POR VIOLENTO ASALTO A POLLERÍA
Otro Bonnefoi condenado: ocho años para Sandro Fabián
Sandro Fabián Bonnefoi fue condenado a la pena de ocho años de prisión por el violento asalto a una pollería de la calle Morales al 1000. Los jueces Romina Martini, Marcos Burgos y Marcelo Álvarez Melinger ubicaron la condena casi en la mitad de lo que había pedido la fiscalía y el planteo de la defensa.
La sentencia de Burgos, Martini y Álvarez Melinger, impuso ocho años de prisión a Bonnefoi, por un hecho ocurrido en febrero de este año, cuando el acusado participó de un violento robo a una pollería de la calle Morales y se trabó en un forcejeo con el comerciante, provocando un corte en una de las manos del damnificado.
Las manchas de sangre de la víctima en las ropas del delincuente, fueron determinantes para que los investigadores pudieran enrostrar el hecho al acusado. Pericias genéticas lo dejarían acorralado, aunque durante el juicio le echó la culpa a Franco Seguel y reiteró que solo lo estaba acompañando. De hecho, Seguel ya fue condenado en juicio abreviado, mientras que el restante involucrado nunca fue identificado.
El día del hecho los tres llegaron en motocicletas y compraron una cerveza que tomaron en la vereda. Cuando el comercio quedó sin clientela, reingresaron al local, exhibieron un cuchillo y reclamaron el dinero. La víctima se trabó en un forcejeo y sufrió un corte en la mano.
Los jueces Marcos Burgos y Marcelo Álvarez Melinger y la jueza Romina Martini, que ya habían declarado la responsabilidad de Bonnefoi, evaluaron los elementos reunidos en la causa y optaron por imponerle una condena de ocho años de prisión, declarándolo reincidente. Durante el juicio la fiscalía había pedido diez años de prisión, mientras que la defensa bregó por una condena de cinco años.
En la sentencia los jueces destacaron que el propio Bonnefoi y otras personas de su entorno, intentaron amedrentar a la víctima para que no declare en el proceso, tratando de eludir el carril normal de las cosas que era el proceso penal en marcha. Además, encuadraron el hecho en la figura de robo calificado por el uso de arma y por haber sido cometido en lugar poblado y en banda.
Bonnefoi llegó al proceso con prisión preventiva y aunque en algún momento del proceso gozó del beneficio de prisión domiciliaria con el uso de un dispositivo electrónico de monitoreo, los jueces resolvieron estirar la cautelar con un plazo máximo de dieciocho meses y evaluaron en esa resolución también, que al momento del hecho el acusado gozaba de una salida transitoria que le había sido concedida en el marco del cumplimiento de una condena previa.