El peor final: lo secuestraron, pidieron un rescate y apareció calcinado
El cuerpo de Giovani Herrera León, de 44 años, fue encontrado hoy en Venado Tuerto, luego de que su hermana denunciara el secuestro.
Giovani era colombiano y había llegado a la Argentina hacía tres meses. Se estaba alojando en casa de su hermana, Sandra, y trabajaba cobrando préstamos de dinero. Ayer por la tarde, cerca de las 16, salió a hacer sus diligencias con la moto de Sandra, una Honda Wave negra. Esa fue la última vez que se lo vio con vida.
A las 19.55, la mujer recibió un llamado de WhatsApp desde el teléfono de su hermano. Sin embargo, al atender le habló otro hombre. Él le dijo que Giovani había sido secuestrado, que no diera aviso a la Policía y que quería un millón de pesos por el rescate.
Desesperada, hizo la denuncia minutos después de las 23, en la Comisaría 2ª de la localidad. Así, se inició una causa por secuestro extorsivo, con intervención del fiscal de turno, Iván Raposo, y la Agencia de Investigación Criminal.
Lamentablemente, la búsqueda concluyó esta mañana con el peor desenlace. A las 7.30, el cuerpo del hombre fue encontrado calcinado cerca de la esquina de Chaco y Esteban Maradona. Los agentes del Comando Radioeléctrico llegaron hasta allí tras la captura de tres sospechosos.
A la madrugada, efectivos de la policía observaron a un joven circular a bordo de una moto similar a la que utilizaba la víctima. Lo retuvieron y le pidieron los papeles del vehículo, ahí vieron que tenía una cédula verde a nombre de Sandra.
El sospechoso fue identificado como Nahuel Durán, de 22 años. Al ser indagado por el paradero del desaparecido dio la dirección de un domicilio ubicado a una cuadra de su casa. Se realizó el allanamiento de la vivienda, pero luego se constató que no guardaba relación con el secuestro.
También se allanó el hogar de Durán, donde fueron detenidos su padre, Luis Marcelo Durán (49), y Aldo Joaquín Vergara (27). Además, se incautaron tres celulares, $44.710 y un revólver calibre .32 largo, con cuatro cartuchos del mismo calibre intactos.
Uno de los acusados confesó el crimen e indicó el lugar donde había sido descartado el cuerpo. Los detenidos serán convocados a indagatoria en las próximas horas, bajo la acusación de secuestro extorsivo seguido de homicidio.
Sandra señaló como sospechoso a un hombre colombiano que vivía en la ciudad y regresó a su país recientemente. Esta persona trabajaba con ella y estaba encargado de la cobranza de los préstamos. Cuando llegó Giovani, ocupó su lugar.