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12/11/2025

Pareja de Bariloche ganó un concurso internacional para hacer un monumento al creador del Bitcoin

Curiosamente, la identidad de quien dio origen a la criptomoneda se desconoce.
¿Cómo hacer un monumento en honor a alguien de quien se desconoce su identidad? Una pareja de Bariloche consiguió simbolizarlo de un modo singular (imágenes gentileza).
¿Cómo hacer un monumento en honor a alguien de quien se desconoce su identidad? Una pareja de Bariloche consiguió simbolizarlo de un modo singular (imágenes gentileza).

La arquitecta María Celeste Difabio Videla y el ingeniero Ricardo Alonso viven en Bariloche. Él es oriundo de la ciudad; ella nació en Magdalena, provincia de Buenos Aires. Se conocieron hace casi dieciocho años, en la Universidad Nacional de La Plata, donde estudiaron. Tras egresar, decidieron vivir juntos en esta parte de la Patagonia, y acaban de recibir un premio por un proyecto conjunto que contará con cincuenta mil dólares de presupuesto para su concreción.

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La distinción se vincula con la proyección de un monumento a Satoshi Nakamoto, denominación con la que se identifica al creador —o creadores— del documento fundacional del bitcoin y el desarrollo de la primera versión de su protocolo (la identidad real detrás de la criptomoneda se desconoce).

Modelo ideado por la pareja de Bariloche que se quedó con el premio.

La pareja de Bariloche participó de un certamen de carácter internacional, convocado por la ONG Bitcoin Argentina, y su propuesta fue seleccionada entre más de sesenta que respondieron al llamado.

El monumento será emplazado en el Parque de la Innovación, en el barrio porteño de Núñez, considerado uno de los polos tecnológicos más importantes de Latinoamérica.

“El proyecto nació como algo para hacer en pareja. Siempre entremezclamos nuestras profesiones y nos apoyamos el uno al otro. En este caso, teníamos la posibilidad de realizar todo entre los dos, como equipo, y nos pareció muy divertido. Subir juntos al escenario a buscar el premio (la ceremonia se realizó en Costa Salguero) fue una experiencia hermosa”, contó Ricardo.

Alegría de ganadores.

Sobre la intención que tuvieron a la hora de realizar el diseño, el ingeniero señaló: “La figura de Satoshi se envuelve en un marco de misterio y, a la vez, está relacionada fuertemente con los avances de la tecnología. Con esto en mente, la idea era presentar la pieza como un cubo monumental de acero inoxidable y vidrio (a su vez, una referencia al bloque génesis que inició todo), de líneas puras y estética minimalista, que dialogara con el entorno mediante superficies espejadas. Su materialidad remitirá al futuro: el acero y el vidrio simbolizarán transparencia, permanencia y tecnología. Se pensó como un emplazamiento arquitectónico, con la intención de poder ser transitable y ofrecer distintas experiencias y lecturas al visitante, quien, al rodearlo, se encontrará con que toda esa monumentalidad desaparecerá, volviéndose etérea tras una especie de portal hacia otra dimensión de la obra, con un efecto de espejos y refracción infinita”.

 Proyección de cómo quedaría el monumento en tamaño real.

Sobre el porqué de la representación cúbica, Ricardo indicó: “Bitcoin funciona gracias a una tecnología que podría traducirse como ‘cadena de bloques’ (blockchain), y con el cubo intentamos representar el primer bloque de esa cadena. En las paredes aparecerán las escrituras del código inicial, muy reconocido por todos los que pertenecen a ese ‘ecosistema’, e incluso muy fácil de ver si se busca en Google ‘bloque génesis bitcoin’”. 

El ingeniero añadió que la cara de vidrio espejado, con, a la vez, espejos en el interior, “logrará un efecto de reflejo infinito en una figura que representa, justamente, a infinitas personas colaborando en una cadena sin fin”.

Idea que concibieron Celeste y Ricardo, en referencia al bitcoin.

Cabe remarcar que el jurado, cuando entregó el premio, destacó “la potencia simbólica y la calidad estética de una obra que marcará un antes y un después en el diálogo entre arte, tecnología y ciudad, tanto en Buenos Aires como en el mundo”.

“Dejar una huella en una gran ciudad, siendo una pareja del interior del país, nos parece algo relindo”, consideró, al respecto, Ricardo.

Primer plano de uno de los perfiles del modelo del monumento.

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