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MIGRÓ HACE UN AÑO Y TRABAJÓ COMO EXTRA EN PRODUCCIÓN DE DISNEY

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29/12/2025

Actriz de Bariloche fue “estrella de tapa” en revista de Australia

Después de enseñar Teatro durante una década en escuelas medias y apenas obtuvo el título de licenciada en Artes Dramáticos, Sofía Suez cambió drásticamente de horizontes. No es fácil, pero crece.
Sofía, en la misma producción que llegó a una portada. Foto: Bassam Khoury.
Sofía, en la misma producción que llegó a una portada. Foto: Bassam Khoury.

Después de una década de enseñar Teatro en escuelas medias de Bariloche y de inclusive, llegar al estreno de una obra propia, diversas circunstancias hicieron que Sofía Suez migrara hacia Australia. Nada es fácil a 10 mil kilómetros de casa, pero esfuerzo mediante las cosas se van dando: luego de trabajar como extra inclusive en una película de Disney, la graduada en la Universidad Nacional de Río Negro (UNRN) ganó la portada de una revista australiana. Y cuando se dio el intercambio con El Cordillerano, recibió la novedad de que saldría en otra. Las puertas comienzan a abrirse.

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Diferencia horaria mediante, el que firma renovó el diálogo con la actriz, ahora también modelo. Habíamos hablado dos años atrás, porque “en agosto de 2023 estrené Nada aquí excepto las sombras, una puesta en escena que pude dirigir y también actuar”, recordó. “Esa obra surgió a través de un proyecto de investigación en Creación Artística de la UNRN en el que trabajé con varios profesores, investigadores y estudiantes de las carreras de Teatro y Diseño Artístico Audiovisual. Hubo funciones hasta julio de 2024 porque con esa puesta rendí mi tesis final en la Licenciatura de Arte Dramático. A los pocos días me fui para Australia”, enmarcó.

Antes de tan trascendente determinación “estuve trabajando en docencia, porque soy profesora de Teatro y di clases en varios establecimientos de Bariloche. Por ejemplo, en la ESRN 46 que tiene orientación en Teatro, así que mi parte creativa la terminaba abocando a la docencia y mis estudiantes, algo que amo y extraño mucho”, admitió Sofía desde Sidney, donde vive hace año y medio. No obstante, “me costó mucho hacer otro proyecto artístico con gente de Bariloche, si bien tengo muchísimos amigos artistas. Eso me frustraba y ponía un poco triste, tenía la necesidad de conocer otras formas de arte y personas, así que mi estadía en Australia también surgió por la necesidad de seguir formándome en el ámbito artístico y aprender inglés”, compartió.

Otra de las creaciones de Bassam Khoury.

Es que “si bien tomé clases en la Argentina, al vivir en un lugar donde no te queda otra, uno puede aprender un poco más rápido. Esas fueron dos cosas que me motivaron y la más importante, el deseo de que me fuera bien para poder ayudar a mi familia y a las personas que quiero económicamente”, dijo, a la hora de explicar la migración. “Como país estamos atravesando una crisis económicamente muy fuerte y cada vez es peor, entonces apareció ese deseo un poco utópico y hasta ingenuo de comprarle un terreno a mis viejos o de ayudar a mi familia. Cuando veo que acá (Australia) las cosas se ponen muy difíciles, me frustro y lloro mucho, vuelvo a esos objetivos: crecer artísticamente y como persona, además de ayudar a mi familia”, insistió.

Extra en series

Una vez en el país oceánico y “al no hablar bien inglés, tuvo que rebuscármelas para postularme a castings o proyectos que no requirieran un gran nivel. Acá se dice No Speaking Roles y hay mucho trabajo de extras en agencias, entonces empecé a postular y por suerte, mi primer trabajo en Australia fue para una serie basada en crímenes reales en distintas ciudades y tuve un rol pequeño en el que no tenía que hablar (sonrisas)”, comentó la actriz.

