2022-12-08

UNA OBRA VALIENTE Y DE ALTO VUELO

Con dos funciones, retorna “Hijo del campo”

Teatro Casero estará viernes y sábado en la Biblioteca Popular Carilafquen (Villa Los Coihues). Actúa Darío Levin.

Como mínimo, “Hijo del campo” tiene tres años en escena. Por aquí pudo apreciarse en la edición 2019 de las Nevadas Internacionales de Teatro, hoy Nevadas Escénicas. Pero como se verá, Teatro Casero tiene sus razones para reponerla periódicamente. La pieza que actúan Darío Levin y Francisco Picheto se pondrá a consideración del público en dos ocasiones: viernes y sábado (9 y 10 de diciembre) desde las 21 en la Biblioteca Popular Carilafquen (Villa Los Coihues). Salvo para homofóbicos y homofóbicas, es imperdible.

Recuerda la sinopsis que “un hombre, hijo menor de una familia dedicada a la crianza de ovejas, nos convida a escuchar su vida en el campo patagónico. Entre mate y mate se saborean sus rituales y recuerdos. Todo parecería indicar que estamos dentro de una velada que remite a la monocromía y simpleza de la meseta patagónica. Sin embargo, algo va irrumpiendo en el relato del protagonista. Un acontecimiento que interpela los mandatos patriarcales provoca lo impensado. El paisaje, de pronto, se tiñe de rojo”.

El texto es de Martín Marcou y la dirección de Adrien Vanneuville. Teatro Casero es un elenco que tiene su domicilio en El Bolsón. Entre otros conceptos, el que firma escribió las líneas que siguen en julio de aquel año. “En los primeros tramos de la puesta, nada hace prever los senderos trágicos por donde se desenvolverá la acción, ya que Darío Levin disfraza con habilidad el nudo de relato con recursos que inducen la participación de la gente. Al convidar periódicamente mate y establecer breves diálogos con los y las convidadas, la tensión se desarma para volver a solidificarse momentos después, al continuar” la trama.

“En la consecución de la atmósfera es decisiva la factura del texto, que recrea la atmósfera hostil de la estepa patagónica, sus fríos inconcebibles y la precariedad de los medios de vida. Es notable el detalle con que la dramaturgia describe las faenas rurales que incumben al ganado ovino, carácter puntilloso que solo puede adquirirse a partir del profundo conocimiento del medio que se pretende retratar, acierto que no siempre puede encontrarse en piezas teatrales e inclusive, en trabajos audiovisuales”.

Pero volvamos a 2022. En la reciente edición de las Nevadas Escénicas, Teatro Casero presentó otro trabajo: “Yo también quiero ser un hombre blanco heterosexual”. El Cordillerano consultó entonces, por qué la insistencia con el proyecto anterior. Confió Levin que “desde su fundación”, el elenco “siempre tuvo como ética fomentar la circulación de sus creaciones para garantizar que éstas puedan crecer como hechos artísticos en el encuentro con diversos públicos y en diferentes contextos”.

En consecuencia, “por muchas que sean las funciones acumuladas por determinado espectáculo a lo largo y ancho del país, no nos cansaremos de ofrecerlo siempre que las circunstancias técnicas y humanas lo permitan, sabiendo que todavía hay personas que pueden acercarse a vivir la experiencia por recomendación de otras. Al fin y al cabo, el teatro se realiza por la co-presencia entre espectadores y actores. Mientras las condiciones estén dadas para que suceda, permitiremos que los materiales se sigan revitalizando con cada uno de esos encuentros”, señaló.

Además, si bien las marchas callejeras de mujeres y disidencias suelen vociferar que “se va a caer”, hay demasiadas evidencias: el patriarcado está vivito y coleando. Aquella vez titulamos: “Hijo del campo. Valiente y de alto vuelo”. No se la pierdan.

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