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EXPLICACIÓN TÉCNICA

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08/02/2023

Por qué es importante la actividad de remoción de pinos invasores

Por qué es importante la actividad de remoción de pinos invasores
Por qué es importante la actividad de remoción de pinos invasores

Ante las repercusiones sobre una nota que invitaba a la remoción de pinos invasores, es necesario explayarse sobre los porqué de esa actividad. 

Los organizadores de la Red PINOS pertenecen a Fundación Bariloche, INIBIOMA (CONICET - Univ. Comahue), Jóvenes por Bariloche, INTA, Circuito Verde, Parques Nacionales y Sumá Nativas.

El Cordillerano dialogó con Mario Pastorino, ingeniero forestal e investigador del CONICET y de INTA, además de integrante de la red Pinos. Mario explicó detalladamente la importancia de la remoción: “Las invasiones biológicas, en forma general, son una de las primeras causas de pérdida de biodiversidad en el mundo entero, no solo acá en Patagonia ni en Argentina”.

Habló de casos emblemáticos como en nuestra región: “El moco de roca o alga didymo, todos los que vivimos en Bariloche lo conocemos, genera un verdín en las piedras, es un ser biológico que fue introducido por pescadores”. Eso afecta la calidad del agua de los lagos.

Citó otro ejemplo: “En Tierra del Fuego, hace mucho tiempo llevaron cinco parejas de castores y hoy es una invasión, voltean árboles, generan diques, interrumpiendo el curso de los arroyos, afectando el ecosistema de una manera muy grave”.

 

En Patagonia Norte

En nuestra región, una invasión muy evidente es la de los pinos. “Han llegado de Norteamérica fundamentalmente y algunos de Europa, se trajeron para cultivarlos y hacer plantaciones forestales, eso está muy bien”.

Quiso aclarar: “No es que el pino esté mal, la Red Pinos no fomenta cortar todos los pinos de la zona. El problema son las invasiones que producen”.

“Se salen de las plantaciones porque caen semillas y tienen un poder de regeneración muy grande”. Eso se puede ver, por ejemplo, a los costados de algunas rutas donde los árboles "escapan” de los lotes.

“Eso muestra un síntoma muy claro de invasión, pero hay problemas muy evidentes en la zona de las araucarias en Neuquén, donde está siendo invadido por pinos”. Tienen una tasa de regeneración muy alta, son muy agresivos y no tienen un sistema de control porque están en un ecosistema que no es el de ellos”.

Los pinos tienen un crecimiento muy rápido. “Tiran semillas muy jóvenes. Según las especies, a los diez o quince años ya están produciéndolas”. La mayoría germinan, prosperan y se instalan, así se va produciendo la invasión.

“El problema es que va ahogando a la flora nativa, dominando en el sitio y eso va en desmedro de las especies naturales del lugar”. Mucho se habla de que es la acidez del pino la que mata el suelo, no permitiendo la convivencia. Al respecto, Pastorino aclaró: “Hay algo de verdad, pero también de mito. En realidad, el mayor efecto es que produce sombra y debajo de un pinar denso no permite crecer nada porque no llega el sol”. Crecen mucho más rápido que las especies nativas.

 

Incendios

Algo muy importante para destacar, sobre todo en los tiempos que vivimos, es el grave peligro ante un incendio de interfase. “La inflamabilidad de los pinos. Son muy buenos propagadores del fuego, arden muy rápidamente porque en sus hojas y follaje tienen resina y otras sustancias que se queman como si fueran alcohol”. Eso produce incendios explosivos, como el que hubo en la Comarca Andina. “Incluso las piñas explotan, se lanzan y son propagadoras del fuego”. Esto se agrava si los pinos están en las zonas de incendios de interfase, es decir, donde hay viviendas con árboles muy cercanos.  “Eso es un problema grave al igual que la pérdida de biodiversidad que producen”.

 

Remoción

Pastornio explicó en qué consiste la remoción de pinos que harán esta tarde: “Es la segunda vez que la hacemos, removemos los renovales por varias causas”.

Primero, porque es más sencillo, se necesita trabajar con mucha gente y da para sumar voluntarios. “Quedan en el lugar los árboles semilleros, adultos que tienen troncos formados y que son la fuente de la instalación de esa invasión”.

Para remover esos, se necesita gente capacitada, maquinarias específicas y trabajos mucho más profundos. “A los renovales que extraemos los dejamos esparcidos en el lugar para que se sequen, se pudran lo más pronto posible y funcionen como abono del suelo”.

Quitan pinos que tienen entre diez centímetros y un metro y medio aproximadamente. “La primera remoción fue en noviembre del año pasado, por lo que es muy pronto para ver los resultados. Sí bajamos la densidad de pinos en el sitio porque quedaron solo los adultos”.

En esa primera intervención trabajaron sobre dos hectáreas y media: “Sacamos 7.700 pinos, con esta tarea retrasamos la invasión unos cinco años”. Actividad que deberán repetir en ese tiempo hasta que no se quiten los árboles semilleros.

El paso siguiente en el que están trabajando es sobre la remoción de esos adultos. Para eso van a necesitar mayor apoyo, motosierras y darle un destino tanto a los troncos como a las ramas. “No es simple, hay que pensar una logística muy profunda, pero creemos que se puede encontrar la solución para llevarlo a cabo”.

 

Invitación

Luciana Ghermandi es ecóloga, investigadora de CONICET y trabaja en el instituto INIBIOMA, en el Pasaje Gutierrez, desde hace más de 20 años. Su función está basada en los incendios. El equipo se ocupa, además, de aquellos que puedan afectar a la población, porque ocurren en la interfase natural-urbana.

Pertenece, también, a la Red Pinos, que es una red de participación ciudadana que tiene como objetivo sensibilizar sobre el peligro de las invasiones de pinos en las proximidades de los barrios de Bariloche.

Sus acciones están dirigidas al control de los renovales (pinos jóvenes) que avanzan sobre el bosque y el matorral nativos, sin control.

Ghermandi invita a participar y acercarse al INBIOMA a aquellas personas que tengan dudas o quieran conocer más en profundidad las tareas que realizan. 

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