Cultura
17/05/2013

Son unos Payasos y están en Flor

 - MAÑANA Y EL 24 EN LA BAITA -Después de llevar su propuesta de improvisación por escenarios significativamente más pequeños, el grupo acometerá el desafío de presentarse en el reducto más grande de Bariloche. Para ellos la cita tiene su importancia, pero no marca un hito.

Son unos Payasos y están en Flor
Los Payasos, en una varieté.

Gustavo Dasso, Emilia Linardi, Cristian Sartori, Fernando Imhof, Rocío Leuthold y María Fernanda Aparicio son unos Payasos. Y además están en Flor... Después de un año de trajinar por espacios más pequeños, bares y otros receptáculos donde el público estaba a unos pocos metros, mañana harán su entrada triunfal en el escenario más importante de Bariloche: Teatro La Baita. Están contentos por el logro, pero tampoco pierden el aplomo.
En la confitería de la sala, Gustavo Dasso y Emilia Linardi trazaron una semblanza sobre el momento del grupo. “Payasos en Flor es un grupo que lleva un poco más de un año de vida, que surge de un taller que habíamos tomado varios de los que estamos. Cuando terminó ese taller, hace poco más de un año, se fue el que coordinaba y los que quedamos decidimos sostener la iniciativa y armar un grupo independiente”, recordó el primero.
Parece que la semilla se sembró correctamente, porque “a partir de ahí fue creciendo la cosa y también se fue renovando la gente. Algunos de los chicos que estaban en el grupo se fueron a vivir a otros lados y algunos se incorporaron, hasta quedar la conformación actual de seis personas. Ahora llegamos a estas funciones en La Baita y esperamos que salga todo muy bien”, aventuró Dasso.
La última vez que supimos del grupo, animaba las veladas del Parateatral – Casita Azul, un reducto entrañable donde con ganas, entrarán 40 personas. Ahora, las condiciones serán muy diferentes. “Después de estas funciones te cuento”, bromeó el artista. “Igual, hemos hecho funciones en otros lados, han sido bastante heterogéneas en ese sentido. O sea, no sólo hacemos funciones en el Parateatral”, resaltó.
Añadió Linardi que “estuvimos haciendo funciones en distintos bares, la última vez estuvimos en una varieté y en un cervecería”, enumeró. “Pero acá la propuesta es interesante, para mí está buenísimo y además, yo vengo un poco del palo del teatro y ella también. La mayoría de nosotros venimos del palo del teatro, así que volver al escenario está bueno con esta propuesta, que es diferente”, admitió Dasso.
De todas maneras, en cuanto al espectáculo “el formato es el mismo porque el trabajo es en base a improvisaciones”, recordó. “La estructura del espectáculo está armada y va girando en torno a lo que se propone en ese momento, pero la estructura es la misma, hemos afilado algunas cuestiones y ahora tenemos un gran final para sacar de la galera”, anticipó la joven payasa.

El mismo espíritu

En efecto, en la puesta de mañana “hay pequeñas cositas pero básicamente la estructura del espectáculo es la misma porque es lo que hacemos y hasta ahora nos venimos manejando con eso: improvisaciones. Por momentos hay dos payasos en escena y por momentos tres. Los demás, se interrelacionan con los que están en escena, aparecen y desaparecen. Es aleatorio”, señaló Dasso.
Desde ya, el elenco cuenta con algunos ardides que permiten improvisar bajo el paraguas de una mínima estructura. “Nosotros les llamamos herramientas”, corrigió Linardi. “Tenemos distintos disparadores de situaciones pero sí, todo va desde el vacío en realidad. Desde una propuesta y de ahí en más, se desarrolla”, explicó. “Puede tomar cualquier curso, pero ensayamos una vez por semana con bastante rigor, más o menos cinco horas... Y trabajamos eso, herramientas que nos permiten una vez que estamos improvisando, poder tener de dónde nos agarramos”, sumó el payaso-actor.
Por las dudas, insistió: “no hay un guión sobre lo que hacemos, no decimos: ahora vamos a hacer tal escena... Todo se trabaja con la libertad de improvisar y lo que va surgiendo en el momento. Pero sí, tenemos herramientas que nos van permitiendo que eso fluya”. Además, esa laxitud permite que si la ocasión se torna propicia, en las acciones aparezcan menciones a la realidad barilochense. La temática de Payasos en Flor “es básicamente universal, pero siempre surgen cosas. Todo es espontáneo, como no es tan premeditado, pueden surgir cosas, como las que han surgido”, explicó Dasso. “Cosas cotidianas, de lo local o de lo nacional”, agregó su compañera. Desde las 21:30 de mañana en el teatro de la calle Moreno.

Una propuesta que se mantiene

Cuando se le preguntó a los Payasos en Flor cuáles son sus planes, fueron muy serios en la respuesta. “Una gira por el exterior de 10 meses (risas). No, mantener la propuesta y también nos pasa que por supuesto, ninguno de nosotros vive de esto. Todos tenemos otras actividades, lamentablemente, entonces siempre estamos como acomodándonos a la realidad de que además, alguna se va, como los que directamente se fueron de Bariloche. Entonces, vamos gradualmente viendo cómo mantenernos. La idea es mantener el espectáculo y crecer como grupo. E incluso, en algún momento cambiar el formato del espectáculo, pero por el momento estamos en esta línea”, explicó Gustavo Dasso.
Las dos funciones en La Baita son importantes para la trayectoria del grupo pero tampoco hacen perder el sueño. “Un antes y un después, un momento bisagra”, exageró el payaso, entre risas. “No, en parte está bueno llegar a un lugar más grande y tener acceso a más público y trabajar en un escenario. Pero no nos va a determinar para nada”, señaló. Emilia Linardi consideró que “es interesante porque La Baita ya tiene de por sí un público que es diferente al del resto de los teatros y es interesante llegar a ese público. Quizás hay gente que a la Casita Azul no nos iba a ver porque no se enteraba o por distintos factores, pero está bueno estar acá y ampliar al público que es asiduo de este teatro”, sintetizó.

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