2019-04-22

Intérpretes de lengua de señas y estudiantes sordos reclamaron en la Universidad del Comahue

Este lunes, en la Universidad del Comahue, autoridades, estudiantes y docentes se manifestaron por un anunciado recorte en la cantidad de horas en las que, un grupo de intérpretes de lengua de señas asiste a estudiantes universitarios.

La medida afectaría al grupo de personas que ayuda a los estudiantes en las clases, tanto en Bariloche, como en Cipolletti. El decano Marcelo Alonso indicó a El Cordillerano que en esta ciudad hay tres estudiantes que necesitan el servicio y otros tantos en la ciudad del valle rionegrino.

Alonso confirmó que al ser informado sobre la medida, quien ocupa la secretaría académica y la coordinación de intérpretes, viajó a la central de Neuquén para tratar de revertir la situación.

“No es una decisión, es una información que ha llegado, sin haber sido discutida. En este sentido estamos reclamando y poniéndonos al lado de quienes reclaman”, remarcó y aseguró que “no es una cuestión de números; además de haber una ley nacional de accesibilidad, se trata de una responsabilidad de la Universidad”.

“Nos toca en este contexto de ajuste, achique y mala época para la educación en general y la superior en particular”, remarcó.

Sobre el futuro de la medida expuso: “Esperemos que se pueda seguir asegurando el servicio, que si bien no era suficiente, era lo que se podía”. Para finalizar confirmó el apoyo municipal con el comodato de computadoras y una filmadora para el trabajo del equipo de intérpretes.

A su turno, Lucia Barbagallo, jefa de Trabajos Prácticos de la cátedra de Pedagogía de la Universidad Nacional del Comahue, manifestó que “lo que no puede suceder es que nuestros estudiantes sean excluidos, estamos en una universidad pública con derecho a la educación y todos tienen que estar, continuar y egresar”.

Por otro lado, Soledad, una de las intérpretes de la Universidad del Comahue, explicó que no hubo aviso previo del recorte. “Esas decisiones no se consultan, no hay un contrato establecido, el contrato es de palabra”.

“Hubo una comunicación telefónica y uno tiene que argumentar porque está trabajando esa cantidad de horas y cuál es la propuesta pedagógica. El tema es que acá en el CRUB estamos trabajando, pero no en relación de dependencia, fuimos contratadas por UNCo Central, entonces no están presentes y no pueden ver como uno lleva adelante la propuesta pedagógica”, afirmó Soledad.

“El trabajo que hacemos con las intérpretes excede el momento áulico, trabajamos antes y posteriormente de las clases, haciendo accesible el conocimiento”, aseveró.

En este sentido, entre tantas malas noticias, Soledad se animó a verle el lado positivo a la situación, ya que se puede “visibilizar la situación de los alumnos y de la comunidad sorda dentro de Bariloche. La idea es esa, replicar, que empiecen a trabajar con los derechos de todas las personas sordas”.

Te puede interesar