DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER INDÍGENA II
Naty Boom Boom: “reconocerse es un acto de valentía y de fortaleza”
Artista visual y muralista, está en Bariloche como consecuencia de migraciones. Desde aquí y a pasos agigantados se reencuentra con su identidad “andina y colla”. Sus trabajos pueden verse en varios emplazamientos.
Cuando El Cordillerano importunó a Natalia Gutiérrez, justo estaba trabajando en una obra que reproduce el rostro de Bartolina Sisa, la luchadora en cuyo homenaje se instituyó el Día Internacional de la Mujer Indígena. Esa jornada de 1782, la aimara fue asesinada de una forma terrible por los portadores de la hipotética civilización. “Firmo mis trabajos como Naty Boom Boom. Soy artista visual y muralista”, se presentó nuestra interlocutora, aunque ya hablamos varias veces con ella en otras oportunidades.
Precisamente, “vengo trabajando mi identidad a través del arte: quién soy y de dónde vengo”, añadió. “Fue como una invitación del territorio donde habito por todo lo que pasa acá, en el sur. Esta búsqueda de mi identidad andina y colla, se da porque mis papás son migrantes del norte y con esta migración, parte de la cultura se va perdiendo”, compartió Naty. “Ahora me encuentro en el momento de recuperarla con mis obras, mis ancestras y algunas costumbres culturales. Mi proyecto personal es en torno a mi identidad, a la construcción de mi identidad originaria”, proclamó.
Obras de la muralista pueden verse por doquier en Bariloche. “Hace poco fui invitada por la Subsecretaría de Cultura de la Municipalidad a intervenir el Laberinto, que está en el Centro Municipal de Artes, Ciencia y Tecnología, en el marco de la Fiesta de la Nieve”, recordó. “Como es un lugar público para compartir, también tomo al muralismo para poder contar y mostrar el territorio que habitamos”, señaló.
Hay en sus propuestas hilos conductores. “Esa es mi línea de trabajo en general: siempre tengo en cuenta la flora y la fauna de este espacio tan hermoso. En el Laberinto hice una trucha flúor, muy de las aguas frías de acá. Cuando me contratan para hacer algún otro mural, siempre estoy con la flora: amancay, mutisias… Flores autóctonas de Bariloche que cargan con mucho significado. Intento trabajar siempre lo local”, destacó.
Naty Boom Boom tiene planes. “Para el 12 de octubre tengo prevista una inauguración de obra de mi proyecto personal. Voy a mostrar mis trabajos, pero va a ser como una intervención, porque voy a estar acompañada por luces negras para que el flúor puede brillar”, anticipó. “Voy a exponer una serie sobre la temática andina para seguir sosteniendo la fecha, aunque por ahí me gusta más trabajar sobre el 11 de octubre como Último Día de Libertad de los Pueblos Originarios y no tanto sobre el 12”, aclaró. También será en Puerto San Carlos.
Con los acontecimientos de Jujuy muy frescos y los resultados de las recientes PASO, “es un contexto bastante grave. A veces yo no entiendo a la sociedad, parece una pesadilla, pero reconocerse indígena en este momento es un acto de valentía y de fortaleza”, resaltó. “No es fácil con las perspectivas que tienen estos partidos que intentan asumir el poder. Vamos a tener que estar luchando y trabajando”, avizoró.
Por su parte, “siento que esta lucha en este momento, es a partir del arte. Es una herramienta para poder comunicar porque no hace falta saber leer o escribir para entender lo que dicen las imágenes. Mi herramienta de lucha y también para compartir, es la pintura: contar quiénes somos, de dónde venimos, qué hacemos o por qué estamos en este momento”, detalló. “No hay que aflojar, hay que seguir resistiendo”.
Naty no se deja vencer. “No sé si escuchaste hablar de Pachakuti, un ciclo que se da cada 500 años que ahora estamos comenzando y coincide con lo que dijo Tupac Amaru antes de que lo asesinaran: volveremos y seremos millones. Creo que estamos volviendo de diversas maneras y estamos siendo millones. Tenemos que seguir y también construir con las personas que nos acompañan, porque compartir también es parte de la esencia de nuestro pueblo”, definió.
Las mujeres que se reconocen pertenecientes a pueblos indígenas no la tienen fácil. “Ser mujer indígena en la actualidad es una lucha diaria porque convivimos con estereotipos hegemónicos establecido como normales en los que uno no encaja. Entonces, es una lucha decir que mi belleza es marrón, que mi pelo es negro y largo y mi cara redonda como la Luna. Esa es mi belleza”, desafío.
Simultáneamente, “deconstruir esa hegemonía es una lucha también de amor propio, por amarse, reconocerse y valorarse. También tenemos el desafío de mantener nuestra cultura a partir de nuestro rol, en este caso, como mujer artista”, insistió. “Bartolina es un gran ejemplo, porque ella fue luchadora contra la colonización de ese momento, la pobreza y la discriminación. Luchas que no se terminan y que nosotras también llevamos adelante. Es un gran poder que tenemos”, comentó la plástica. Con sus plantas en Patagonia y el corazón en el viejo Collasuyo.