2020-05-17

UNA PREGUNTA RECURRENTE

¿Cuánto afecta el frío en la propagación del COVID-19?

Desde que el nuevo coronavirus apareció en China y comenzó a propagarse por todo el mundo, se multiplicaron los interrogantes. ¿Cómo se contagia?, ¿cuáles son los efectos sobre la salud? y ¿cuáles son los grupos de mayor riesgo? Todas encontraron respuestas. Ahora, con la pronta llegada del invierno, la duda es cuándo baje la temperatura, ¿el virus se propagará más fácilmente?

La pandemia de coronavirus enfrenta a la comunidad médica a un gran desafío, a un agente poco conocido, por lo que es muy probable que deba corregirse, agregar y explorar nuevos enfoques de una forma muy dinámica.

La evidencia muestra que las personas de todas las edades son susceptibles de contraer COVID-19, siendo los adultos mayores y las personas con enfermedades crónicas los que tienen más probabilidades de cursar cuadros de mayor gravedad.

Por otra parte, la inminente llegada del invierno despierta la preocupación de los vecinos, más aun considerando que la propagación del COVID-19 en Europa y en el Hemisferio Norte en general, se dio en plena temporada de invierno.

Por lo que la pregunta que surge, es ¿cuánto afecta el frío en la propagación del COVID-19? La misma fue realizada por El Cordillerano al director del Hospital Zonal “Dr. Ramón Carrillo”, Leonardo Gil.

El especialista respondió: “El virus se desarrolla principalmente y le hace bien el frío. Pero eso no quita que cuando hace calor no haya casos. Estos virus tienen mayor desarrollo por el comportamiento social y por la biología del virus, en los lugares fríos. El virus es más tolerante al frío que al calor”.

El frío en sí, no se convierte en un propagador de la enfermedad, sino que son los hábitos sociales en invierno, o con temperaturas más bajas, los que aceleran el contagio. La permanencia de muchas personas en lugares cerrados y una ventilación inadecuada de los ambientes, son aspectos más peligrosos que el frío.

El COVID-19 no es un virus más agresivo o virulento con las bajas temperaturas, sino que con el frío la gente permanece mucho tiempo en espacios reducidos y con baja ventilación.

Demoras por otras afecciones

“De todos modos, de cara al invierno nosotros tenemos otra situación, y es que con la cuarentena los chicos no van a la escuela, por lo que se espera que haya una importante disminución de los casos de bronquiolitis. Eso favorece, por el hecho de que los chicos no están en contacto con sus compañeros, por lo que son variadas las miradas que se tienen del invierno”, agregó.

“Actualmente hay menos enfermedades infecciosas por el confinamiento. Pero también hay un aumento de consultas tardías. Una apendicitis que termina en peritonitis o un dolor precordial que termina en un infarto. Entonces, hay que hacerle entender a la gente, que en el Hospital Zonal está muy sectorizado el COVID-19, no tienen que tener miedo de infectarse por venir a la Guardia”, aclaró.

Gil continuó exponiendo que “la gente tiene que venir a consultar como lo hizo toda la vida, ante situaciones que les generan trastornos en la salud, como cuadros de dolor, que vengan a consultar y no esperar hasta último momento, porque si no los casos evolucionan”.

Describió, además, que esto no es un caso únicamente de Bariloche. “En Italia se comprobó una disminución del 50% de dolor precordial, una disminución también del 50% de colocación de stent, pero en contrapartida, un aumento del 50% de muertes súbitas en domicilios. Es decir, totalmente correlacionable a la falta de consultas, y eso es reproducible en todo el mundo”.

Diego Llorente

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