NO QUERÍA PERDERSE DOS SEMANAS DE CLASES
Una adolescente bajó el cerro a caballo para llegar hasta el transporte escolar
La vida de la gente de campo durante el invierno es muy dura. El transporte escolar que busca a los estudiantes en sus hogares para llevarlos hasta las escuelas es cada dos semanas, por lo que las familias están viendo la forma de solicitar que vuelva a ser semanal.
Jennifer es una adolescente que vive en el paraje Panquehuao, más de tres kilómetros cerro arriba, frente a Corralito. El estado del camino era completamente intransitable por lo que la camioneta no pudo llegar a buscarla a su hogar, ella no quería faltar dos semanas a la escuela entonces, pidió a su papá que la acompañara a caballo hasta encontrarse con el transporte.
Patricia Noches, mamá de la joven, contó a El Cordillerano lo difícil que se hace el día a día en la Línea Sur. Su hija está cursando segundo año en la ESRN N° 41 Los Héroes de Malvinas, de Pilcaniyeu, y durante las dos semanas se hospeda en la Residencia Escolar Mixta de Nivel Medio.
“El camino hacia Panquehuao en estos días es imposible de transitarlo, entonces tampoco es cuestión de poner en riesgo la vida de los chicos ni de los choferes del transporte”. Enormes zanjas rodeadas de greda desdibujan lo que en verano, son senderos por los cuales se puede circular.
“Esa mañana el transporte la esperaba cerca Corralito, si ella no lo tomaba se perdía dos semanas de clase y no quería, entonces mi marido decidió acompañarla y bajaron el cerro a caballo”.
Transporte quincenal
Los estudiantes se van de sus hogares y no pueden regresar por dos semanas puesto que el servicio de transporte es quincenal. “Justo anoche hablé con ella y extraña un montón pero le falta otra semana para poder volver a casa” se lamentó.
“Estamos reuniéndonos los padres para pedir a Educación que vuelva a ser cada siete días”. Jennifer tiene un hermano mayor y dos más pequeños, es lógico que quiera compartir los sábados y domingos con ellos. “Le gusta mucho estar en casa, cuando podemos y el camino está bueno, la buscamos pero por ahora eso es imposible” dijo Patricia.
Reunirse con las otras familias también es algo complicado, porque se les hace muy difícil transitar los senderos para encontrarse. “Lo que ya hicimos fue pedir el receso invernal extendido es decir que tengan cinco semanas de vacaciones en invierno como es en la escuela de Corralito, eso nos aliviaría mucho”.