DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER INDÍGENA III
Vanesa Gallardo Llancaqueo: “hay gestos de ternura que no nos dejan caer”
De a poco y sin vocinglería, se posiciona como una de las nuevas voces de la poesía mapuche. No está apurada por publicar, pero ya encuentra reconocimiento de parte de sus pares fuera del mundo mapuche.
Todavía es más reconocida como enseñante de mapudungun o profesora en Letras, pero de a poco y sin hacer demasiado barullo, Vanesa Gallardo Llancaqueo se encamina hacia la poesía como forma de expresión artística. Otra de las “mujeres indígenas” que, en Bariloche, levanta su voz no sólo el 5 de septiembre, sino también en movilizaciones, en el trabajo cotidiano o precisamente, en acontecimientos donde haya lugar para la literatura.
En efecto, “la escritura literaria es el modo en que he encontrado para expresarme”, le dijo a El Cordillerano, en coincidencia con el Día Internacional de la Mujer Indígena. “El arte de la metáfora vino primero en tantos relatos de pewmas (sueños). Esas prácticas de narrar lo soñado mientras se desayuna, fueron las primeras experiencias con un modo de decir figurado, interpretando las señales que el sueño entrega”, señaló.
Quienes estuvieron meses atrás en el Puerto San Carlos escucharon su palabra. “Este año participé de un hermoso y novedoso encuentro de poesía y canción llamado Montaña de canciones que se realizó en abril pasado”. Si bien el cronista había preguntado cuáles fueron sus andanzas más recientes, cabe añadir que, en 2022, Vanesa compartió sus versos en una sala del Centro Cultural Kirchner, precisamente en conmemoración de la misma efeméride.
En aquella oportunidad, compartió escena con Viviana Ayilef y Liliana Ancalao, las dos voces más potentes de la poesía mapuche al este de la cordillera, mientras Anahí Mariluan aportó su música. Pero para su escritura, nuevos horizontes se abren: “Como próxima instancia, estoy invitada a participar del Festival de Poesía del Carilafquen ‘Como un rayo’, que organizan las poetas Lola Halfon y Camila Vallendor para noviembre. Por ahora, así vengo compartiendo lo que escribo. Ya vendrá el tiempo de hacerlas andar en otros soportes”, dijo, en relación a un probable libro.
La poeta da sus pasos cuando el pueblo al que pertenece no las tiene todas consigo. “Es un tiempo hostil para reconocerse parte del pueblo mapuche. Sin embargo, esta condición de identidad nunca fue sencilla. Y creo que, pese a este panorama adverso, somos muchas las personas indígenas que estamos fortalecidos en nuestra identidad. Hay raíces fundamentadas en la memoria histórica de nuestro estar en este espacio territorial y sostenidas por inmensos gestos de ternura que no nos dejan caer”, destacó.
Además, “nuestra gente nunca ha renunciado a la búsqueda y la construcción de belleza. A pesar del genocidio, nuestra gente siguió trabajando la lana, siguió con el teñido, tejiendo, construyendo instrumentos musicales, construyendo piezas de platería, sacando el canto en la intimidad de la casa o en forma colectiva, en las ceremonias, conversando largo y tendido”, ejemplificó. “Quiero decir con esto que no debemos desalentarnos, porque nuestra lucha viene de lejos. Lo que sí creo que necesitamos recuperar o fortalecer los espacios de conversación que, en definitiva, son espacio de construcción de comunidad”, resaltó.
Si es difícil pararse como mapuche frente al mundo, qué decir si además se es mujer… “Yo creo que ser mujer en el contexto de un pueblo indígena ha significado sufrir doble discriminación: por ser mujer y por ser indígena. Y eso se puede evidenciar en el acceso a la educación o a ocupar lugares de conducción. Lamentablemente, las tareas de cuidado siguen siendo tareas que quedan a cargo de las mujeres y entonces no les queda tiempo para desarrollarse en lo que cada una desee”, lamentó.
De todas maneras, el avance de ellas parece irrefrenable porque “aun con esas adversidades, he observado que muchas acciones colectivas son sostenidas por mujeres, aun cuando no sea mujer quien asuma la toma de la palabra en los espacios públicos. Y otras experiencias son conducidas y dichas por las mismas mujeres”, aportó Vanesa. Ganas de que lleguen aquellos “otros soportes”.