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COMISIÓN EPISCOPAL PARA LA VIDA, LOS LAICOS Y LA FAMILIA

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25/11/2020

Convocan a la marcha por “Las dos vidas”

Convocan a la marcha por “Las dos vidas”
Convocan a la marcha por “Las dos vidas”

El pasado 22 de octubre la Conferencia Episcopal Argentina ante el inminente tratamiento legislativo sobre la  Interrupción  Voluntaria  del  Embarazo iniciaba una Declaración con  una minuciosa  presentación del inoportuno y dramático momento que vivimos los argentinos para llevar adelante esta discusión.

Durante largos meses la pandemia evidenció y agudizó los grandes y urgentes desafíos que tenemos como sociedad y develó la inhumana pobreza que abriga la vida misma de muchos hermanos nuestros.

Ciertamente  estas  realidades parecen  no  ser suficientemente  evidentes  y  no  despiertan  la  necesaria sensibilidad para volcarnos con convicción, solicitud y gestos de grandeza en el verdadero cuidado y defensa de  toda  vida. El  aborto  no  salva  vidas.

Lo  que  sí  salva  la  vida,  las  dos  vidas,  en  especial  de las  mujeres adolescentes y más vulnerables embarazadas, es el cuidado, contención, acompañamiento, cercanía, medios económicos,  educación,  prevención, presencia  del  Estado  y  de  otras  asociaciones  civiles  y  religiosas enmarcadas en un concepto amplio y humano de salud pública.

Legalizar el  aborto  y  dar  por  válidas  las supuestas razones  que  se  escuchan profundizan y  dificultan la necesaria amistad social. Legalizar el aborto en los términos que establece el protocolo ILE, sería la primera vez en nuestra Nación Argentina en democracia que una ley contenga la muerte de una persona para salvar a otra a excepción delo establecido en el Código Penal Argentino.

 Creemos que éste no es el camino, sino la inclaudicable convicción de que, salvando las dos vidas, nos salvamos todos. Es  innegable  el  cansancio, el agotamiento, la tristeza  y  el  desánimo en  la  población,  como  también  el testimonio de muchos hombres y mujeres, profesionales y personal de la salud, e innumerables voluntarios que diariamente redoblan los esfuerzos para cuidar la vida amenazada por la pandemia.

Sólo si la persona es un valor primario transitaremos con decisión y esperanza el camino hacia un encuentro de hermanos, tendiendo puentes y curando las heridas nacidas delas injusticias y desigualdades, reflejadas en los  más  débiles  y excluidos.

Ese  es  el  espíritu  del  magisterio  del  Papa  Francisco  en  su  Encíclica Fratelli tutti. El próximo sábado 28 de noviembre se realizarán en todo el país distintas manifestaciones para expresar el valor y el respeto por la vida humana desde su concepción hasta su muerte natural.

Como  Pastores  los  alentamos  fervientemente  a  participar  de  dichas  expresiones  públicas  en  favor  del derecho humano a la vida de toda persona garantizado en la misma Constitución Nacional.

Invitamos  a  los  fieles de  nuestras comunidades eclesiales a  unirse a hermanos  de  otras  confesiones religiosas,  como  así  también a hombres  y  mujeres  de  buena  voluntad para participar responsablemente conforme a las normas sanitarias establecidas en cada jurisdicción, promoviendo el debido distanciamiento social  y el uso  del barbijo; y velando  además por  el cuidado de  las exigencias  democráticas basadas  en  el respeto mutuo evitando cualquier forma de violencia  hacia otro hermano.

Comisión Episcopal para la Vida, los Laicos y la Familia