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17/05/2026

Memoria viva de Bariloche: nació en la calle Mitre y caminaba a la escuela "con la nieve hasta las rodillas"

Raúl Baffigi recibió el reconocimiento como Antiguo Poblador en el aniversario de Bariloche y compartió cómo fue crecer en la ciudad.
Raúl Baffigi, un testigo del crecimiento de Bariloche, en la ceremonia de Antiguos Pobladores. Fotos Facundo Pardo.
Raúl Baffigi, un testigo del crecimiento de Bariloche, en la ceremonia de Antiguos Pobladores. Fotos Facundo Pardo.

A sus 78 años, Héctor Raúl Baffigi recibió uno de los reconocimientos más emotivos del aniversario de la ciudad: el homenaje como Antiguo Poblador de Bariloche. Su historia comienza en plena calle Mitre. Allí nació y creció, en una ciudad distinta a la actual. “La infancia era linda, jugábamos al fútbol”, recordó durante la ceremonia llevada a cabo en el Gimnasio N° 4, el pasado 3 de mayo.

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Nacido en 1947, cuando era un pueblo que unos pocos miles de habitantes, guarda en su memoria una Bariloche de calles nevadas, casas de madera, partidos de fútbol en la plaza y familias visionarias.

En diálogo con El Cordillerano, Raúl compartió historias de su infancia, cuando caminaba todos los días hasta la Escuela 71, sobre la costanera, durante inviernos que recuerda más crudos que los actuales. “Íbamos con la nieve hasta la rodilla. En mayo eran impresionantes las nevadas”, describió.

 Desde Italia por Viedma

La historia de su familia también es parte de la historia fundacional de Bariloche. Su abuelo llegó desde Italia, desde un pueblo de la provincia de Belluno, en la región del Véneto, después de la Primera Guerra Mundial. Según relató Baffigi, llegó de la mano de Primo Capraro junto a otros inmigrantes italianos que primero desembarcaron en Viedma y luego fueron trasladados a la cordillera.

“Mi abuelo decía que el centro iba a estar ahí”, cuenta sobre la decisión de construir la casa familiar sobre Mitre al 1700. Hoy, en ese lugar, funciona una cervecería. “Mi mamá contaba que mi abuelo hizo la casa ahí y el hermano de mi abuelo la hizo allá arriba, en Anasagasti, cerca del Mallín. Una histórica casa de madera que se quemó”.

El recuerdo del equipo y un compañero que vuelve después de muchos años

Durante 16 años, vivió en Bahía Blanca, donde estudió Educación Física y jugó al fútbol en el club Liniers. Después regresó a Bariloche. “Empezó la democracia y me vine de vuelta. Acá trabajé toda mi vida”. Se desempeñó en la Municipalidad, primero en el área de Deportes y luego por Hacienda, donde finalmente se jubiló.

Entre los recuerdos de aquellos años en Bahía Blanca apareció, décadas después, una curiosa conexión con la selección argentina campeona del mundo. Al conocer a una mujer de Bahía Blanca, coincidieron en que el abuelo de ella también había sido futbolista del club Liniers. Revisando una vieja fotografía, la señora le señaló a su abuelo, y también a quien estaba a su lado en la imagen: el abuelo de Lautaro Martínez. “No me acordaba”, contó. “Yo me acordaba de cuatro o cinco jugadores. Porque acordarse de los 22 es muy difícil. Fue en el 81. Y el que estaba que al lado mío era el abuelo del delantero de la selección”.

 

El terremoto de Valdivia

Un episodio que quedó grabado para siempre en su memoria fue el terremoto de Valdivia de 1960 -el más fuerte registrado en la historia- de una magnitud de 9,5. Tenía 13 años cuando el movimiento sísmico sacudió Bariloche y provocó el recordado lagomoto en el Nahuel Huapi, con las olas gigantes que golpearon la costanera y destruyeron el muelle de madera.

“Estábamos jugando al fútbol y los otros chicos me mandaron a comprar caramelos. Iba pasando por el paredón, hasta la Onelli, porque ahí había una estación de servicio, y cuando llego veo que empiezan a caerse las cosas”, recordó. “A los 13 años no sabés, no te das cuenta. Cuando volví, vi que el suelo se movía como si estuvieran sacudiendo una alfombra”.

Un testigo del crecimiento de la ciudad

Con el paso del tiempo, vio transformarse por completo la ciudad que lo vio nacer. “Cuando yo nací eran dos mil habitantes. Cuando estaban ellos (su familia) eran poquitos”, expresó. “No es el mismo Bariloche. Ahora hay 150 mil habitantes”.

Habló del crecimiento poblacional, de los edificios, del tránsito y también de los cambios en el clima. “Antes nevaba muchísimo acá abajo. Ahora casi no se junta nieve”, lamentó.

“Fui nacido en Bariloche y toda la historia de Bariloche la tengo acá”, dijo, señalándose la cabeza.

 

Un Aniversario de Bariloche especial

El reconocimiento recibido como Antiguo Poblador lo emocionó profundamente. Estuvo acompañado por su esposa, nacida en Valdivia, sus hijos y sus nietos, integrantes del Círculo Chileno Gabriela Mistral, que además, participaron en el tradicional desfile del 3 de Mayo.

“Es lindo. Para ayudar a que mucha gente que vino a vivir a Bariloche sepa lo que era antes la ciudad”, reflexionó. “Para que la cuiden, la aprecien. Porque Bariloche es para todo el mundo”.

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