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17/05/2026

Danza en el Puerto San Carlos: “Somos energía”

Una propuesta donde la fusión va más allá de los estilos y propone profundizar en el alma.
Una bailarina que supo danzar en diversos países y ahora vuelve a enseñar su arte en Bariloche. Imágenes gentileza.
Una bailarina que supo danzar en diversos países y ahora vuelve a enseñar su arte en Bariloche. Imágenes gentileza.

Sharek Mhorena es bailarina, y apunta a todo lo que tiene que ver con la danza teniendo en cuenta los factores energéticos. Así, abordando el ritmo y el movimiento con ese modo de razonar, está brindando talleres de fusión (árabe, rumba flamenca, samba, jazz…) en el Puerto San Carlos, y el próximo encuentro será el 26 de mayo (la intención es continuar con otras fechas durante junio).

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Oriunda de Buenos Aires, llegó a Bariloche en 2002. Justamente, muchos la recuerdan de aquellos tiempos, cuando, a partir del baile árabe, marcó la escena local al ritmo de la sensualidad y fluidez que caracterizan al estilo.

En aquella época, realizaba presentaciones en diversos sitios de la ciudad, como varios hoteles de renombre, por ejemplo, además de brindar clases de baile, siempre teniendo como eje lo árabe.

Sharek, con la danza como factor movilizador del cuerpo, pero también del alma.

“Yo comencé estudiando danza clásica. Si bien sentía que me encantaba, notaba que no era para mí. Quería algo que no fuera tan estructurado; deseaba manejarme de un modo más ‘liviano’. En mi familia tengo alguna lejana ascendencia árabe, y me encantaba el tema del movimiento de caderas y demás, así que, del clásico, pasé a hacer árabe”, dice.

Su nombre, entonces, en esta parte de la Patagonia, se había transformado en sinónimo de ese tipo de danza. 

Luego, durante bastante tiempo, ya no se oyó hablar de ella.

¿Qué pasó? ¿Una versión local de Stranger things? ¡No!, muy lejos estuvo de existir una situación tenebrosa al estilo de esa popular serie… Había partido hacia otros países para mostrar en tierras lejanas su concepto de la danza. En especial, a la isla de Saint Martin, ubicada en el archipiélago de las Antillas Menores, bañada por el mar Caribe. Allí, se desempeñaba en un resort de lujo, ofreciendo su arte en shows de calidad que turistas de distintas partes del mundo disfrutaban.

En plena acción.

Pero volvió a sentir el llamado de este rincón del mundo, territorio que en su mudez gritaba que, acá, esa naturaleza que la había cautivado para venir a vivir, una vez más, la reclamaba. 

Esta era la ciudad que, en su momento, había elegido, y aquí retornó.

Al volver, diversas actividades la mantuvieron algo alejada de la enseñanza de la danza, ya que, más allá de seguir la cadencia rítmica con su cuerpo, lleva adelante múltiples proyectos.

Por ejemplo, es profesora de gimnasia, también coach y maestra de registros akáshicos (un tema que hace referencia a una especie de “biblioteca del alma”). “Toda la parte espiritual me apasiona, me moviliza”, comenta.

De tal forma, desde hace un tiempo ha decidido hacerle caso al corazón, compás que también guía sus caderas cuando se pone a danzar. Y, además, teniendo, justamente, ese factor espiritual como faro, trata de hacer convergir las diversas partes que la conforman: “Entiendo que se puede fusionar todo. Precisamente, la idea de esta danza fusión que presento en el Puerto San Carlos se relaciona con poner el cuerpo y la danza, pero también la conexión con el alma. Conectar con el baile desde ese lado. Ir más allá, pensando en todo lo que tiene que ver con nuestros centros energéticos. Se trata de interpretar nuestros cuerpos, escucharnos, conectar con lo que nos comunica nuestro ser. Somos energía”.

De tal manera, según cuenta, la intención, en el Puerto San Carlos, con el auspicio de la Subsecretaría de Cultura de Bariloche, es “trabajar desde diferentes ritmos la plasticidad del cuerpo, para poder, con diversas técnicas, abordar la danza”.

Desde las 16 a las 18, el martes 26 de mayo estará dedicado a las niñas, entre siete y doce años; luego, en la misma jornada, de 18 a 20, será el momento de las adolescentes, jóvenes y adultas. Para mayores consultas, se la puede contactar por Instagram (@sharekmorena).

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