UN NUEVO MERENDERO EN EL 2 DE ABRIL
Pequeños Fuertes elaboró Huevos de Pascua para regalar a los más chiquitos
En el barrio 2 de Abril, un grupo de personas, atento a las necesidades de sus vecinos, decidió abrir un nuevo merendero, Pequeños Fuertes, el que funciona en una casa particular ubicada en la intersección de las calles Sargento García e Isla Soledad.
Un día domingo, cuando todos se abocan a compartir la jornada con sus familiares, ellos se reunieron para elaborar huevos de chocolate y compartirlos con los chicos el Día de Pascua. Brenda Vargas comentó que “hace tres meses que comenzamos y somos un grupo de cincuenta personas, funciona en la casa de mi hermana Eliana”.
Algunos son de otras zonas de Bariloche, Brenda va desde el barrio Elflein. Todos los domingos de 16 a 18 horas esperan a los nenes con una taza de leche o jugo y repostería casera, luego se dedican a los juegos y entretenimientos.
El verano pasado ella viajó a Neuquén a visitar a su familia, “mis padres Raúl y Alejandra allá tienen tres merenderos, cuando volví hablé con mi hermana y le propuse abrir uno en su barrio” comentó.
Ahora cuentan con la asistencia de 30 nenes, “nos organizamos para una determinada cantidad y al domingo siguiente llegan más y más, nos pasó con la entrega de útiles escolares, tuvimos que salir a pedir a nuestros amigos para completar la entrega porque de nuestros bolsillos ya no podíamos sacar más”.
La tarea inicial fue hacer volantes y salir a caminar las calles del 2 de Abril, hablar con los vecinos y así ir llegando a los nenes que más necesitan esa copa de leche. “Entre los 50 nos vamos turnando por grupos, una semana todos aportan mientras otros atienden a los chicos y así vamos”, dijo.
Desde la radio FM La Sabrosita realizan campañas para aportarles algunos insumos, pero nada es suficiente porque los chicos invitan amigos y es imposible contar con tanta mercadería. “Hemos repartido notas en comercios pidiendo ayuda pero hasta ahora, nadie nos ha respondido, el municipio aportó algo de leche pero nos dijeron que no pueden ayudar porque no cuentan con recursos suficientes”.
Es de resaltar que los integrantes de Pequeños Fuertes también son familias que hacen malabares para llegar a fin de mes, con sus hijos y las cuestiones económicas que están muy difíciles, pero eso no les impide reunirse y ver cómo conseguir llevar adelante el proyecto que comenzaron hace algunos meses.
“Aunque está costando mucho tenemos la intención de abrir un segundo merendero en algún otro barrio que lo necesite, ya veremos si podemos lograrlo pronto”, dijo Brenda. El nombre surgió porque los chicos son los que más deben soportar las necesidades, “pasan hambre y frío y sin embargo, siempre están dispuestos a jugar y pasarla bien entre amiguitos”. Les han donado dos banners y una bandera, granito tras granito van teniendo presencia.
No cuentan con lo necesario para servirles la leche por lo que los nenes, por ahora, se van turnando para utilizar las tazas o los platos.
Aquellas personas que deseen colaborar con el merendero con insumos como harina, azúcar, leche, cacao, galletitas y té, tazas de plástico y cucharitas, libros de cuentos infantiles, almohadones, pueden comunicarse con Brenda al teléfono +54 9 294 481-9984. Además están recibiendo ropa, calzado y alimentos no perecederos para repartir a las familias de los nenes que asisten cada domingo. Ya están asistiendo a cuatro y esperan ampliar esa cantidad.
La casa donde funciona no cuenta con las comodidades para tantos nenes, acarrean mesas y bancos, improvisando un comedor en el patio pero lo ideal sería contar con otro lugar más amplio. “Fuimos a pedir el CIC del barrio (el Centro Integrador Comunitario del 2 de Abril), nos dijeron que no porque tendrían que pagarles las horas extra al portero y no cuentan con ese dinero” comentó muy desilusionada. Ahora que comienza el período de bajas temperaturas y lluvias, será imposible seguir al aire libre.
Otro de los pedidos que realizaron a representantes del Estado es trabajo, mano de obra para tantas familias que no cuentan con un ingreso fijo.
Entre todos pusieron el dinero suficiente para comprar los moldes y el preparado de chocolate lo donó Walter Cortés, algunos confites y los moldes. El domingo pasado se juntaron en una casa, muchas de las mujeres fueron con sus pequeños y pusieron manos a la obra. Algunas tenían más conocimientos y fueron enseñando a sus compañeras y entre todos, lograron la primera tanda de huevos.
La idea es hacer aproximadamente 70 para repartir entre los nenes y otras familias de vecinos del 2 de Abril.
Susana Alegría