2018-06-14

Otros dos meses de prisión preventiva para los boqueteros que robaron el Hipertehuelche

Mientras profundizan la investigación para dar con otros partícipes del hecho, el fiscal Sergio Pichetto pidió una prórroga de la prisión preventiva que originalmente había sido de dos meses. La jueza de Garantías Romina Martini, otorgó otros dos meses al padre e hijo detenidos y rechazó un pedido de prisión domiciliaria que realizó la defensa.

Walter Gustavo Rojas y Walter Gabriel Rojas, padre e hijo, detenidos como presuntos autores del sonado robo al hipermercado ferretero Hipertehuelche, continuarán tras las rejas por al menos otros dos meses, luego de que la jueza de Garantías Romina Martini, aceptara la petición fiscal, que pretende que los sujetos lleguen a la instancia de juicio en situación de encierro, pues podrían intentar interferir en la voluntad de los testigos que deberán declarar en esa instancia.

Según describió el fiscal Pichetto, en una audiencia realizada el 14 de abril pasado, cuando los dos sujetos fueron acusados por ser coautores del robo, se les impuso una prisión preventiva por el plazo de dos meses, que vencía este mismo jueves. Por ello, como ya está realizado el pedido de fijación de audiencia de control de acusación, paso previo al juicio, requirió que los dos involucrados continúen detenidos hasta tanto se pueda avanzar en la última instancia del proceso penal que se les sigue.

El fiscal, se amparó en una posible actitud de fuga o elusión del proceso penal, porque de acuerdo a la calificación legal del hecho investigado, se especula que los dos podrían resultar condenados a una pena de prisión efectiva.

Según reveló Pichetto, además, los dos podrían interpelar a los testigos que serán convocados a declarar durante el juicio y con ello intentar torcer su declaración.

El defensor particular Marcos Miguel se opuso a los planteos fiscales apuntando que la intención de mantenerlos detenidos parecía un adelantamiento de pena bajo los términos que lo expresó el fiscal y requirió la aplicación de una medida menos gravosa como la prisión domiciliaria.

La jueza Romina Martini remarcó que la petición de la fiscalía fue realizada para asegurar el desarrollo de un juicio oral en contra de los acusados y el avance de la investigación respecto a otras personas presuntamente involucradas en el delito, remarcando que en caso de recuperar su libertad, los acusados podrían ejercer influencia en los testigos.

Por ello, evaluó la prórroga por dos meses de la prisión preventiva como razonable, necesaria e idónea para evitar los riesgos procesales señalados y confirmó la petición fiscal.

La defensa dejó asentada su intención de apelar la resolución y además requirió un permiso especial a la jueza Martini para que los detenidos aprovechen el tiempo en Bariloche para poder recibir visitas de sus familiares, atento a que están detenidos en el Penal de General Roca y en los dos meses que llevan detenidos se vieron privados de mantener contacto personal con su grupo íntimo.

Walter Gabriel Rojas y Walter Gustavo Rojas, padre e hijo, están imputados como autor y partícipe necesario del hecho ocurrido entre las últimas horas del pasado 8 de abril y la mañana del día siguiente. De acuerdo a la imputación fiscal los detenidos ingresaron el día 8 alrededor de las seis de la tarde al comercio "Hipertehuelche" de la calle Pasaje Gutiérrez 3443, cuando se encontraba abierto y compraron varios discos de corte y mechas para amoladora utilizados para fracturar concreto. La modalidad que utilizaron fue el ingreso del padre quien se ocultó en un sector de compras, aledaño a la administración, y allí esperó hasta el cierre. Mientras tanto el hijo se quedó afuera, presumiblemente en un rodado y mediante comunicación telefónica le informó el cierre.

Una vez cerrado el comercio, el padre y al menos otro sujeto que aún no ha sido identificado, comenzaron a hacer un boquete con las herramientas, para acceder a la caja fuerte, y proceden a sustraer la suma de 653.896 pesos. Una vez allí con el dinero, y al no poder salir por el sector de compras, porque se encontraban las alarmas y las cámaras de seguridad, siguieron haciendo boquetes de 55 centímetros de alto por 55 centímetros de ancho en otro sector del comercio. Todo el tiempo mantuvieron comunicación telefónica.

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