2023-06-27

CRIMEN DE EDUARDA SANTOS DE ALMEIDA

Hallaron el cadáver al mismo tiempo que el acusado denunciaba la desaparición

La fiscalía lo había adelantado en su alegato de apertura en el marco del juicio oral y público por jurados populares que se sigue contra Fernando Alves Ferreira. Así, mediante testimonios, quedó claro que de manera simultánea al hallazgo del cuerpo y las primeras medidas investigativas, el acusado llamó a la policía para denunciar la desaparición de la víctima. Para la fiscalía, se trató de una maniobra para desviar el foco de atención, que pronto se posaría sobre él.

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En su alegato de apertura, el fiscal jefe Martín Lozada había señalado que inmediatamente a perpetrado el homicidio, el acusado intentó una serie de maniobras para registrar en su teléfono celular, una aparente profunda preocupación por la “desaparición” de Eduarda. Así, desde horas de la madrugada, escribió diversos mensajes para que en sus comunicaciones quede asentada la situación.

Ya por la mañana, se comunicó telefónicamente con las autoridades señalando que en horas de la madrugada había dejado a su “amiga” junto a un puente blanco de Circuito Chico, vestida de jeans y pantuflas. Quien lo atendió, lo notó desesperado y nervioso.

Pero la policía ya tenía información sobre el cadáver. Es que alrededor de las 9 de la mañana un turista alertó a la subcomisaría 55 sobre la presencia de un cuerpo sin vida, bañado en sangre, en un sendero que conduce al lago Escondido, en dicho circuito turístico de la ciudad.

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De inmediato se activó el dispositivo de emergencia que incluyó la convocatoria de la fiscala Betiana Cendón, el Gabinete de Criminalística y el Cuerpo de Investigaciones Judiciales que depende directamente del Ministerio Público Fiscal.

En las primeras entrevistas que los investigadores tuvieron con Alves Ferreira, ratificó esa versión inicial, señalando que Eduarda se encontraría esa noche con un hombre y que él la acercó hasta un lugar que no pudo precisar, de Circuito Chico. Pero entre otros detalles, sus incongruencias y lo increíble del relato, casi de inmediato se convirtió en el principal sospechoso.

Es que para los pesquisas resultaba inverosímil que alguien deje a su amiga en una zona boscosa y desconocida para ella, por tratarse de una extranjera con poco tiempo habitando en la ciudad, y por si fuera poco, en pantuflas.

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Otro de los testimonios recibidos este martes en el inicio de la segunda jornada del juicio fue el de la excuñada de Alves Ferreira. La hermana del hombre con el que el acusado había contraído un matrimonio igualitario. La mujer contó detalles de la relación y, aunque no es materia de investigación, relató que la familia nunca creyó en la muerte natural de Marcelo Ramírez, deslizando una eventual sospecha sobre el acusado.

También se escuchó esta mañana el relato del comisario Mario Muñíz, quien brindó precisiones sobre las “cartas de llamadas”, en relación a los tres llamados que recibió ese día el servicio de emergencias 911, por parte de turistas, cuando se produjo el lamentable hallazgo del cadáver de Eduarda.

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