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25/04/2026

Río Negro apuesta a la prevención: talleres para que chicos gestionen emociones y eviten conflictos

Las actividades incluyen juegos, reflexión y prácticas que apuntan a mejorar la convivencia escolar.
A través de juegos y situaciones cotidianas los chicos identifican emociones.
A través de juegos y situaciones cotidianas los chicos identifican emociones.

Con el objetivo de prevenir la violencia desde la infancia, enseñando a niñas y niños a reconocer emociones, evitar el bullying y fortalecer la convivencia, la Subsecretaría de Prevención del Delito y Participación Comunitaria del Ministerio de Seguridad y Justicia Provincial intensifica su presencia en escuelas primarias de distintas ciudades de Río Negro.

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En cada encuentro, estudiantes de entre 6 y 12 años participan de propuestas dinámicas que promueven la escucha, el diálogo y la reflexión. A través de juegos y situaciones cotidianas, los chicos y chicas identifican emociones como el enojo, la frustración o el miedo, comprendiendo cómo gestionarlas sin recurrir a la violencia.

No es un detalle menor: entender lo que les ocurre les permite pensar antes de reaccionar con violencia, una herramienta clave que empieza a construirse desde edades tempranas.

Pero además, los talleres van un paso más allá. No solo se trata de reconocer lo que sienten, sino de saber cómo decirlo y reconocer a un otro y respetarlo. Por eso, en cada encuentro se insiste en la comunicación: pedir ayuda, expresar lo que molesta sin lastimar y aprender a escuchar al otro, antes que los conflictos escalen.

Al mismo tiempo, hay un foco especial en una problemática que crece: el bullying y su versión digital. En las actividades, las y los niños logran identificar cuándo una broma deja de serlo y pasa a ser agresión. También entienden que no solo hay un agresor y una víctima, sino que quienes miran sin intervenir también juegan roles claves.

Como parte de la propuesta, se desarrollan actividades prácticas que permiten trasladar los aprendizajes a situaciones concretas. Una de ellas es el cuidado de plantas, donde cada grupo asume la responsabilidad de su crecimiento, estableciendo un paralelismo con el cuidado de los vínculos entre pares.

Así, detrás de cada taller hay algo más que una actividad escolar: hay una política concreta que pone el foco en el futuro. Formar chicos con herramientas emocionales y sociales no solo mejora la convivencia diaria, sino que construye, paso a paso, una sociedad empática y comunidades más seguras.

El Ministerio de Seguridad y Justicia refuerza una estrategia de prevención que busca anticiparse a los conflictos, promoviendo herramientas emocionales y sociales desde la infancia. De esta manera, se encuentra un abordaje integral que contribuye en principio, a una mejor convivencia escolar.

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