HASTA FEBRERO PREPARARÁN EL CASO PARA IR A JUICIO
Por sesenta y seis hechos imputaron formalmente a Magdalena López Giovanelli por estafa y defraudación
“Madelón”, como se la conocía en su fuero íntimo, fue acusada de estafar a varias decenas de personas que contrataron paquetes turísticos o pasajes con diversos destinos en las agencias de turismo en las que trabajaba. Lo hizo por un período cercano al año. Además, con los datos de tarjetas de crédito, la mujer realizó varias operaciones sin autorización de las víctimas. Generó un perjuicio global superior a los cuatro millones de pesos, con la cotización del dólar de ese momento.
Las fiscales Alejandra Bartolomé y Silvia Paolini, además de Sergio Fernández, jefe de División de esa Unidad Temática Fiscal, leyeron la farragosa atribución delictiva contra María Magdalena López Giovanelli, de 43 años, a quien atribuyeron un total de cincuenta y seis hechos de estafa, cometidos en perjuicio de un importante número de damnificados y otros diez por defraudación, al utilizar los datos de las tarjetas de crédito de sus clientes en otras transacciones no autorizadas.
La mujer fue imputada por el delito de estafa genérica, en una serie de hechos que cometió al desempeñarse como empleada de distintas agencias de turismo de la ciudad. Según la fiscalía, cometió los hechos entre el 2 de mayo de 2016 y hasta fin de abril del año 2017, ocasión en la que comenzaron a gestarse las denuncias y Giovanelli estuvo desaparecida por varios días.
La atribución concreta es la de haber ofrecido y vendido paquetes turísticos con diversos destinos, que fueron abonados a través de distintos medios de pagos y que incluían la oferta de pasajes, traslados, alojamientos, seguros de viaje, autos de alquiler, excursiones y otros ítems que eran pagados mediante transferencias bancarias, tarjetas de crédito y débito y en efectivo, tanto en moneda local como extranjera.
Para la fiscalía, los damnificados no recibieron compensación alguna y no obtuvieron los viajes tal como lo habían acordado con la acusada, quien se valió de las estructuras de las agencias NetSur y Butterfly para engañar a los damnificados, con quienes intercambiaba correos electrónicos, y mensajes de la aplicación WhatsApp, para aportar en su engaño, enviando vouchers y tickets, reales y apócrifos, que indujeron al error a los afectados, creyendo que las operaciones eran correctas y sus viajes estaban perfectamente encaminados.
La mujer engañó a desconocidos, amigos y otros que llegaron por firmes recomendaciones de terceros y en la mayoría de los casos, apenas realizó reservas de pasajes aéreos que nunca abonó, aunque otros casos más graves le atribuyeron ni siquiera haber realizado las reservas, pese a haber cobrado a sus clientes para ello. En la mayoría de los casos se trataba de viajes familiares de placer, mientras que algunos pocos, eran viajes con el mismo objetivo, pero solo con amigos entre los viajantes.
Los pasajeros esperaban llegar a destinos del Caribe, Sudamérica, Norteamérica y Europa y en la mayoría de los casos, realizaban los pagos con distintas tarjetas de crédito y en doce cuotas, aunque algunos pocos casos se concretaron con pagos en dólares y en efectivo.
Los lugares más requeridos eran de distintos puntos del Caribe y en diversos países: Cuba, República Dominicana, Panamá, México, Bahamas, pero también variados destinos en Estados Unidos como Miami, Las Vegas, Nueva York, Orlando y Disney. También hubo afectados que proyectaban recorrer Europa y visitar Holanda, España, Portugal, Italia, Alemania, Francia, Austria y otros destinos no tan tradicionales como Turquía, Rusia, Hungría, República Checa y finalmente otros más austeros como Perú y Brasil, Bolivia y hasta Buenos Aires.
Aunque algunos viajes se realizaron, los turistas padecieron diversas situaciones anómalas a lo largo de sus excursiones. Pero además de los viajes frustrados, “Madelón” se valió de las numeraciones de las tarjetas de créditos que le exhibieron sus clientes, para realizar diversas operaciones que en todos los casos nada tenían que ver con los paquetes adquiridos y cuyas realizaciones fueron desconocidas por los damnificados. Esos hechos encuadraron en la figura de defraudación, por lo que también le atribuyeron ese delito.
Al momento de los hechos y con la valuación del dólar de ese momento, el perjuicio total ocasionado por López Giovanelli superó los cuatro millones de pesos. Sin contar, claro, con la disparada de la moneda extranjera del último tiempo, que elevaría la cifra a un valor exorbitante.
La audiencia de formulación de cargos que presidió la jueza Romina Martini, se dividió en dos etapas. La primera de ellas contó con la participación de una parte de los perjudicados que se constituyó en querellantes con el patrocinio de distintos abogados. Así, además de la fiscalía, sostuvieron la acusación los abogados Raúl Ochoa, Alejandro Bianco Dubini, María Rodrigo, Estanislao Cazaux y Marcos Miguel, mientras que entre los querellantes estuvo ausente Luciano Stella. Los letrados hicieron la reserva para profundizar la acusación y hacer responsables a los propietarios de las agencias de turismo en las que se desempeñaba “Madelón” al momento de perpetrar las estafas reiteradas (56 hechos) y las defraudaciones reiteradas (10 hechos) que le atribuyeron.
El segundo tramo de la audiencia correspondió a las otras denuncias realizadas, cuyos protagonistas dejaron la investigación en manos de la fiscalía y no se involucraron directamente en el procedimiento penal en la figura de querellantes.
En todos los casos, López Giovanelli fue asistida por el defensor oficial Marcelo Álvarez Melinger, quien le aconsejó tras conocer los hechos atribuidos que guarde silencio, por lo que la mujer prefirió no brindar su versión en declaración indagatoria.
Cuando el caso salió a la luz, a fines de abril del 2017, comenzaron a llover denuncias ante la fiscalía. Pero la mujer se había ido de Bariloche y fue encontrada a partir de su internación en el hospital de El Bolsón por un supuesto intento de suicidio. Días después regresó a nuestra ciudad, se presentó ante las autoridades, fue notificada de la sustanciación de una causa en su contra y quedó en libertad.
López Giovanelli contaba con amplia trayectoria en el rubro y en algunos casos mantenía relaciones de amistad con sus clientes de largos años, que además de figurar entre los damnificados, aparecieron como quienes recomendaron a la imputada a otros amigos que pretendían realizar viajes.
En todos los hechos atribuidos, la mujer perjudicó directamente a un total de ciento cincuenta personas que proyectaban viajar a los diversos destinos señalados más arriba. Si bien se le reprocharon cincuenta y seis hechos, en muchos de los casos se trataba de viajes para grupos familiares de cuatro o cinco personas, siendo el caso más relevante uno que estaba planificado para los Estados Unidos y tendría como integrantes a un total de once personas.
Por supuesto que en varios de los destinos señalados, principalmente los del Caribe, además de los pasajes y los traslados desde y hacia los aeropuertos, se incluían alojamientos del tipo “all inclusive” (todo incluido), los seguros de viajero y hasta las excursiones.