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LA LOCALIDAD CORDILLERANA DE CHUBUT VOLVIÓ A SER NOTICIA

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19/04/2026

¿A qué obedece el curioso nombre de Cholila?

Los incendios se extinguieron, pero ahora ganó la portada de los medios por aparentes irregularidades en la Fiesta del Asado. La denominación de su lago es muy antigua.
Antigua postal coloreada que reproduce una estancia en Cholila (1912). Foto de Carlos Foresti. Fuente: Fotos antiguas de Chubut (página de FB).
Antigua postal coloreada que reproduce una estancia en Cholila (1912). Foto de Carlos Foresti. Fuente: Fotos antiguas de Chubut (página de FB).

Noticia casi todos los veranos de la última década por los incendios que significaron una enorme devastación, la localidad de Cholila volvió a ganar la portada de medios como El Cordillerano en los últimos días a raíz de una investigación judicial que se relaciona con su acontecimiento social más importante: la Fiesta del Asado. No obstante, como todo rincón de la Patagonia, se merece llamar la atención por cuestiones más gratas y menos difundidas, entre ellas, la historia de su curioso nombre.

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Como se verá, el esclarecimiento de su origen tiene que ver con un personaje muy vinculado a la historia de Bariloche. En efecto, hacia 1896 viajó por el área Francisco Moreno, en pleno desempeño de su rol como perito en Límites. Quizá haga falta recodar que por el Tratado de 1881, la Argentina y Chile habían acordado el criterio para deslindar los territorios recientemente conquistados a pueblos indígenas, pero por entonces, nadie de los directamente interesados sabía a ciencia cierta por dónde pasaba la línea de las más altas cumbres que dividen aguas, es decir, metodología que se estableció en el acuerdo.

En su travesía, el representante de Buenos Aires venía de examinar “la confluencia del arroyo Lelej con el río Maitén”. También se asomó al lago Epuyén y consignó que “más al sud se levantan, detrás de la alta morena llamada Cabeza de Epuyén, los nevados de Tres Picos (2500 m) que preceden la alta cadena nevada que probablemente corresponde a la cadena central de los Andes, a juzgar por las publicaciones de los exploradores chilenos”.

Nótese la antigüedad de ciertos topónimos regionales. Moreno reunió estas observaciones en “Apuntes preliminares sobre una excursión a los territorios del Neuquén, Río Negro, Chubut y Santa Cruz”, que publicó inicialmente la revista del Museo de La Plata. Dató su informe en octubre de 1896 y anotó que después de los emblemáticos Tres Picos, “al S.SO. se ve el prolongado bajo de la región de Cholila o Cholula, la tierra de los Chululakenes de la tradición; allí principia la serie de lagos que reconocerá el señor Lange y que alimentan el Fta-Leufú”. Reproducimos la ortografía de la que se valió el explorador.

Patente vehicular de Cholila (1969). Fuente: Fotos antiguas de Chubut (página de FB).

Párrafos más adelante, especuló en su escrito sobre el origen de tales paisajes. “Aquí, en Caquel-Huincul y Cholila ha existido siempre un enorme lago anterior a la gran extensión de los ventisqueros, y de ese lago son restos los actuales del sistema del Río Puelo y los del sistema del río Fta-Leufú, hoya común que se separó a medida que la erosión, el clima y quizás también los fenómenos volcánicos, produjeron los desagües del oeste que cruzan la cordillera”.

Origen indígena

Moreno no fue más allá de una perspectiva geológica en su narración. Pero ¿quiénes fueron los “Chululakenes de la tradición” que apuntó? Cabe cruzar sus indagaciones con otras, las que legó el investigador Robert Lehmann Nitsche, alemán que permaneció durante 40 años en la Argentina y trabajó precisamente en el Museo de Ciencias Naturales de La Plata. Como parte de su trabajo profundizó, el estudio de las lenguas indígenas de la actual Patagonia.

El germano anotó “chulila-kön” y trató de establecer su significado. Se remontó a las anotaciones que hiciera Thomas Falkner a mediados del siglo XVIII, quien, a su turno, consignó “chulilau”, aunque sin extenderse sobre su significado. El jesuita inglés, quien a pesar de escribir su “Descripción de Patagonia” nunca anduvo por aquí, confió que había escuchado hablar del río “Chulilaw”. Inclusive, lo incluyó en el mapa que acompañó su obra. Basó su texto y cartografía en los testimonios que escuchó durante años de parte de interlocutores mapuches y tehuelches en la misión donde se desempeñó, sita en un punto cercano a la costa atlántica bonaerense.

Para Lehmann, el enigma del nombre de Cholila se explicaba así: “Villarino, en su ya citado viaje, se encontró el día 7 de abril de 1783, en la cuenca del río Negro con indios, uno de los cuales fue llamado Basilio Chulilaquin; el 14 del mismo mes habla de indios Chulilaquines (itálica en el original). Los indios con que trató Villarino eran araucanos, y como tal, fácilmente puede interpretarse la voz en cuestión”, arriesgó el alemán. Araucanos se llamaba en su época a lxs mapuches.

Francisco Moreno, Emilio Frey y Thomas Holdich en tareas de demarcación entre El Maitén y Cholila (1901). Fuente: Fotos antiguas de Chubut (página de FB).

Antes de continuar con el aporte del germano, recordemos que el piloto real Basilio Villarino había partido del Fuerte de Patagones en septiembre de 1782 para averiguar si era posible conectar por vía fluvial el enclave español en el Atlántico con Valdivia en el Pacífico. Sus chalupas avanzaron con dificultad por el río Negro y siguieron por el Limay hacia el sur. Se desviaron hacia el oeste por el Collon Cura y ante la bajante, no pudieron alcanzar el lago Huechulafquen. Entonces, ordenó el regreso. Aunque con tensiones, los marinos españoles y la gente del lonco Chulilaquin convivieron durante varios días.

De nuevo con Lehman, mencionemos que escribió que “Lafken significa mar (lago); chuli no aparece en los antiguos diccionarios araucanos; hemos averiguado por los mismos indios que t’uli, chuli es nombre del ciervo (cervus campestris). Chuli-lafken se traduce, por consiguiente, por Lago del ciervo. El nombre indicado recién vuelve a aparecer en la época actual”, es decir, fines del siglo XIX y principios del XX.

Campo extendido

El alemán también abrevó en los escritos del perito argentino: “Moreno menciona (a la laguna) como situada entre el lago Nahuel-Huapí y el valle Dieciséis de octubre” y continúa la misma cita que trajimos nosotros antes a colación. En el segundo emplazamiento floreció más tarde la localidad de Esquel. Lehman no vaciló: “Creo que no hay duda respecto de la identidad con la tribu de la cual habla Falkner, Cholila, cholula puede interpretarse como Chuli lav, traduciéndose lav como llanura, campo extendido […] y siendo lav al mismo tiempo raíz para lafken. Los indios de que estamos tratando son pues la gente de la llanura del ciervo”, concluye el escrito de Lehmann. Denominación bastante más poética que los sucesos que suelen llevar a Cholila a las portadas de los portales periodísticos.

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