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08/10/2018

Conectando eficazmente

Conectando eficazmente

Nacido en el barrio porteño de Floresta y de ascendencia griega, Bernardo Stamateas tiene habilidad para el ajedrez, el clarinete y el saxofón. Estudió Licenciatura en Psicología en la Universidad Kennedy...

Nacido en el barrio porteño de Floresta y de ascendencia griega, Bernardo Stamateas tiene habilidad para el ajedrez, el ... (+ Info)

Toda nuestra vida gira en torno de las relaciones interpersonales. Durante todo el día nos estamos relacionando con alguien: la familia, los amigos, los compañeros de trabajo o estudio y, aun, los extraños. En el ámbito laboral, es muy importante llevarnos bien con los demás. Quien es un genio en su campo de conocimiento puede no serlo tanto a la hora de relacionarse con el otro. Pero aquellos que conectan eficazmente con la gente logran sus objetivos con mayor facilidad.

Esto se debe a que los mejores resultados siempre se obtienen en equipo. Por eso, la gente que sabe relacionarse intenta desarrollar vínculos nuevos todo el tiempo. Cuantas más personas conozcamos, más amplias serán nuestras posibilidades de que nos vaya bien en aquello que emprendamos. Las relaciones que potencian nuestros resultados son conocidas como “conexiones de oro”.

Aquel que posee las llaves para abrir esa puerta que nosotros no somos capaces de abrir es una conexión de oro. Casi siempre, se trata de alguien desconocido. Por esa razón, deberíamos tratar bien a todo el mundo porque esa persona que hoy conocemos, en apariencia, por casualidad mañana puede convertirse en un contacto que nos ayude a avanzar.

Estas son tres de las actitudes que podemos cultivar para mejorar nuestras relaciones con los demás:

• Validar a los demás

¿Qué significa validar? Decir un elogio, algo positivo de alguien, o dar una palabra que anime a alguien. De ese modo, logramos una conexión de carácter empático (nos ponemos en los zapatos del otro) y esto hace que la persona se vuelva más abierta y receptiva. Elogiar es sinónimo de validar. De ninguna manera, es adular para impresionar sino hablar bien del otro inteligentemente revelando una cualidad a la vista de los demás. La verdad es que la mayoría de la gente está acostumbrada a ser maltratada, a que los demás se enfoquen en sus defectos. Así que hacer lo contrario, destacar las virtudes, suele hacer que conectemos con eficacia con quien recibe el elogio.

Siempre que veas algo positivo en una persona, expresalo en ese momento y vas a generar una impresión positiva en él o ella que fortalecerá la relación. Todos nos sentimos mal cuando somos criticados. En cambio, cuando somos elogiados o validados, nos sentimos motivados a seguir adelante. La crítica sistemática aleja a los demás de nuestra vida pero el elogio sincero e inteligente los acerca. Expresar en palabras las virtudes ajenas nos conduce invariablemente a una conexión de oro.

• Ver la vida con optimismo

También necesitamos inteligencia a la hora de ser optimistas. Tener optimismo no significa negar la realidad sino más bien aceptarla pero con la convicción de que lo que viene será mejor. El optimista sabe que lleva adentro un potencial ilimitado que lo conducirá a un lugar mejor de aquel donde hoy se encuentra. Cree también que siempre contará con los recursos necesarios para crecer y avanzar y con la mano tendida que lo ayudará a llegar a la meta. Cuando nos determinamos a ver nuestro mañana con optimismo, independientemente de cómo sea nuestro presente, tarde o temprano somos recompensados.

• Estar dispuesto a escuchar al otro

Muchas veces damos consejos u opiniones, cuando no nos los piden. La gente con problemas solo desea y necesita ser escuchada. Pero dicha escucha tiene que ser total, con todos nuestros sentidos, y brindándole un espacio al otro para contarnos lo que le pasa sin interrupciones. Estar atento, no juzgar y solo acompañar a través de la escucha con una actitud corporal positiva puede obrar maravillas en la vida de alguien. No hay que suponer ni dar nada por sentado, sino preguntar cuando no entendemos algo.

En el mundo actual, donde muchas personas se llevan muy mal y no logran conectar, donde los conflictos abundan, aprender a llevarse bien con conocidos y desconocidos nos permite disfrutar no solo de relaciones duraderas y satisfactorias sino además de una salud de hierro y de menos problemas emocionales, familiares y laborales.

Si tenés alguna consulta, podés escribirme a [email protected]

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