BARRE EL TERRENO, PERO TAMBIÉN TRAE SEMILLAS
Valeria Primost vuelve con “El Viento”
Es una obra de danza experimental que ya presentó el año pasado, aunque contiene nuevos elementos. De trascendencia internacional, su creadora eligió residir en Bariloche porque “nunca encontré un lugar que me fascinara tanto”.
Hubo una primera versión del espectáculo un año atrás, aproximadamente, pero la que se podrá ver el próximo domingo (11 de diciembre) incluirá nuevos elementos. Desde las 18 en Espacio DICAB (Lonquimay 4714), Valeria Primost compartirá nuevamente “El Viento”, a la que define como “expresión múltiple de un misterioso encuentro”. El trabajo se enmarca en el programa Reactivar Escena, del Instituto Nacional del Teatro (INT).
En intercambio con el que firma, la artista amplió que “El Viento es una obra de danza experimental que indaga en el vínculo del cuerpo con el objeto no viviente. En ese proceso surgen continuidades visuales y energéticas entre ambos”, señaló. “El cuerpo es afectado por el objeto y al revés, accediendo ambos a estados a los que no accederían sin esta interacción. La obra habla de un proceso de transformación, del efecto del aislamiento, de la evolución de un cuerpo hacia un modo desconocido de ser”, puntualizó.
Precisamente, al momento de aporrear el teclado para este anticipo de El Cordillerano, su velocidad tendía a incrementarse notablemente. Pero para Primost, “el viento surge como primera imagen ante el deseo de vacío en una realidad sobrecargada de información, surge en la intuición de que barre lo innecesario, desertificando el terreno, pero a la vez trayendo semillas de otros sitios que germinarán en un ámbito renovado”, sumó. “El caño corrugado -del que se vale durante su transcurso- fue primariamente un medio para traer la imagen del viento a escena. El público dirá si esto es logrado y que otras imágenes inesperadas surgen de la danza”, invitó.
La bailarina tiene un currículum que impresiona. “Inicié mi carrera en la danza en Buenos Aires, donde estudié entre 1997 y 2001”. En ese año difícil para la Argentina, “empecé estudios de Licenciatura en la Universidad de las Artes de Ámsterdam, donde me gradué en 2005 y continué trabajando por el mundo, para volver a radicarme en Buenos Aires en 2010. Como intérprete, bailé las obras de Trisha Brown, Alexandra Bachzetsis y me especialicé en la improvisación escénica con música. La practico desde 2004, a través de mi proyecto The Meeting Point”.
La propuesta se pudo ver en acción durante la reciente edición de las Nevadas Escénicas. Pero la experiencia de Primost es todavía más amplia. “Realicé residencias de creación en Akiyoshidai International Arts Village (Japón); Laban Center (Londres); The Performance Corporation (Irlanda) y OCOA (San Pablo), entre otras”. Desde noviembre de 2021, es vecina de esta ciudad, aunque viaja “anualmente a Holanda para continuar enseñando en Buitenkunst e intercambiando con antiguos colegas”, compartió.
La pregunta puede resultar consabida. Con horizontes tan amplios, ¿por qué vivir a orillas del Nahuel Huapi? “Me radico en Bariloche concretando el sueño que tengo desde mi adolescencia de vivir aquí. Tras 25 años deseándolo, justo antes de la pandemia acordé conmigo misma mudarme o dejar de decir que deseo vivir en Bariloche”. La opción que se concretó fue la primera.
Es que “desde mi primera visita a este lugar me atrajo profundamente su naturaleza, su diversidad de paisajes y recorridos posibles, la sensación de estar realmente sobre este planeta y en comunicación con él”, aseguró la bailarina. “Habiendo recorrido el mundo, nunca encontré un lugar que me fascinara tanto como este, y nunca cambió mi sueño. La pandemia retrasó mi mudanza, a la vez que le dio mucha más contundencia y claridad a mi decisión”.
Como decíamos, hubo una primera entrega de “El Viento” tiempo atrás, pero aquelles que ya tuvieron la oportunidad de presenciarla, no deberían descartar una segunda asistencia. “La obra evolucionó en los últimos meses, habiendo compartido el proceso en espacios alternativos de la ciudad de Ámsterdam e intercambiando con antiguos colaboradores de la ciudad en la que me formé”, compartió Valeria.
“Además, en esta nueva etapa conté con la asesoría de la bailarina y coreógrafa María Alejandra Valdes, con quien estamos iniciando nuestra primera colaboración, estando ambas recién radicadas en Bariloche”, informó. “Si bien la puesta es la misma, con luz de día y con un espacio final participativo para el público, el trabajo cuenta con nuevo material escénico y gráfico. La obra se ha expandido y profundizado”, comentó su creadora. Solo apta para mayores de edad “El Viento” convoca, “tanto un desafío para la supervivencia como una oportunidad de renovación”.