2015-09-02

Natalia Cano por partida doble

- EL FAB ENTRE LOS CINEASTAS BARILOCHENSES - La realizadora de “Escondidos al oeste del Pichileufu” anotó “Donde existíamos antes” en Cortos Regional y “El increíble viaje de los sujetos tras los objetos” en Películas en Construcción. Además, está por producirse el estreno de su primer largo.

En ciertos ambientes ya se respira el FAB 2015, que comenzará el próximo lunes. Natalia Cano concede: “es verdad, se empieza a sentir el clima y todo el mundo dice qué presentó, qué va a ir a ver, quién viene y también, qué trabajos hay que hacer porque a veces hace falta que alguien haga de boletero en alguna sala porque otro no pudo venir (risas). Entonces, hay que darle una mano a los que están organizando y armando”, apuntó la realizadora.

 

La cineasta reside aquí hace 18 años y su trayectoria bastante tiene que ver con el devenir del inminente festival, ya que la primerísima proyección en su marco se detuvo en “Escondidos al oeste del Pichileufu”, su largometraje inaugural. “Fue en la apertura en La Baita. Ese fue mi primer y único largo, trabajé mucho en cine pero siempre en equipos de rodaje para producciones de otros. Fui mucho tiempo asistente de Dirección pero la primera vez que me dio ganas de hacer una peli mía fue con el proyecto de Escondidos…”

Esa proyección tuvo lugar en 2011 y desde entonces, la película tuvo que esperar su momento, que recién se producirá en estos días. “Se acaba de editar con una serie de 24 documentales, los Documentales del Bicentenario, un lanzamiento del INCAA y dentro de poco, van a hacer el estreno. Lo que sucedió con ese concurso, El camino de los héroes – Bicentenario, fue que casi nadie llegó a terminar la producción. Nos habían hecho una pre-compra de derechos de uso, es decir, dinero para producir a cambio de los dos primeros años de exhibición de la película, pero empezaron a salir otros concursos y entonces, quedó como olvidado por un montón de realizadores”.

Cano recordó que la convocatoria “era de 2009, yo terminé la película en 2011 y creo que fue la segunda en terminarse. Recién ahora estuvieron todos listos, así que se va a hacer un estreno oficial de todos los documentales y se va a empezar a distribuir.

Igual, yo la moví y cada vez que se presentaba en algún lado, pedía una excepción. Por ejemplo, en 2012 ganó el premio al mejor documental en el festival latinoamericano de la Universidad de San Martín… Pero la verdad, no hubo un modelo de distribución como para que se viera. Esa ventana que tenían para Encuentro o la Televisión Pública, no se utilizó”. Habrá que recuperar tiempo perdido, entonces.

Razón de felicidad

Cuatro años después de su estreno, “increíblemente, a mí me gusta. Porque viste que uno hace un producto y después con el paso del tiempo, dice: ¡uy! ¿Qué hice? Es muy típico pero hay dos cosas con Escondidos… que me hacen bastante feliz: una es haber tenido muy buen clima de rodaje, tanto durante las entrevistas como en las partes de ficción… A mí me pasó que por ser durante mucho tiempo técnica en la industria, pasé por rodajes realmente muy feos, por el tema de que el tiempo siempre es dinero.

Entonces, hay mucho maltrato, mucha cosa jerárquica, es un laburo pesado. En Escondidos… todos la pasamos bien y éramos un equipo no tan chiquito, porque éramos once personas metiéndonos en la cotidianeidad de la gente. Funcionó muy bien y eso me hizo siempre muy feliz”.

Por otro lado, confió la realizadora que “la veo hoy y me sigue enamorando. Me engancho, la vuelvo a ver, encuentro cosas… Igual, me permitió probar algunas cosas por las que después recibí un montón de críticas, por ejemplo, mezclar ficción con documental.

Muchas veces me dijeron que no había confiado lo suficiente en el documental y entonces, había metido partes de ficción innecesarias. Pero bueno, el concurso tenía de bueno que una vez aprobado el guion, no tenías a nadie encima diciéndote que tenías que apegarte al guion. Como tenía bastante libertad, lo aproveché y creo que eso tiene que ver con que hice mi primera película después de los 30 y pico de años. Tenía menos miedo”, reflexionó.

En el inminente FAB 2015, participará “Donde existíamos antes”, una suerte de derivación del largo. “Cuando escribí el proyecto, dentro de Escondidos… estaba la parte rural y la parte urbana hasta que en un momento dijo: no, no puede ser… La parte urbana quedará para una segunda parte y entonces, a partir de una de las entrevistas de Escondidos… empecé a trabajar en otro proyecto que al principio se llamó Taxi al campo, sobre una familia que tenía campo en Arroyo Blanco y lo perdió, en este momento viven en Dina Huapi: los Cotaro… Con ellos trabajé un poco el cómo se vive en desde el espacio urbano la vinculación con haber venido del campo. Es un tema que está en el aire, que está muy presente en Bariloche. Hice también un proyecto de largo o telefilm, gané dos segundos premios pero así no te dan la plata para filmar. Así que no se dio, conseguí un fondo de desarrollo del Fondo Nacional de las Artes e hicimos un corto de 20 minutos, al que voy a presentar ahora y se llama Donde existíamos antes, en la competencia Cortometraje Regional”. Un trabajo que habla de una faceta muy vigente de la vida regional. Habrá que estar atentos al horario de proyección.

Viaje hacia el segmento PEC

Natalia Cano también será de la partida en el segmento de Películas en Construcción del FAB 2015, en este caso con “El increíble viaje de los sujetos tras los objetos”, una película de ficción que se narra a través de dos viajes que suceden en paralelo por la Patagonia argentina, con el mismo recorrido que hizo en el siglo XIX el conde francés Henry de la Vaulx, quien protagonizó “un viaje científico buscando entre los indios patagones el vínculo perdido entre el hombre moderno y el hombre de la Edad de Piedra”.

Los dos relatos “pondrán en relieve la compleja y enriquecedora historia que llevan consigo los objetos y los sujetos que los cargan, los buscan, los pierden y los coleccionan. El primer sujeto es Laura. Una antropóloga de 30 años especializada en temas poscoloniales. Ella va a recorrer una zona poco poblada con una camioneta de su universidad y un compañero camarógrafo, visitando comunidades rurales a las que cree pertenecen la platería, las pieles pintadas y los esqueletos que se llevó el expedicionario francés en el siglo XIX. Ella está convencida de la importancia de restituir estos objetos de vuelta a sus dueños”.

En tanto, “el segundo es Themó, un joven de escasos 20 años, parisino, un poco exótico que ama las cabalgatas y por motivación personal quiere recorrer 700 km de Patagonia secundado únicamente por sus dos caballos. Esta aventura lo va a enfrentar a peligros y pérdidas pero también lo va a hacer experimentar una vida agreste que anhela y a la gente que vive en la zona de la pre cordillera y la meseta”. Y de alguna manera, ambos caminos se cruzarán.

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