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EN SIMULTANEIDAD AL FAB

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21/09/2019

Las mujeres audiovisuales se reúnen para construir otro cine

Las mujeres audiovisuales se reúnen para construir otro cine
Las mujeres audiovisuales se reúnen para construir otro cine

El jueves arrancará el 2do EMMAP, con la participación de realizadoras integrales de la región. Pero además de las deliberaciones, habrá proyecciones que las involucran desde el primer día (23 de septiembre) del cónclave cinéfilo.

En forma simultánea al FAB 2019, se concretará el 2do Encuentro de Mujeres de Medios Audiovisuales en la Patagonia (EMMAP), con la coorganización de MuMA (Mujeres en Medios Audiovisuales) Bariloche. Las deliberaciones se concentrarán entre jueves y viernes (26 y 27 de septiembre) que viene, pero desde el primer día del cónclave cinéfilo habrá actividades que involucren a las protagonistas del acontecimiento.

“Armamos MuMA Bariloche en mayo de 2017, cuando volvimos de la primera asamblea de Mujeres Audiovisuales, que se había hecho en Buenos Aires”, historió Rosario Palma, en la redacción de El Cordillerano. “Yo estaba recién llegada y mi intención original fue traerme la experiencia alucinante que se estaba viviendo en Buenos Aires, sin conocer prácticamente nada del sector audiovisual pero teniendo en claro lo que estábamos viviendo con mis compañeras, la mayoría realizadoras integrales”.

La categoría es “una figura que inventó el INCAA que está buenísima, para cuando escribís, producís y filmás”, compartió la realizadora. “Estábamos todas muy conscientes de feminismos, aunque yo estaba recién empezando. Fue traer una semilla para compartir trabajo, lecturas y ocupar lugares: producir pantalla, reflexionar sobre cómo somos representadas las mujeres y las identidades disidentes. Fue como traer una misión”, señaló.

Por su parte, Celeste De Vita sumó que “enseguida pudimos hacer una asociación con el FAB para poner en marcha nuestro primer experimento de dispositivo: hacer partícipe al público para que cada persona se pudiera fijar cómo estaban representadas las mujeres y las identidades disidentes en las películas... Hicimos un test de cinco preguntas y lo acompañamos de dos spots. El original se llama Azafates, con personas que estaban haciendo de azafatas y narraban las preguntas. (El spot) ya recorrió un montón de festivales y espacios de cine y feminismo”.

En tanto, “el año pasado el spot tuvo más que ver con el interior de la industria audiovisual, es decir, las inequidades cuando se va a filmar, en la producción y cómo funciona eso, cómo las mujeres son relegadas. Las cifras son bastante fuertes y decidimos mostrar esa información y ver qué pasaba”, recordó De Vita. “Este año, el tercer spot es más conceptual y va directo al nudo de nuestras preguntas como feministas y personas que trabajamos el audiovisual: si en la realidad hay diversidad, ¿por qué no está mostrada en el cine?”, anunció.

Otras miradas posibles

En consecuencia, “el eje del EMMAP de este año va a estar puesto en eso”, señaló De Vita. “Va a venir María Papi, una compañera de Buenos Aires, directora de cine que va a dar un taller sobre la mirada masculina en el cine, para distinguirla de otras miradas posibles. Y yo voy a estar dando un taller donde voy a contar la experiencia del test MuMA y tirar algunas líneas para pensar guiones, historias y personajes que puedan generar relatos diferentes”, señaló.

Además de las instancias de formación, “lo más importante es conocernos”, añadió Palma. “Hay que pensar que el movimiento de la autoconciencia de las particularidades, de ser mujeres en el sector audiovisual y de encontrarnos entre nosotras para fortalecernos, acompañarnos, intercambiar herramientas de laburo y posiciones de trabajo, es muy nuevo. También hay una cuestión transterritorial súper fuerte: estamos en la misma pero en situaciones muy diversas, inclusive en la misma provincia. No es lo mismo para las chicas de 20 (años) que estudian en Fiske Menuco (General Roca) en el IUPA que para nosotras, que somos de los 80, tenemos formación por fuera de la provincia y ahora estamos insertándonos laboralmente. Tampoco para las compas que están laburando en la industria audiovisual en la Comarca Andina hace 20 años… Esa heterogeneidad, junto a la sorpresa de las cuestiones en común al ser minitas trabajando en cine, son muy conmovedoras, porque al ser tan distintas tenemos cosas en común que resolver, justamente para encararlas desde un punto de vista más de manada y no tan desde yo y mi carrera, yo y mi ópera prima, yo y mi laboratorio de guión. Más como una construcción colectiva, que es la gran enseñanza que nos da el feminismo”, juzgó la organizadora.

Es que “si nos ponemos a pensar, (la visión colectiva) está en tensión con la mayoría de los relatos audiovisuales: el camino del héroe... Si estás salvando al mundo porque sos Bruce Willis, es porque justo el meteorito cayó en tu casa. No hay grandes relatos donde prime que un grupo de personas se ponga de acuerdo para transformar una realidad y si hay, están comandados por una individualidad que convoca”, cuestionó.

Instancias como el EMMAP “nos permiten hacer construcciones orales y colectivas de los discursos, no tanto bajadas de línea desde un texto o un autor europeo. Hay que pensar que en las escuelas de cine del mundo y de Buenos Aires, nos han enseñado Historia del Cine Universal, donde ves cine europeo y capaz, cine japonés. Nosotras, la mayoría somos profes también, al reflexionar sobre el audiovisual tratamos de deconstruir eso: no te voy a explicar qué es el cine, a lo sumo te voy a mostrar dónde está el REC en la cámara y traer fragmentos de la historia del cine para ver cómo somos puestas las mujeres para tratar de pensar otras formas, que no es fácil, porque a las formas las tenemos metidas adentro”, admitió Palma. Aunque paso a paso, se van desaprendiendo.

El FAB de las directoras

Muy de a poco, tantos conceptos nuevos y tantas reflexiones, empiezan a notarse aunque sea tímidamente, en los productos. En relación al FAB, contó Celeste De Vita que “el año pasado tuvimos un gran panorama, vimos casi todos los cortometrajes en competencia y realmente, nos llevamos una sorpresa porque muy pocas producciones pasaban el test, que es muy sencillo. Dimos nada más que tres reconocimientos, porque MuMA da un reconocimiento a aquellas producciones audiovisuales que hayan mostrado algo distinto”.

Un año atrás, “vimos que estaba primando una construcción de la mujer bastante trágica: capaz que es el personaje principal y que tiene una motivación propia o es la protagonista, pero sin embargo, en una tragedia”, resaltó.

“Entonces, una cosa que marcamos desde el feminismo es que las tragedias estén pero que también personas discapacitadas, identidades disidentes o mujeres, al finalizar la película, estén un poquito más cerca de realizar su deseo”.

“Tampoco decimos que todo sea Disney y que todos los finales sean felices”, aclaró De Vita. “Pero que podamos ver una transformación en esos personajes hace que el espectador y la espectadora se asocien con eso desde un lugar diferente: si esa persona pudo construir esa historia, yo también… Por eso es importante la variedad. Este FAB es el de las directoras mujeres: la mayor parte de las obras en competencia están dirigidas por mujeres. Eso se dio, nadie lo buscó, pero bueno, vamos a ver qué sucede y a quiénes les damos los reconocimientos”, se esperanzó.

MuMA tendrá su propia sección en el FAB. Consultar.

 

Adrián Moyano