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BALANCE

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27/12/2024

Aunque fue un año de “pequeños triunfos”, en Antu Ruca afirman: “Está en riesgo nuestro estatus de gestión social”

Se trata de una escuela muy querida por la comunidad barilochense. En 2024 consiguieron diversos logros, pero hay preocupación por la actualidad económica.
El patio de la institución educativa necesita reparaciones para poder ser utilizado, pero la cifra que se requiere para el arreglo es millonaria.
El patio de la institución educativa necesita reparaciones para poder ser utilizado, pero la cifra que se requiere para el arreglo es millonaria.

En diciembre de 2023, el presidente de la Asociación Antu Ruca, Fernando Della Corte, había expresado temor, ante la situación económica, de no poder “afrontar continuar existiendo como escuela de gestión social”.

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A un año de aquella declaración, si bien destaca varios logros conseguidos a lo largo de 2024, continúa teniendo miedo en cuanto a lo que puede deparar el porvenir. Así, expresa: “Al 2025 lo veo complicado. Espero que me equivoque, pero sigo pensando que está en riesgo nuestro estatus de gestión social”.

Cabe señalar que las escuelas bajo esa modalidad son gestionadas por una sociedad civil.

Se trata de entidades de carácter gratuito creadas para atender a sectores de la población en estado de vulnerabilidad.

Funcionan como espacios donde se hace hincapié en el factor comunitario y en generar innovaciones en pos de garantizar la permanencia de la población en el sistema educativo.

En un colegio privado, los ingresos provienen de las cuotas; en uno estatal, es el Estado el que se encarga del mantenimiento. En el caso de Antu Ruca, si bien desde el Consejo de Educación se otorgan distintas ayudas y, además, se abonan los sueldos del cuerpo docente, gran parte de lo que se lleva adelante tiene que ver con la imaginación de maestros y profesores, porque gran parte de los gastos corren por cuenta de la Asociación, conformada mayormente por los propios docentes.

Refacciones para caminar mejor.

Por ejemplo, en diciembre, en la institución trabajaron en pos de arreglar un sector de la vereda (cabe recordar que la entidad está en Anasagasti 758). De esa forma, consiguieron tenerlo listo antes de fin de año. Principalmente, utilizaron el dinero que recaudaron con algunas actividades que desarrollaron durante 2024, como ferias y venta de comida. Pero, también, contaron con alguna ayuda puntual de la sociedad, que siempre les da una mano. “Conseguimos un descuento del treinta y cinco por ciento en el cemento. Y si bien nos quedamos cortos de ripio, un vecino nos donó el metro cúbico que faltaba”, cuenta Della Corte.

Ayuda y ahorros, así hacen los arreglos en Antu Ruca.

Además, meses atrás refaccionaron un par de baños, aunque, en lo que hace a ese tema, esperan poder, el año próximo, hacer modificaciones en todo el sistema.

Vereda nueva.

Una cuestión pendiente tiene que ver con solucionar lo que sucede con el patio externo, que se encuentra en malas condiciones y no se puede utilizar. “Es extremadamente caro e imposible de arreglar con fondos propios”, explica el presidente de la Asociación Antu Ruca, y para que se comprenda qué tan elevado es el valor que debería afrontarse, manifiesta: “Hace tres años averiguamos y salía diez millones de pesos… No quiero ni pensar lo que puede costar ahora”.

“Por eso siempre estamos pidiendo a ver si nos ayudan desde estamentos provinciales o nacionales”, añade.

“Ojalá alguien pueda darnos un ‘empujón’ para nosotros después seguir”, desea Della Corte, quien remarca que el piso de ese patio debe “levantarse por completo”. Y recalca que “tiene el tamaño de una cancha de basquetbol”. 

“Al estar afuera, además, necesita una pintura especial para exteriores”, precisa.

Por otra parte, dada la cantidad de alumnos, en la escuela piensan en opciones para añadir algún aula. “Hasta soñamos con un container”, revela.

Claro que los deseos suelen chocarse con la realidad: “Solo podemos costear mantenimiento y alguna cosita chica”, afirma Della Corte.

Más allá de los inconvenientes, dice que “fue un buen año para la escuela”, aunque aclara que tal sentencia remite a lo que puede esperarse del que califica como un “momento complejo”. De esa forma, más allá de apreciar que las dificultades abarcan a toda la sociedad, sostiene: “La situación golpea fuerte a las familias que vienen a Antu Ruca”.

“En ese contexto, el esfuerzo interno fue enorme, y estoy orgulloso”, afirma, para luego agregar: “Si pensamos que vivimos la peor crisis económica en treinta años, y que el 2025 será aun peor, creo que el esfuerzo de la comunidad educativa vale el doble”.

En el debe del 2024, incluye que, debido a la problemática descripta, “las ventas de comida que se hacen para paliar gastos bajaron”. En cuanto al haber, resalta: “Sumamos nuevos padrinos o amigos de Antu Ruca, que ven lo que nos movemos y tratan de dar una mano”.

Aula verde.

Asimismo, resalta “el aula verde” que se llevó adelante con la colaboración del colegio Qmark y un estudio de abogados con impronta social. Se trata de un espacio en el exterior, con mesas y bancos de madera, al estilo de un refugio, inmerso en un patio con plantas, donde, cuando el clima lo permite, se brindan clases.  

También destaca la participación y el triunfo de dos alumnas del secundario y una profesora en un concurso de cuentos nacional.

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“Siempre animamos a nuestros estudiantes a ir por más”, dice, recalcando esos “pequeños triunfos” a los que se aferran “para poder seguir adelante”.

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