Publicidad
 

JUICIO POR LA MUERTE DEL DIEZ

|
08/04/2025

El exmédico de Diego Maradona declaró que su internación domiciliaria era "arriesgada"

La internación domiciliaria del Diez en una casa del Tigre fue una maniobra "arriesgada" dado su historial de salud.

En un contexto de intensa expectativa y conmoción pública, el juicio por la presunta negligencia en el tratamiento médico de la icónica leyenda del fútbol, Diego Armando Maradona, continua desarrollándose en Argentina. La más reciente sesión del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) Nro.3 de San Isidro trajo al estrado al doctor Mario Alejandro Schiter, quien compartió su perspectiva profesional basada en su experiencia personal atendiendo a Maradona en el año 2000.

Lee también: Dalma Maradona contó detalles del encuentro con sus tías en el juicio por la muerte de Maradona

Schiter destacó que, en su opinión, optar por una internación domiciliaria para Maradona, en vez de ingresarlo en un centro de rehabilitación altamente especializado, fue un proceder "arriesgado". A lo largo de su testimonio, el médico rememoró cómo, tras una consulta con la Clínica Olivos al momento de la operación de Maradona por un hematoma subdural, sugirió el entorno hospitalario como el más adecuado para el seguimiento luego de alta hospitalaria. "Cuando un paciente está de alta hospitalaria, no necesariamente está de alta médica", subrayó, en referencia a los cuidados que seguían siendo requeridos dada la complejidad del estado de salud de Maradona.

El fallo de optar por la internación domiciliaria no estuvo acompañado con la infraestructura necesaria, remarcó Schiter, citando una falta de equipamiento médico básico como la ausencia de aparatología cardíaca esencial. "Lo adecuado hubiera sido replicar lo que ofrece un centro de rehabilitación con los equipos y protocolos básicos de unidad cardiológica", explicó, haciendo hincapié en las diferencias cruciales entre el cuidado ofrecido en un domicilio particular y el que una clínica sofisticada pudiera facilitar.

Schiter también reveló un deseo personal durante su declaración: haber tenido la oportunidad de discernir directamente con el cirujano Leopoldo Luque. "Me hubiera gustado hablar con él para transmitirle mi experiencia personal con Maradona, al igual que el doctor Alfredo Cahe lo hizo conmigo", confesó. Cahe, reconocido como el médico de cabecera del futbolista, había sido una figura central en guiar aspectos críticos de la atención médica de Maradona.

Finalmente, Schiter reflejó sobre el episodio a nivel técnico y emocional rememorando el periodo que pasó con Maradona en Rehabilitación en Cuba durante el año 2000. Al comparar la gravedad de las situaciones, reconoció que, aunque en el 2000 "el riesgo de mortalidad era muchísimo más grande", la estructura de cuidados definitivamente impactó los desenlaces diferentes respecto al fatal desenlace de 2020. La próxima fase del juicio continuará mientras se esclarecen las acciones y decisiones de los profesionales implicados.