamos exponiéndonos al peligro sin estar preparados”.