2020-08-27

“MIL NUEVE SETENTA (O EL MUNDO AL REVÉS)”

Virginia Schuvab y Alicia Pez publicaron libro álbum

Escritora y artista plástica habían obtenido una mención en un concurso municipal pero decidieron ir por más. El resultado, una hermosa publicación que parece dirigida al público infantil pero no es tan así.

Ya desde la portada, “mil nueve setenta (o el mundo al revés)” llama la atención por su elegancia gráfica. También se hace ver porque salió de imprenta días atrás y de forma implícita, desafía el bajón generalizado que provocan las cuarentenas. Pero también sobresale porque escritora y artista lograron que sus respectivos lenguajes se confabularan para lograr otro nuevo que confluye en un objeto de arte. No sólo para niños y niñas.

Estamos frente a una obra conjunta de Virginia Schuvab y Alicia Pez (Gabriela Arias) que ya puede conseguirse y no sólo en librerías de la zona. “Mil nueve setenta (o el mundo al revés) forma parte de otro proyecto que venimos trabajando con Gaby hace dos años aproximadamente”, rehízo la primera. “Este año está entre paréntesis pero es otro libro álbum dirigido a las infancias. El año pasado, cuando la Editora Municipal Bariloche ‘Juan Ojeda’, convocó a un concurso de literatura infantil y juvenil, le propuse a Gaby que nos animáramos a presentar especialmente este cuento en el formato de libro álbum. Ella aceptó el desafío y nos pusimos a trabajar juntas”, relató.

Para la escritora, compartir fue “un placer porque ella es una artista súper completa y entendió enseguida hacia dónde quería enfocar el proyecto. Hizo una propuesta, yo hice una contrapropuesta en relación a cómo enlazar el lenguaje de la palabra con el de la imagen y nos pusimos a trabajar”, añadió Schuvab. “El texto escrito, a partir de eso, sufrió algunos cambios o mejor dicho, se enriqueció”.

Para el compromiso que había planteado la EMB, “presentamos el trabajo con ideas de diseño de las dos, si bien después Gaby terminó de confeccionar lo técnico. Los textos son míos y las ilustraciones son suyas pero el diseño es de las dos y eso es importante de resaltar porque el libro álbum es un objeto donde tanto la palabra como la imagen cuentan”, subrayó la escritora. “No es como en los llamados libros ilustrados, donde la ilustración está a veces en un segundo lugar o acompaña la palabra”, enseñó.

Precisamente, “la riqueza que tiene el libro álbum es que los dos lenguajes son tan importantes y los dos cuentan, a veces se entrelazan y a veces, hasta pueden contradecirse”, completó la autora. “Presentamos el proyecto en el concurso y recibió una mención, entonces nos quedamos con las ganas porque nos parecía un objeto artístico interesante y después, se fueron dando las cosas. En noviembre viajé a Córdoba, pude ver al editor con quien quisimos emprender este nuevo desafío de la publicación y aquí tenemos el libro, que se transformó y se amplió luego de la primera presentación en el concurso. Es y no es el mismo”, comentó.

Páginas del libro álbum.

Sin respeto por los rótulos

Como mínimo, hay que decir que la trama no es convencional, según los estándares de la literatura infantil o juvenil. “No quisiera que quedara pegado a lo autobiográfico ni mucho menos” advirtió Schuvab. “Creo que todo escritor de literatura toma cuestiones que lo atraviesan desde lo personal y su historia las transforma en obra literaria. No era la intención hacer algo autobiográfico pero sí tuvo que ver con una etapa de mi vida”, concedió. “Cuando escribí el texto, estaba transitando un tratamiento oncológico de sanación y así salió”.

Más allá de los rótulos, “no está pensado para niñes (sic). Yo soy docente, he trabajado toda la vida como profesora de Literatura y me parece que tampoco está bueno encasillar, aunque desde el mercado editorial, los concursos y ciertos ámbitos académicos, siempre se quiere clasificar la literatura. Como diría la Tere (María Teresa) Andruetto, prefiero una literatura sin adjetivos. Una literatura”.

