GERMÁN SANTAMARÍA, JEFE DE TERAPIA INTENSIVA DEL CARRILLO
“Ni siquiera están vacunados todos los trabajadores que van a atender al turista en julio”
Transitando la segunda ola de COVID, el sistema de Salud detecta una alta circulación del virus, lo que aumenta los casos de contagio. No solo se trata de contar con camas y eso lo detalló Germán Santamaría, jefe del Área de Terapia Intensiva del Hospital Zonal y coordinador del CUCAI Río Negro.
En el programa “Chocolate por la noticia” que se emite por El Cordillerano Radio (93.7), habló de la situación actual, “vemos la afectación en personas menores de 60 años con neumonía grave lo que lleva a utilizar asistencia respiratoria mecánica”.
El 50 por ciento de esos pacientes fallecen. “La situación es gravísima comparada con lo que sucedió hace un año y el índice de ocupación de camas no baja”.
El personal de Salud sigue siendo el mismo que en marzo del año pasado “hemos intentado ampliar la capacidad de respuesta y claramente se viene logrando desde el punto de vista que pasamos de nueve camas de terapia intensiva a 28”.
Se internan en la sala de cuidados intermedios, “cuando se descompensan llevamos el respirador adonde está el paciente y eso implica muchísimo esfuerzo para todo el personal que ve cuadruplicado su trabajo”.
Hubo que reforzar las guardias y colaborar con médicos que no tenían la experiencia de terapia intensiva “y sobre todo con enfermeros nuevos que con mucha responsabilidad están enfrentando pacientes graves”.
Agregó, “esto sumado al cansancio por una pandemia tan extensa lleva a enfrentarse a nuevos desafíos con los pacientes en salas que no están preparadas para eso, con lo cual no es algo que tengamos que plantear como algo positivo”.
Dijo que la respuesta que están dando es la mejor que pueden ofrecer pero que en realidad lo que debería suceder es muy diferente, “volver a las terapias intensivas donde el cuidado y monitoreo es constante y se pueda empezar a tratar otras patologías que no sean solo COVID”.
Riesgos por derivación
El profesional dijo que los riesgos a los que se expone a un paciente al momento de ser derivado, dependen de las distancias. “Son tratamientos definitivos, es decir, una vez que ingresa no se lo desplaza hasta que no esté de alta, cuando se lo traslada es con asistencia respiratoria”. Si no se hace de forma rápida se puede agravar mucho el estado de salud.
Explicó: “de cien personas infectadas -de las cuales 90 eran leves-, diez quedan internadas, de esas, cinco terminan en terapia y cinco de esas no sobreviven, ahí están los muertos diarios”. Dijo que un paciente que ingresa a terapia permanece allí aproximadamente 30 días, “esta baja de contagios no está acompañada hasta ahora de altas en Terapia Intensiva ni de la inmunidad de las personas, por lo tanto en 14 días vamos a ver otra nueva ola, por eso creemos que fue un grave error lo que se ha cometido”.
Aclaró “pensar que la situación sanitaria en Bariloche bajó en estos nueve días es el error, planteo que viene de parte del gobierno”. Esto sucedería si todas las personas de Bariloche estuvieran inmunizadas, “tardan 21 días en crear anticuerpos con la primer dosis, el cinco por ciento necesita una segunda”.
“Ni siquiera están vacunados todos los trabajadores esenciales, ni porteros de escuelas, ni los de factores de riesgo entre 18 y 60 años que van a ser los que van a atender al turista en julio”. Dijo que esto vaticina graves problemas.
La gran mayoría de las personas que ingresa hoy en Terapia Intensiva, tiene patologías previas “el sobrepeso ha sido una variable independiente, al igual que los mayores de 60 años, pero hemos visto pacientes sanos que ante el COVID han generado una neumonía grave”.
Medidas
Con respecto a la medida que tuvo una duración de nueve días dijo “si planteamos que el promedio de ventilación mecánica es de 22 días, todavía no logramos sacar pacientes de la primera ola”.
“Damos dos o tres altas pero la mayoría son por fallecimientos, apenas sacamos a la hora ya estamos ingresando dos más, llamen a Comallo, a El Bolsón y verán que muchos están siendo derivados a Buenos Aires o Viedma”.
Agregó, “tampoco tiene lógica hacer restricciones sin acompañar con vacunación o con ayudas económicas a los pequeños comerciantes o a quienes viven de lo que se restringe”. No se trata de salud versus economía, “esa es una falacia y está demostrado desde el primer día, se puede hacer las dos cosas priorizando la vida”.
Para finalizar dijo “lo que hay que priorizar es la atención primaria, es decir la prevención y vacunación, hoy no tenemos ninguna cama disponible, es un constante renovar de pacientes”.