ELIANA NAVARRO COMPARTIÓ SUS PLANES
La nueva directora del FER quiere “literatura que no sea sólo para escritores”
La poeta accedió al cargo con un proyecto en el que se destacan la promoción y la formación, el avance hacia formatos digitales y una elevación de las calidades de producción. Antes, afrontará las publicaciones pendientes.
La flamante directora del Fondo Editorial Rionegrino (FER) piensa dar un impulso a la promoción y difusión de la lectura para que los libros que se editan sean efectivamente leídos, además de aprovechar las posibilidades de las herramientas digitales. Eliana Navarro aclaró que antes de poner en marcha el plan de gestión que le permitió ganar el concurso público, afrontará las publicaciones que quedaron pendientes del período anterior, demanda de un número importante de escritores.
“Estoy contenta”, le dijo la poeta a El Cordillerano, al día siguiente de hacerse pública su designación. “Venía trabajando fuerte en la Editora Municipal Bariloche (EMB) en el mismo sentido, así que tengo muchas expectativas porque me parece que se pueden concretar más en este lugar. La verdad, tengo muchas ganas de trabajar”, enfatizó. Para acceder al cargo “tuve que presentar un Proyecto de Gestión para los cuatro años”.
Pero como todo el mundo sabe, pasaron cosas. “La defensa fue a mediados de marzo, dos o tres días antes de que comenzara la cuarentena, cuando creo que nadie tenía suficiente idea de lo que se venía, con lo cual ese proyecto hasta me parece obsoleto en este momento y estoy repensando algunas cosas”. Sin embargo, como gran lineamiento, Navarro se propone “básicamente, seguir trabajando fuertemente en la literatura provincial”.
En particular, “el proyecto tiene tres ejes de trabajo y lo pienso más integral en el abordaje de la literatura provincial y regional, no solamente en la edición de libros. Me preocupa muchísimo que lo que se edita se lea, entonces hay una pata muy fuerte que tiene que ver con la promoción y la difusión de la lectura de los materiales que se editen”, avisó. “Un eje es la promoción de la literatura y en ese sentido, me imagino incluso programas de formación para escritores noveles y jóvenes, una mirada muy fuerte sobre los nuevos escritores que se vayan sumando”.
En esa línea, “me parece muy importante que desde el Estado provincial se promueva la formación, con el objetivo final de mejorar y elevar la vara de la calidad de las cosas que se editan y nutren a la comunidad”, explicitó la directora. “Pienso al trabajo más integral en ese sentido, siempre para la comunidad y un poco en sintonía a como intenté desarrollarlo en la EMB: que la literatura no sea sólo para los escritores y que la rueda se complete, que sean leídos y aprehendidos por sus lectores. Así que habrá una búsqueda permanente de esos lectores”, anticipó.
Faceta digital
En ese marco, “el eje de la difusión es fundamental y pensé en un desarrollo muy fuerte de la cuestión digital y ahora más, en este contexto. Mal que me pese, porque a mí me gustan mucho el objeto y la cuestión analógica, pero es un hecho que los formatos están cambiando, hay que aggionarse y buscarle la vuelta con el objetivo final, nuevamente, de que esos materiales que produzcamos sean leídos y distribuidos de la mejor forma por todos los rincones, porque lo digital también derriba las fronteras y los materiales se vuelven de alguna forma universales”, consideró la escritora.
Para completar su plan, “el tercer eje sería la producción. Volver a pensar en un esquema de edición para el año y en este caso, soy de la idea de editar menos pero mejor. Elevar la calidad estética de todo el material, hacer una apuesta fuerte desde lo estético, por supuesto, manteniendo los concursos y algunas ediciones que estaban establecidas fuera de los concursos. Para mí la estética y la ética van de la mano”, proclamó Navarro.
En definitiva, “los tres ejes irían con una serie de programas y colecciones que apunten a varios aspectos: la perspectiva de género con una mirada inclusiva y la cuestión de la interculturalidad. Esos temas siempre van a estar atravesando todo el trabajo”. Por otro lado, la poeta se propone implementar “un programa de reconocimiento a escritores con trayectoria a través de ediciones de obra reunida”.