Con “mil nueve setenta… pasó que “se fueron dando las cosas. Cuando el año pasado, la EMB hizo por primera vez un concurso que presentaba el marco de la literatura infantil y juvenil, o una apertura hacia ese mundo, vimos de probar. Pero insisto en que es materia literaria, no es que la narradora niña sea yo. Es una voz inventada en esa situación que crece con la propuesta de la imagen”, resaltó Schuvab.

Sobre el mismo tema, “quisiera agregar un detalle en relación a les destinataries (sic): si bien el libro está catalogado para el mercado editorial como Narrativa Infantil y Juvenil Argentina, creo que este libro álbum puede estar dirigido también a posibles destinatarios jóvenes o a un adulte (sic)…

Está abierto, no está pensado especialmente para les niñes (sic)”. La escritora también quiso “desacralizar la temperatura infantil: siempre y cuando respete a las infancias y a los posibles lectores, puede tratar y abordar cualquier tema. No acuerdo con la literatura infantil infantilizada donde se menosprecia al lector”, proclamó.

Por el lado de la artista plástica, “desde que Vir me acercó el texto -que como ella dijo es una especie de capítulo de otro cuento o historia que veníamos trabajando juntas- me encontré con el gran desafío de hacer algo bello, porque el texto de por sí es fuerte”, señaló. “Tiene mucha intensidad, entonces pensando en que lo iban a leer niños y niñas, vi cómo acolchonarlo un poco para que fuera más suave a través de la imagen.

Eso me gustó y me gustó tener que hacer algo opuesto a lo que el texto va  diciendo. Esa fue mi propuesta con la ilustración”, resumió Pez.
A la inversión hay que tomarla literalmente. “Lo opuesto o lo que está patas arriba, el mundo al revés o el imaginario que esta niña dibuja, recorta y pega”, explicó la plástica. “Eso desde la creación de imágenes”. Además, resaltó especialmente “la posibilidad de editarlo más allá del concurso. Estoy súper agradecida, fue gracias al impulso de Virginia, que fue a Córdoba, se contactó con las editoriales y ahora, se está distribuyendo en todos lados. Esa parte me pareció re-copada”, comentó. Es la primera obra conjunta entre ambas y como tal, sitúa el piso bien arriba.

Lanzamiento nacional

Aunque la dupla no pasó por Buenos Aires, puede decirse que “mil nueve setenta (o el mundo al revés)” experimenta un lanzamiento nacional.

“Artilugio es un proyecto editorial muy pequeño de Córdoba, la misma gente que tiene Ediciones La Terraza. Ellos lo están distribuyendo en distintos lugares y librerías de Córdoba y en el resto del país, lo está distribuyendo Calibroscopio. Acá en Bariloche lo tenemos nosotros y también, Librería El Profe (Dina Huapi)”, puntualizó Virginia Schuvab.

Detalle no menor es que el libro ofrece sobre su final, una versión del texto en mapuzungun (idioma mapuche). La docente explicó la motivación: “hace rato estoy metida en el tema. Estoy estudiando la lengua, leyendo poesía de autores mapuche, conviviendo en las aulas con chicos de las comunidades y claramente, incluimos (en el libro) nuestro enfoque y por qué”. La traducción corrió por cuenta Pablo Cañumil.

La intención surgió porque “este año el Ministerio de Educación sacó un cuadernillo con actividades sobre los pueblos originarios (el cual los describe en pasado). Entonces, pensé en justamente lo contrario: poner la lengua porque el pueblo está vivo, hay que revitalizarla y hacer una apuesta en toda Latinoamérica por políticas lingüísticas que prioricen la enseñanza y la visibilización de los pueblos preexistentes a los Estados nacionales. Nosotras no somos mapuche pero ese es nuestro planteo”, sintetizó Schuvab. Sin vueltas.

 

Adrián Moyano

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