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EL ACTOR “ATAJA TODO LO QUE LE TIREN”

07/10/2019

Emanuel Gallardo hizo la de “coboys” y salió Mejor Actor

Emanuel Gallardo hizo la de “coboys” y salió Mejor Actor
Foto: Facundo Pardo
Por: Adrián Moyano

Integrante de Baco Compañía Teatral y de Brújula Teatro Esencial a Cuerda, comienza a hacer ruido en el mundo del cine patagónico por su trabajo en “Lleno de ruido y dolor”. El techo está lejos.

Con dosis equilibradas de alegría y humildad, Emanuel Gallardo disfruta la mención al Mejor Actor Protagónico que logró en el reciente FAB 2019, por su desempeño en “Lleno de ruido y dolor”. Aunque afirma que nunca dejará de lado al teatro, se entusiasma con la chance de profundizar el camino cinematográfico, por la posibilidad de arribar a públicos distantes y distintos. Pero mientras aguarda la llegada de nuevas convocatorias, reparte su tiempo en tres elencos de intenso trajinar.

El joven actor experimenta “la verdad, mucho orgullo. No tanto conmigo, sino con el trabajo que hicimos entre todos”, matizó. “Tal vez se termina de enfocar en mi trabajo pero no podía ser nada sin el trabajo conjunto con el director o con la Fotografía, es un trabajo en equipo que termina en algo bonito. Me pone muy contento, lo hago porque me gusta hacerlo y que guste, es una satisfacción doble”, subrayó.

Curiosamente, Gallardo se enteró del logro gracias a un mensaje. “No estuve ese día (el de la premiación) porque estaba haciendo función de Hamlet (Herencia de la carne) en La Llave. Me avisó el director (Ignacio Aguirre) por WhatsApp cuando faltaba media hora para que arrancara la función. Me dijo: ¡felicitaciones! Sacaste el premio… Me puse recontento, al toque le avisé a mi vieja para que le avisara a la familia. Yo soy de Villa Regina, justo habían venido para verla pero no se habían quedado a la devolución del premio”, reconstruyó.

La experiencia en cine del actor es todavía mínima. “A nivel largometraje, había trabajado solo con (José) Campusano en El sacrificio de Nehuén Puyelli. Después, había trabajado en algunos cortos o en alguna miniserie, inclusive algunas también estuvieron compitiendo en este FAB: Relatos de la comarca, una miniserie que se filmó en El Bolsón y Naturaleza Olivia, un corto que también se filmó en El Bolsón”. No obstante, impresionó al jurado.

Gallardo es precisamente, integrante de Baco Compañía Teatral, uno de los elencos barilochenses de trabajo más intenso. Las experiencias “son muy distintas. A mí me gusta actuar pero son canchas distintas, como si jugaras en parquet o sintético”, ejemplificó. “A la hora de interpretar, la esencia es la misma: crear un personaje en una historia y contar algo verosímil para uno, algo orgánico y que se pueda transmitir. Pero a la hora de trabajarlo, te diría que en mí, siento en el teatro un poco más de comodidad, por esto de lo orgánico”, definió.

Dificultad y diversión

Ocurre que “en el teatro voy creando el personaje de una forma correlativa y procesual, el personaje se va desarrollando de una forma correlativa, pero en el cine no es así. Sucedió que una de las últimas escenas se filmó en los primeros días del mes, cuando estuvimos un mes filmando. Y capaz que las primeras escenas se filmaron en los últimos días, ¿se entiende? Tratar de llegar con la construcción del personaje de una manera correlativa, como después se va a contar la historia, es un juego difícil pero divertido”, resaltó.

Por otro lado, “hay muchas experiencias que el teatro no tiene, porque en el teatro creamos también el espacio. En el cine el espacio ya está… Cuando laburé para una miniserie que salió en Canal Encuentro sobre Parques Nacionales, que se filmó acá y tuvo cuatro capítulos, tuve la experiencia de poder bajar en rapel o en esta película, tuve que andar a caballo. Hice de extra de mí mismo (risas), si no hubiera sido por eso, por ahí jamás se me hubieran ocurrido ese tipo de cosas. Esas experiencias son fascinantes, muy divertidas. En el teatro, hay que crear porque no se mete un caballo en escena”, bromeó.

En la trama de “Lleno de ruido y dolor”, Soria (su personaje) “es un tipo más joven respecto de sus dos compañeros de banda. Tiene un deseo, que es construir su casa. Quiere tener un lugar, una cierta estabilidad y un techo, pero entra por el camino de los malhechores con la intención de conseguir una buena moneda para poder hacer eso. Creo que él nunca había sido consciente de la cantidad de cosas que iba a tener que hacer o el precio que iba a tener que pagar para lograr eso, si es que lo logra. No está del todo convencido sobre los medios para llegar a los fines”, describió Gallardo.

Protagonizar un film con estética de western también tuvo su encanto. “Sí, eso es hermoso. Jodíamos con los chicos, jugábamos a que estábamos haciendo la de ‘coboys’ y eso, no lo hace cualquiera (risas). Es un mundo muy divertido y además, fue un trabajo que hizo un equipo de mucha gente. La gente de Arte decoró un espacio que no era de ese tipo y de repente, parece 1920. Eso también ayuda mucho a entrar en la situación”, insistió.

En esa línea, “también agradezco muchísimo a los compañeros partenaires de escena: Facundo (Sáez Sañudo) y Juan (Alari). Juan tiene muchísima experiencia en cine y los dos ayudaron mucho a que entrara en la situación porque en el teatro, eso no sucede. El teatro va llevando la situación, acá te dicen ¡acción! y tenés que entrar, cuando antes estabas comiendo un sanguchito de miga (risas). Tener alguien que te devuelve la pelota y te hace jugar, te propone una ficción pero firme y verosímil, es dejarse llevar y bailar ese baile”, ilustró Gallardo, con el arco entre ceja y ceja.


En la piel de Soria

Más cine en convivencia con el teatro

La mención que otorgaron algo más de dos semanas atrás Margarita Molfino, Simón Franco y Guillermo Pfening incide a la hora de soñar un futuro. “No tengo tanta experiencia en cine como en teatro, creo que todo se lo debo al teatro aunque tampoco creo que esto sea un techo, pero también tengo que admitir que las experiencias que me ha dado el cine me fascinan”, sostuvo Emanuel Gallardo. “Además, el cine tiene una llegada que hoy por hoy, el teatro no tiene. Que pueda estar viéndose en otro lugar del mundo sin que yo esté ahí, a eso también apunto. Tengo muchos deseos de que este laburo me habilite nuevas propuestas de trabajo porque me encanta. Igual, me encanta el cine pero no abandonaría el teatro para nada, son cosas que podrían vivir en comunión”, aclaró el actor, para seguro alivio de sus compañeros de elenco.

Es que Gallardo reparte su tiempo con generosidad. Además de ser parte de Baco, “participo del grupo Brújula - Teatro Esencial a Cuerda, con Aravinda Juárez, Julián Bernardi y Micaela Cacheda. Dicho sea de paso, el 19 de octubre tenemos función de UnNo lugar (Espacio Arte), una puesta de trabajo más físico que no tiene texto. Un tipo de teatro muy distinto al que hago en Baco y también soy integrante del Grupo Grumo de teatro de máscaras, que creó hace mucho tiempo Kike Mayer. Trato de meterle y la verdad que alimento todas esas porque después te ayudan a crear”, justificó. Para seguir con las metáforas futboleras, ataja todo lo que le tiren.

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