A las nuevas herramientas, la poeta también las piensa como una suerte de prolegómeno. “Me gustaría trabajar fuertemente en la parte digital para que todo el mundo que escribe se sienta convocado para ser parte de esa red y también difundido, para luego hacer una selección muy cuidada de esos materiales para editarlos en libros”, describió. Pero más allá de su diseño, “también quería decir que durante los primeros meses, seguramente me voy a abocar a ver cuáles son los compromisos que quedaron pendientes, porque tengo entendido que son muchos”.
Puesta en funciones el último martes, “me estoy impregnando de todas las cosas que quedaron y la idea es, en la medida de lo posible, ir subsanando todo eso, porque es importante para la institución, así que hay un trabajo previo al arranque del proyecto”. Según Navarro, “el contexto también me invitó a mí a pensar muchas cosas, entre esas, tomarse el tiempo que sea necesario para poner las cosas en orden y limpiar lo que haya que limpiar, sin que nada quede pendiente”.
Entre complicaciones en los concursos que se lanzaron para buscar nuevo director –hubo dos llamados- y el cese de actividades que se dispuso en la administración pública provincial para enfrentar al Covid19, el FER estuvo acéfalo durante siete meses. Como consecuencia, “sé que hay mucha gente que está disconforme y con trabajos pendientes, así que a eso hay que ordenarlo. Los escritores que necesiten comunicarse y expresar lo que sea, pueden escribir a eliananavarrorn@gmail.com”, invitó la nueva directora. Que arranque con el pie derecho.
Un legado que hay que cuidar
Aunque ella prefiera reivindicar la faceta colectiva, en el quehacer literario de esta ciudad todo el mundo sabe que Eliana Navarro fue el alma mater de la Editora Municipal Bariloche (EMB). De ahí que su alejamiento implique “emociones fuertes. Le puse mucho y mucha gente acompañó en la tracción, como publiqué en el pequeño comunicadito que salió en el Facebook de la EMB, avisando que me iba. Fueron cinco años de mucho trabajo y pasión puesta en eso, te diría una militancia por la palabra bastante fuerte”, recapituló.
A pesar de las dificultades de los últimos tiempos, “me parece que el resultado está materializado. Era interesante que fueran quedando huellas porque habían pasado muchas cosas que se perdieron en el camino, pero están estos 16 libros que hicimos, cada uno con su historia personal, a través de concursos o articulaciones con procesos de escritura y acompañamiento”, recordó. “Ese material está, queda en la Subsecretaría (de Cultura de la Municipalidad) y es patrimonio de la comunidad, así que eso es ganancia para todos”.
Más allá de su alejamiento, “la EMB queda de pie, está sancionada por ordenanza y forma parte del organigrama de la Municipalidad. Estoy segura de que se van a arbitrar los medios para darle continuidad y ya van a encontrar la forma de buscar un reemplazo”, se esperanzó Navarro. “Como autocrítica, faltó trabajar más fuertemente en la parte administrativa para darle un entramado más sólido, sobre todo al funcionamiento. Si bien está la ordenanza, nos faltó un reglamento y abrir el juego”, estimó.
A esa apertura “la intenté el año pasado, a través de una asamblea de escritores para dar lugar a la participación pero la verdad, no participó mucha gente en ese momento. Yo me perdí más en el hacer, hacer, hacer como obstinado insecto (sonrisas), como dice Graciela Cros, y se me fue un poco de las manos la cuestión administrativa”, admitió. “Quien sea que me reemplace y pueda continuar, debería darle más solidez desde los papeles y garantizar un recurso propio porque la EMB depende 100 por ciento del presupuesto que tiene asignado Cultura y en este momento, no lo conozco”.
El año pasado no se hizo la Fiesta de la Palabra y la EMB también tiene trabajos pendientes de publicación. “La crisis ya estaba presente antes de esta coyuntura y la pandemia no hizo más que profundizarla en términos de recursos”, recordó la poeta. “Si algo faltó, fue eso: ver la forma institucional de que la EMB tuviera su forma de obtener recursos para seguir funcionando. Lo demás es ganancia, estoy muy contenta y satisfecha.
Vuelvo a mirar los materiales y me gustan. La solidez que le falta le hará trascender y superar cualquier situación política”, auguró. Como sea, se la va a extrañar.
Adrián Moyano