ENORME TRISTEZA
La biblioteca del Lera debe cerrar sus puertas
Luego de 24 años de funcionamiento, la querida biblioteca del barrio Lera debe cerrar sus puertas. Reiteradas veces les pidieron el local que alquilan y ahora, deben irse el 15 de septiembre.

Cuentan desde 2016 con un lote para construir un salón propio pero solo han logrado hacer la platea, “no hemos conseguido subsidio del municipio ni de Provincia para la obra” se lamentó su directora, Jazmín Volpe.
Estos días están en la triste labor de embalar los once mil libros en cajas, sin saber aún adónde van a guardarlos.
“El proyecto de la biblioteca lo hicimos con gastos ordinarios y no pudimos encontrar un presupuesto para el edificio, hemos puesto dinero pero no llegamos a hacer algo donde mudarnos todavía”.

Hace tiempo que el titular del lugar en el que funcionan les venía pidiendo la devolución del espacio, “ahora sí o sí nos tenemos que ir porque eso cita el acta acuerdo que firmamos”.
El acta junto al proyecto fue presentado para obtener un financiamiento estatal, “pero no fue como esperábamos, de todas formas vamos a seguir insistiendo en ese pedido”.
Están totalmente empecinadas en continuar como sea, “vamos a cerrar unos meses pero alguna solución tenemos que encontrar porque la biblioteca no va a morir” aseguró.

Ahora están buscando un espacio donde guardar todos los libros puesto que no han encontrado dónde abrir de manera provisoria. “Tenemos algo de dinero y con eso creemos que alcanzamos a hacer sobre la platea algo chiquito con el sistema de construcción en seco, para funcionar hasta poder hacer el edificio que tanto soñamos”. A eso apuestan.
“Seguimos buscando alguna solución, encima tuvimos un invierno con clima muy complicado para poder empezar a construir”.
Junta vecinal
Jorge Quilaleo, presidente de la junta vecinal del Lera, durante esta mañana se comunicó con Jazmín Volpe.
Al enterarse de la situación de la biblioteca de manera inmediata han programado la forma de acompañarlas. Organizaron un gran bingo familiar en el gimnasio 201 para el 23 de octubre, y todo el dinero recaudado lo dividirán en dos partes, para, por un lado, hacer arreglos en la sede de la junta y por otro, entregar la mitad para la biblioteca.
“De todas maneras vamos a hacer otro espacio en la sede para que funcionen hasta que logren construir su propio espacio” afirmó. Esto surgió como propuesta de unidad de trabajo desde la junta.