CON ENORME EMOCIÓN
Los muchachos de Emaús conocieron Campanario y Circuito Chico
Por gentileza de Campanario Bariloche, un grupo de muchachos del Hogar Emaús pudo conocer una de las vistas más hermosas del mundo.
A las ocho y media de la mañana, los fue a buscar el micro de Turismo Integral Patagónico (TIC) conducido por Pablo. Allí comenzaron las sorpresas porque, además, la empresa dispuso un guía, Ricardo Ferrarotti, quien fue acompañando la excursión con información que escuchaban asombrados.
Luego de subir en las aerosillas y posar para las fotos, en la confitería los esperaban con una taza de chocolate caliente y facturas. Las sonrisas de los muchachos eran inmensas y el comentario generalizado era ese paisaje que ni siquiera sabían que existía, pese a toda una vida en Bariloche. Fue excelente la predisposición de los silleros, quienes las iban deteniendo para que subieran seguros aquellos que tienen problemas de movilidad.
Desde allí fueron hasta punto panorámico, fascinados por tener frente a sus ojos el hotel Llao Llao que, minutos antes, habían visto desde Campanario. Por idea del guía, un fotógrafo acercó a Che, su perro san bernardo, para que sea parte de otra foto grupal.
El regreso fue por el camino de bahía López, conociendo Circuito Chico, para ir poco a poco volviendo al hogar.
Una excursión que quedará grabada para siempre en sus corazones gracias a las familias Jerman y Ovrum de Campanario Bariloche, que pusieron todo a disposición de Emaús, con la única finalidad de que vivan una hermosa experiencia.