Acto seguido “hice el casting para una experiencia inmersiva del juego del calamar en un parque de diversiones, quedé seleccionada y estuve trabajando desde octubre del año pasado, haciendo de guardia de seguridad del juego”. También se abrió otro nicho: “participé de muchas Casas del Terror para Halloween o experiencias inmersivas de terror, en las que podía improvisar mucho e interactuar con la gente jugando con mi voz”, describió Sofía.

Incansable, “también estuve participando en cortometrajes: quedé seleccionada en una competencia sin voz hablada y eso estuvo muy divertido. Me postulé en una agencia de extras, acá hay muchas y quedé en una que trabaja con publicidades, cine y series, así que estuve trabajando como extra en varias series australianas”, compartió. De hecho, “tuve la oportunidad de estar en los estudios Disney de Sidney, participando en una película que se llama Street fighter, muy conocida porque está basada en un video juego. Fue una locura: había muchos actores y cantantes conocidos de Estados Unidos. Una experiencia muy enriquecedora”, destacó.

La tapa australiana.

El camino que condujo a la portada de “Swing Mags” arrancó en una red social. “Escribí en un grupo de Facebook de fotógrafos, artistas, estilistas y modelos. Me postulé, dije que tenía ganas de hacer colaboraciones y conocer personas. Me puse en contacto con fotógrafos y empecé a trabajar con varios. Acá es muy común que presenten su material a revistas, mundo que yo desconocía. Por suerte, uno de ellos postuló unas fotos que hicimos y ya quedé en tres revistas”, confió la “cover star” (estrella de portada).

Un trabajo en equipo, claro. “El fotógrafo se llama Bassam Khoury, un señor árabe retirado que se dedica a la fotografía y es muy bueno, postuló para la portada de una revista y me mandó un mensaje, diciéndome que habíamos quedado seleccionados. Me tomó por sorpresa, la noticia me gustó y alegró, aunque aún no tengo la revista en mis manos, pero nuevamente, es esto de conectar con propuestas artísticas en las que el acento no sea impedimento”, ponderó la actriz de Bariloche.

El cuerpo y las expresiones

Al poner la voz en otro plano, “lo importante es lo que proponen el cuerpo, las expresiones y el rostro, todo lo que se puede componer con la totalidad: maquillaje, vestuario y locación. Estoy descubriendo otro mundo en estas sesiones de fotos. Me gusta porque dejo de lado la voz. Ayer (la semana pasada), recibí otro mensaje, porque quedé para otra. Lo estoy viendo como otra forma de expresión, más allá de la exposición”, señaló Sofía.

Donde el acento es un impedimento, se imponen otras formas de expresión. Foto: Malcolm Katon.

Aunque las cosas van bien del otro lado del planeta, “no sé qué voy a hacer”, admitió la barilochense. “Hace un año y medio que estoy en Australia, todos los días extraño muchísimo a la Argentina en general. También a mi familia y amigos, extraño hablar y reír en mi idioma”, compartió. “Siempre pasa que cuando uno se va, valora más cosas de su país que cuando está adentro”, concluyó.

Si bien “durante 10 años fui profe de Teatro y es algo que extraño muchísimo, a la vez creo que acá puedo seguir formándome y aprender de la vida, porque estoy conociendo a personas de muchos países y culturas, con historias nuevas”, señaló nuestra por el momento, exvecina. “Viví muchas experiencias fuertes este año e irse tan lejos, hay días que pesa muchísimo. En otros, me encuentro haciendo cosas que nunca pensé que haría y eso está muy bueno, porque creo que en Bariloche me estaba estancando un poco”, admitió.

“Sidney es una ciudad enorme, con gente de todos los lugares del mundo y siempre hay alguna actividad para hacer. Es muy tranquila, pero a la vez intimidante, porque es muy distinta a Bariloche, donde básicamente viví siempre. Es mi casa, mi familia, el hogar. Todos los días pienso en Bariloche y en volver a la Argentina, pero creo que todavía tengo tiempo y aprendizajes por delante acá, aunque no siempre sean placenteros”, reconoció Sofía. Su horizonte se amplía cada vez más.

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