2023-04-03

CONSECUENCIA POSPANDEMIA

Médica Elisa Pérez: aprendizaje y dinámica de inclusión social

Cada 2 de Abril es el Día sobre la Concientización del Autismo. La neuróloga infantil Elisa Pérez, habló sobre los efectos más relevantes de la pandemia y cómo afectó a niños y adolescentes: “Las consecuencias de la pandemia es un tema que nos preocupa y nos ocupa porque entendemos que ha sido una población vulnerable y muchas veces por atender una mayor preocupación en los adultos mayores, los niños y adolescentes pasaron a un segundo plano en plena pandemia y encontramos que hay consecuencias negativas importantes a nivel de la salud mental, del aprendizaje, de las dinámicas de la inclusión social”.

A través del programa “Agenda” que se emite por El Cordillerano radio (93.7) la profesional indicó que “hubo como distintas alteraciones en general y en forma global en los niños y adolescentes que ya tenían algún tipo de conflictividad, de problemas preexistentes o trastornos de neurodesarrollo”. 

Explicó que hubo “bebés que nacieron en pandemia y se vieron sometidos a una situación totalmente inesperada que hizo que hubiera un estrés tóxico, sostenido, prolongado, las respuestas que tiene el cuerpo al estrés agudo es importantísimo, a nivel crónico eso termina deteriorando la salud y incluso se sabe que ese es un factor que determina un emergente en trastornos del neurodesarrollo que tiene una base genética. La epigenética que son los factores ambientales que pueden hacer que esos genes se expresen en más o en menos y la situación determina en un estrés tóxico. Era importante que existiera un adulto para contrarrestar o acompañar este proceso”.

La entrevistada refirió asimismo que “la situación de pandemia puso de manifiesto una enorme desigualdad en relación con lo que tiene que ver con la pobreza, la desigualdad social y los recursos para afrontar todo esto por parte de las familias para poder sobrellevar esa situación de confinamiento escolar, social y laboral. Uno ve muchísima diferencia en cuanto a la situación de cada familia”. 

Aclaró también que “en los niños y adolescentes se expresa en forma de temor, incertidumbre, muchos tuvieron que atravesar duelos, pérdida de seres queridos, eso trastocó a toda la familia, la convivencia, los horarios, el modo de alimentación, afectó muchos la falta de ejercicios físicos, trajo trastornos de sueño, muchas veces hubo miedos a la oscuridad, a quedarse dormido, y no hablar sobre el consumo de la tecnología que se instaló en edades más avanzadas de chicos. Además afectó todo lo que tiene que ver con el aprendizaje, con el confinamiento social, con el intercambio, con la empatía, se modificaron las normas y los espacios de comunicación, porque los chicos tuvieron que mantener su escolaridad en forma virtual”.

Indicó que “a nivel educativo la escuela se fue reinventado, con errores por supuesto, probablemente no estén los recursos, pero se debe volver a reinventar el nivel educativo de los niños. Se nota que ha disminuido el nivel de los contenidos en lengua, en alfabetización, en matemáticas, realmente se ha perdido un tiempo en lo que tiene que ver con los aprendizajes académicos. En ese punto se está trabajando, se está replanteando, va a llevar un tiempo no va a ser algo muy rápido”. 

Señaló Pérez que “acá hay grupos que son particularmente tocados por esta situación, hay mucho para trabajar a nivel de lo que tiene que ver con los apoyos terapéuticos de los niños que tienen trastornos en neurodesarrollo, como otros dos o tres grupos que son vulnerables. Unos son los niños u adolescentes que tienen el espectro de autismo, los cambios afectan a esos niños que son muy rutinarios, fue un cimbronazo muy importante para esos niños y para sus familias con niveles de estrés, de ansiedad, de depresión en padres, altísimo y también en los chicos con déficits de niveles de atención o discapacidad intelectual, donde la posibilidad de autorregulación hacia el aprendizaje es muy difícil y necesita muchos más esfuerzos positivos, allí hay que hacer un esfuerzo para seguir adecuando los contenidos. Estamos viviendo una situación de muchísima crisis”.

Por último, la neuróloga infantil sugirió que otro tema “es fomentar la actividad física, lograr mayor participación a través del juego, en actividades lúdicos recreativas, como algo importantísimo para tener en cuenta. También es muy importante la supervisión parental y la limitación en la cantidad de tiempo que los chicos pasan mirando televisión, estando en internet, en redes sociales o con videojuegos. Esto es algo que preocupa muchísimo, da la sensación muchas veces que se perdieron esos controles, hay que volver a transformarlo en contacto entre persona y persona, eso se debe retomar”.  

Te puede interesar