2018-05-24

Fue detenido en el lugar del hecho y admitió su culpa

Claudio Florentino Fenillan (29) se declaró culpable en el marco de un juicio abreviado parcial y aceptó ser condenado por un violento robo perpetrado contra un comerciante algunos meses atrás. Su defensor intenta conseguir una pena de prisión en suspenso mientras que la fiscalía y la querella quieren que continúe detenido para cumplir la condena. Se definirá todo el 6 de junio.

Fenillan fue sorprendido por un efectivo de la Policía de Río Negro y otro de la Policía Federal, que tras escuchar ruidos desusados en la vivienda de un vecino, resolvieron intervenir y abortaron un violento robo en una casa de la calle Felipe Laguna al 1400.

Según la acusación realizada por el fiscal Sergio Pichetto, el hecho ocurrió el 4 de marzo de 2018 alrededor de la medianoche, cuando tres sujetos armados derribaron la puerta de ingreso a la vivienda y exhibiendo cuchillos y armas de fuego amenazaron y golpearon a un comerciante, exigiéndole insistentemente la entrega de una mochila con dinero de la recaudación de su comercio.

Finalmente, ante la violencia sufrida, la víctima entregó la mochila requerida con alrededor de 55 mil pesos en billetes de diversa denominación. Junto a la casa del comerciante, vivía un efectivo policial que ocasionalmente recibía la visita de un colega de otra fuerza. Al escuchar los gritos y golpes, se pusieron en alerta inmediatamente y decidieron intervenir.

Cuando llegaron al domicilio en cuestión se trabaron en lucha con los delincuentes y finalmente pudieron detener a Fenillan, logrando los otros dos asaltantes darse a la fuga. No obstante, debieron abandonar la mochila de la que pretendían apoderarse, por lo que el hecho quedó en grado de tentativa para la calificación legal dada por la fiscalía.

Fenillan reconoció su participación en el hecho, pero aclaró que él nunca había utilizado armas de fuego.

El fiscal Pichetto señaló que, pese a las conversaciones con la defensa, no se había logrado un acuerdo pleno de juicio abreviado ya que su pretensión punitiva alcanzaba los cinco años y seis meses de prisión, mientras que la defensa pretendía aplicar una pena de dos años y seis meses de prisión en suspenso en virtud de su carencia de antecedentes, su voluntad de estar a derecho y también, que el hecho había quedado sin consumar.

Además, el defensor Jorge Pschunder, pidió a los jueces que revoquen la prisión preventiva que pesaba sobre su pupilo, porque según apuntó, la misma fue impuesta para que no entorpezca el avance del proceso penal en su contra y ante el avance del caso ya no era posible interferir. Sin embargo, la petición fue desestimada por el momento, difiriéndose su tratamiento al momento de realizar el juicio de cesura en el que el tribunal escuchará los argumentos de las partes y definirá si corresponde una pena de prisión efectiva o en suspenso.

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