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09/06/2018

Policía condenado por comprar con una tarjeta de crédito extraviada por un ciudadano

Policía condenado por comprar con una tarjeta de crédito extraviada por un ciudadano
Policía condenado por comprar con una tarjeta de crédito extraviada por un ciudadano

Un ciudadano perdió su billetera con documentación. Otro la encontró y la entregó en un puesto policial. Pero el agente se compró un equipo de pesca por internet.

Un cabo de la Policía de Río Negro fue condenado a la pena de seis meses de prisión en suspenso al declararse culpable por el delito de estafa. 

Claudio Llanquel, un cabo de la Policía rionegrina nacido en Trelew hace 32 años, se declaró culpable en el marco de un acuerdo pleno de juicio abreviado y fue condenado a la pena de seis meses de prisión en suspenso.

El hecho investigado ocurrió el 14 de septiembre de 2017 cuando el uniformado realizó una compra con tarjeta de crédito vía internet, a través de un popular sitio de compra y venta, valiéndose de una tarjeta de crédito que un día antes había sido extraviada por su titular.

Según la acusación que realizó el fiscal Sergio Pichetto, el damnificado había realizado una compra en un supermercado del alto de la ciudad y de regreso a su domicilio extravió la billetera con toda su documentación, tarjetas de crédito y algo de dinero en efectivo. La pérdida habría ocurrido en cercanías del puesto policial que se ubica a pocos metros de la rotonda que une la calle Pasaje Gutiérrez y la ruta Juan Marcos Herman.

Al parecer, otro ciudadano encontró la billetera y la entregó en el puesto policial de referencia con la intención de que las autoridades policiales la devuelvan a su propietario.

Pero en circunstancias que no fueron establecidas, Llanquel se apoderó de una de las tarjetas de crédito y a través de mercado libre, realizó una compra en un comercio de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, cuyo nombre de fantasía es “El Naufrago”. El acusado, compró una caña de pescar y un reel, por un valor de tres mil quinientos ochenta y cinco pesos ($ 3.585). El equipo fue recibido días después a través de una empresa de transporte, en el domicilio que alquilaba en el barrio San Francisco. Mientras aguardaba la recepción, el acusado se había comunicado telefónicamente con el transporte para requerir la entrega en dependencias de la Comisaría 28 en la que prestaba servicio.

El damnificado advirtió lo ocurrido cuando le llegó un aviso de la compra realizada e inmediatamente realizó la denuncia. Cuando las autoridades iniciaron la investigación se contactaron con el comercio en el que se concretó la compra. Los mismos aportaron todos los datos del comprador, capturas de pantalla de las comunicaciones cibernéticas mantenidas durante la breve negociación y los demás elementos relacionados a la transacción.

Así, las autoridades realizaron un allanamiento en el domicilio del agente y además del equipo de pesca mencionado, secuestraron algunos equipos informáticos y tres teléfonos de altísima gama. Además, lograron recuperar la billetera y la documentación del damnificado en el mencionado puesto policial.  El denunciante reconoció sus efectos y ratificó que lo único que le faltaba era la tarjeta de crédito utilizada por Llanquel.

Con asistencia de la defensora adjunta Yamile Saidt, el acusado admitió su responsabilidad en el hecho y aceptó la condena propuesta por el fiscal Pichetto, resultando condenado a la pena de seis meses de prisión de ejecución condicional. Además, deberá respetar ciertas pautas de conducta durante el plazo de dos años, bajo apercibimiento de que sea revocada la condicionalidad de la condena y que la misma se transforme en efectiva.