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HISTORIADOR EN EL CRUCE DE LOS ANDES

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17/08/2021

San Martín preparó a los granaderos como libertadores

San Martín preparó a los granaderos como libertadores
San Martín preparó a los granaderos como libertadores

Un historiador y exgranadero recreó el cruce de los Andes, a caballo y con mulas, tal como lo hizo el Padre de la Patria. Se trata de Esteban Ocampo que tiene un interés muy especial por José de San Martín, incluso atravesó la cordillera acompañado de su hijo de 10 años en 2017, más el contingente que lo acompañó. Se trató de imitar la época en que el Libertador realizó la hazaña.

El apasionado Ocampo relató su historia: “Todo comenzó con la historia de mi papá que nació en un pueblo de la provincia de Corrientes, San José de las Lagunas Saladas, que tiene el privilegio, el honor, de ser la cuna donde nació el granadero Juan Bautista Cabral, aquel que logró salvar la vida y que murió en el Combate de San Lorenzo el 3 de febrero de 1813 y mi padre nació allí y él siempre desde chico me contaba sobre la batalla, de Cabral, de San Martín, de los granaderos y allí uno desde chico va formando sueños”.

A través del programa “El Expreso Periodístico” que se emite por El Cordillerano Radio (93.7) indicó que “lentamente todo eso que mi papá me contaba se fue transformando en sueños que me llevaron a poder alguna vez formar parte del regimiento de Granaderos y las vueltas de la vida, de trabajar, de forjarme dieron sus frutos y pude ingresar al regimiento por 4 años”.

Relató que al ser parte del cuerpo militar, “uno de los jefes de escuadrón donde estuve, el escuadrón Ayacucho, una vez nos dijo en una formación que ‘granaderos es el regimiento de la gente, es el regimiento de todos los argentinos’ y es una sensación que uno puede palpar todos los días, uno lo percibe cuando sale del cuartel a una guardia de honor, al visitar escuelas, a las provincias, porque ahí es donde uno se puede encontrar con ese sentimiento que irradia formar parte de los granaderos, lo que significa ser parte de la historia del país, ser el hijo predilecto del Libertador, del Padre de la Patria”.

Asimismo señaló que “además tuve la oportunidad de estudiar la historia del regimiento, el suceso de haber vivenciado eso me remonta a entender la misma admiración que tiene la gente cuando ve un granadero” y agregó que “soy historiador desde el año 2006, dentro de las actividades que me gusta realizar es ir a las escuelas de todo el país, donde me invitan, primario, secundario, universitarios, para poder llevarles otra mirada del Libertador, no solo la que conocemos, no solo esta que conocemos del gran militar, del hombre que cruzó la cordillera de los Andes, el libertador de naciones, sino ese hombre que nos muestra cualidades humanas que nos indican un camino a seguir”.

Consideró en el mismo rumbo que “San Martín es ejemplo en muchísimos órdenes de la vida, como padre, como esposo, como político, como ciudadano, entonces es un poco el trabajo, la tarea que me impuse hace años para que puedan encontrar un verdadero ejemplo, un hombre para poder imitar”.

Ocampo en 2017 cruzó la cordillera con su hijo de 10 años, al respectó mencionó que “en el año 2003 fue la primera vez que pude transitar la montaña en un marcha montada, estando todavía dentro del regimiento de granaderos, me tocó hacerlo portando el uniforme histórico, en una columna con una Asociación Sanmartiniana, por la provincia de Mendoza y desde ese momento descubrí un paisaje espléndido, desde ahí comencé con mis distintas marchas, con amigos, en fechas ligadas a historias de granaderos y de San Martín, fue tan particular cuando me acompañó mi hijo, año 2017, para los 200 años del cruce original de los Andes, en una marcha montada, llevando uniformes de época, carpas del 1800, tratando de vivirlo lo más parecido a lo que fue el cruce original, durmiendo como los arrieros, con todos los elementos de la montura, con caballos y mulas”.

Con respecto al clima refirió que “para el frío hay muchos remedios, desde remedios de montaña, gracias a los baqueanos que uno lleva, también un poco acostumbrarte imitando la historia con respecto a qué elementos llevaron esos hombres. Se sienten las temperaturas extremas, de día también se siente el calor. En esa marcha nos tocaron los primeros tres días con mucho viento y lluvia que venían de la alta montaña, y después al tercer día cambió, un cielo totalmente despejado que nos permitió cruzar a Chile. Allí cambiamos los animales y seguimos la marcha, hacia el norte, hacia Coquimbo y La Serena, mi hijo nos puso a todos los adultos la vara muy alta porque jamás se quejó, para mi un orgullo enorme”.

Obviamente realizaron una preparación previa, “mi hijo monta desde los 2 años prácticamente, fuimos con todos los cuidados, los animales tienen días buenos y días malos, igual que nosotros. En ese entorno donde uno empieza a querer, a amar la montaña y a tenerle muchísimo respeto” e indicó que “la idea era tratar de vivenciar desde las cuestiones prácticas lo que esta gente vivió 200 años atrás, uno no puede revivir los miedos, la incertidumbre que tenían fundamentalmente porque muy cerca de la cordillera, del lado argentino ya encontraban guardias del ejército realista y siendo un soldado común no sabían en qué momento se iban a encontrar en un combate o en medio de esa gran batalla, como fue la batalla de Chacabuco. Estas incertidumbres que ellos vivieron en aquel momento, allí es donde uno puede entender el valor de San Martín, que se encargó de preparar a cada uno de sus hombres a lo largo de todo un año”.

Dentro de sus conocimientos, Ocampo mencionó que “San Martín plasmó en cada uno de los hombres que lo acompañaban que ellos no eran conquistadores, sino que eran libertadores, que eran hombres que iban a luchar por la independencia de Chile para asegurar la nuestra y eso es algo que cuando uno está en la cordillera lo vive, lo siente al transitar esos caminos uno siente aquello que San Martín le inculcó a sus hombres”.

Consultado sobre el momento más complicado que le tocó vivir, reseñó que “en ese cruce en particular tuvimos que demorarnos un día para encontrarnos con el grupo que venía desde Chile, por un problema de logística que tuvieron las personas que venían desde Chile y bueno fue la incertidumbre de saber si estábamos en el lugar indicado. Se pudo solucionar al día siguiente".

"En otra de las rutas que me tocó transitar, fue por Los Patos, ahí fue el punto más alto que me tocó recorrer, 4.300 metros, donde uno se encuentra con caminos sinuosos, con senderos agostos, con precipicios de mil, tres mil metros, todo eso hace un entorno complicado, muy riesgoso y también con un especial atractivo”, detalló.

Por último, Esteban Ocampo sobre el tipo de personalidad que tenía San Martín, mencionó que “fue un líder completo, una persona que se encargó de formar grandes líderes en cada uno de sus hombres, desde que el se hace cargo del primer escuadrón de granaderos el 16 de marzo de 1812, un pequeño grupo, lo que luego fue su función al frente de un Ejército como fue el Ejército de los Andes, con cerca de 4.000 hombres, donde se encargó él de ir formándolos para que cada uno de esos hombres pudiera ser líder para solucionar distintos temas, no solo de la vida militar, sino también sobre los problemas diarios”.

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