2022-03-14

LE ROMPIERON LOS VIDRIOS A UN PATRULLERO

Fiesta y descontrol en la sede vecinal del barrio Omega

Alrededor de un centenar de jóvenes participó el sábado pasado de una fiesta que aparentemente se salió de control, realizada en la sede vecinal del barrio Omega, la cual se interrumpió de manera intempestiva por la presencia de inspectores municipales y la Policía de Río Negro.

Hubo varios llamados a Protección Civil del municipio para denunciar los “ruidos molestos” que venían desde el lugar donde se realizaba el evento.

No solo mencionaban la música alta, sino también la presencia de jóvenes alcoholizados en la vía pública, sobre la calle Wiederhold, frente a esa sede vecinal.

Cerca de las 4.30 de la mañana inspectores del municipio respondieron a los llamados y acudieron al lugar para, al menos, constatar la veracidad de las denuncias telefónicas y así lo hicieron.

Al percatarse que había una importante cantidad de jóvenes, tanto en el interior del evento como en la calle, convocaron a efectivos policiales para que brinden cobertura a su labor de fiscalización.

Los inspectores constataron que se estaba celebrando una fiesta de cumpleaños y la mayoría de los invitados era menor de edad: muchos estaban alcoholizados.

Pero lo llamativo fue que los organizadores cobraban entrada a quienes deseaban participar de la fiesta.

Los inspectores del municipio desarticularon el evento por dos motivos: las recurrentes denuncias por ruidos molestos y el ingreso mediante el pago de una entrada, por lo que se trataba de un acontecimiento con fines comerciales que no estaba autorizado.

Cuando uno de los patrulleros que participaba del procedimiento se retiraba del lugar, sufrió la rotura de una de las ventanillas laterales a partir del impacto de una piedra que arrojó uno de los asistentes.

“No se podía dormir, la música a todo volumen y un montón de chicos afuera de la Junta” dijo una mujer que vive cerca del lugar, quien además explicó que “el salón es chico para la amplia convocatoria”.

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