HACEN HINCAPIE EN EL AÑO ELECTORAL
Mensaje de los obispos de la región patagónica en estas Pascuas
Obispos de la región patagónica difundieron un mensaje para desear unas Felices Pascuas a todos los fieles.
El comunicado comienza con la frase Sepan que yo estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo. “Son las palabras finales del evangelio de Mateo, que en este tiempo Pascual, nos siguen alentando y sosteniendo como en aquél momento a los discípulos”.
Continúa diciendo “Acabamos de concluir el tiempo Cuaresmal, cuarenta días de preparación para la fiesta central de nuestra fe. Durante 40 días Jesús les dio pruebas de que estaba vivo y les habló del Reino”.
“Recogiendo el significado de esos hechos, podemos decir que, también para nosotros, como después del diluvio, este momento de nuestra historia ha de ser un tiempo nuevo y de recreación, un camino que nos haga salir de la esclavitud a la libertad, como lo fue para el pueblo de Israel”.
“Un tiempo donde no falte el silencio, la oración y la reflexión para no caer en la frustración, con la luz que nos da el Señor no caer en las tentaciones del poder, tener y placer”. “Tiempos de renovar nuestra alianza de comunión, confianza y amor con Jesús”.
Mirando el número cuarenta y asomándonos a lo que significa, nos permitimos incluir otro 40, el aniversario de la vida democrática ininterrumpida, sumando también el derecho de un pueblo que este año se expresará en elecciones”.
Se preguntan “¿Podrán estos mensajes ser asumidos para poder caminar en la esperanza”. “Algo hay oculto en la fibra de nuestro ser argentino que nos anima a soñar esa posibilidad y una muestra ha sido el triunfo del Mundial de fútbol”.
Agregan “Por un momento, un día o varios, sentirnos pueblo sin grietas, con un solo color, sin partidismos e ideologías que nos fragmentan, confrontan y violentan”.
“Reconocernos cercanos y hermanos bajo un mismo sentir y una misma pasión, haber sufrido juntos, hay una identidad profunda que esconde una fuerza de unidad, de bien, de alegría compartida, de gratuidad”.
“Cuarenta años de democracia no han sido fáciles, tiempos de celebraciones y festejos, encuentros y desencuentros, de quejas, desconfianzas y enojos, conflictos, sufrimiento, crisis, divisiones y enfermedades”.
“Y como ese pueblo que caminó en el desierto en busca de una tierra que manaba leche y miel, y perdía muchas veces el entusiasmo, la credibilidad en el Dios que buscaba el bien, haciéndose un Dios a su medida, idolatrando el famoso becerro de oro, también nosotros como pueblo pasamos por estas tentaciones y oscuridades”.
“Pero como ellos, solo caminando juntos, escuchando más hondo al Dios que los guiaba, llegaron a su tierra”.
“Cristo resucitado y glorioso es la fuente profunda de nuestra esperanza y no nos faltará su ayuda para cumplir la misión que nos encomienda”.
“Su resurrección no es algo del pasado, entraña una fuerza de vida que ha penetrado el mundo. Donde parece que todo ha muerto, por todas partes vuelven a aparecer los brotes de la resurrección. Es una fuerza imparable”.
“Es verdad que muchas veces parece que Dios no existiera, vemos injusticias, maldades, indiferencias y crueldades que no ceden. Pero también es cierto que en medio de la oscuridad, siempre comienza a brotar algo nuevo”.
El mensaje cita “Cada uno de nosotros podemos ser protagonistas de una fuerza de vida. No nos dejemos robar la esperanza, ni tampoco nuestra historia, nuestras raíces y principios, nuestra cultura ni bienes comunes”.
“Que nos animemos a pasar del simple deseo de ser Nación, a construir la que queremos”. “Y quienes acudamos a las urnas en este años, aspiremos a ser ciudadanos responsables de cumplir los propios deberes, al mismo tiempo que reclamamos los propios derechos”.
“Respetuosos del vecino, optando siempre por la no violencia, capaces de realizar bien el propio trabajo, contribuyentes honestos de tributos y servicios, exigentes de la buena administración de los mismos, incapaces de doblegarnos ante las dádivas partidarias, incrédulos ante las vanas promesas de los políticos, críticos de nosotros mismos y de las autoridades que elijamos”.
Para finalizar reflexionan “¡Cuánto por construir aún! La fe en el Señor resucitado presente y vivo entre nosotros, no nos deja bajar los brazos. Que María Auxiliadora, patrona de nuestra Patagonia, siempre cerca, que camina con nosotros, lucha con nosotros, nos ayude a comprender la fuerza del Amor a Dios”.