2020-07-09

REFLEXIONES DE LAURA MÉNDEZ 204 AÑOS DESPUÉS

Día de la Independencia: ¿Objetivo logrado o asignatura pendiente?

A través de la historiadora Laura Méndez, la Universidad Nacional del Comahue – sede Bariloche compartió una serie de reflexiones en torno al Día de la Independencia, que se conmemoró el último jueves. La investigadora y docente enlazó el aniversario con la aspiración de José de San Martín, para quien la determinación de Tucumán debía asociarse con la “felicidad” de los pueblos, tarea que todavía estaría pendiente.

“El 9 de julio de 1816 –luego de un período de extensas sesiones que habían comenzado, paradójicamente, el 24 de marzo de ese año- el Congreso de Tucumán declaró la independencia de ‘las Provincias Unidas de la América del Sur’”, arranca la recapitulación de Méndez. En su valoración, aquella declaración huele a “gesta patriótica” si se tiene en cuenta “que el Río de La Plata era por entonces el único bastión suramericano que no había sido nuevamente subyugado por el restablecido imperio español”.

El hecho “abre un sinnúmero de puertas para pensar el pasado y el presente en cuanto a la discusión -antes y ahora- acerca de la mejor forma de gobierno, las relaciones con el mundo y las tramas de poder al interior del país y, como sostuvo por entonces San Martín, sobre la ‘felicidad’ de los pueblos”. Según la historiadora, “un tema clave –en esa y en nuestra historia- fue la posición de privilegio que tuvo Buenos Aires en el escenario nacional e internacional, como la más poblada y con mayor peso económico y, especialmente, por el control que hacía de las ganancias que generaba el puerto por las exportaciones e importaciones”.

Dicha desigualdad  “se hizo manifiesta ya desde la Revolución de Mayo –cuando se forma el primer gobierno patrio en nombre del Rey cautivo Fernando VII-, tras la cual los porteños se resistieron a aceptar a los diputados del interior en la Primera Junta de Gobierno, y se hizo más grave durante el largo período de inestabilidad política de los Triunviratos y el Directorio, que consolida la hegemonía política de la Reina del Plata”.

Apunta la reconstrucción que “recién en 1815, con la caída del directorio de Alvear, se convocó a un Congreso General Constituyente (1816-1819), estratégicamente en la ciudad  de San Miguel de Tucumán, que marcó un cambio en la política centralista de la elite porteña. Allí renacieron propuestas monárquicas, favorables a intereses europeos, e incluso de una monarquía inca –propuesta por Belgrano- que no fueron aceptadas, y no hubo definiciones acerca de la forma de gobierno que debía instaurarse en el país”.

En cambio, “sí hubo dos logros importantes: la aprobación de la declaración de la independencia –no de las Provincias Unidas del Río de la Plata, sino de Los Pueblos de la América del Sur- y la organización final del plan continental del general José de San Martín, que sería el garante de esa independencia y la llevaría más allá de las Provincias Unidas. Los 33 congresales  presentes afirmaron entonces la voluntad de ‘investirse del alto carácter de una nación libre e independiente del rey Fernando VII, sus sucesores y metrópoli’ y ‘de toda otra dominación extranjera’”, como más o menos se sabe.

Pero cavila el aporte de Méndez: “una independencia de la dominación extranjera, una independencia para lograr la felicidad de los pueblos. ¿Se logró ese objetivo? ¿O es aún -204 años después- una asignatura pendiente?”. Pregunta retórica, claro.

Adrián Moyano

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