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16/08/2026

Tarde de música, familia y expectativa en el último día de la Fiesta de la Nieve

La energía se vive en la última jornada en el Centro Cívico.
La previa del recital de Turf es a puro color. Foto Eugenia Neme.
La previa del recital de Turf es a puro color. Foto Eugenia Neme.

El sol apareció sobre Bariloche en la tarde del domingo y cambió por completo el paisaje del último día de la Fiesta Nacional de la Nieve. Después de una mañana marcada por la lluvia y la nieve, la jornada se presentó con cielo abierto, apenas una brisa y un clima que invitó a quedarse.

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Frente al escenario principal, la previa de Turf comenzó a tomar forma desde temprano. La música del DJ Polaco acompañó una tarde en la que vecinos y turistas se fueron acercando de a poco, mientras crece la expectativa por la elección de la Reina Nacional de la Nieve, uno de los momentos más esperados. 

Las imágenes de las candidatas se proyectaban en las pantallas gigantes ubicadas a ambos lados del escenario, mientras desde el lugar anunciaban que la votación permanecería abierta hasta cerca de las 19.30.

Los fanáticos de Turf fueron de los primeros en asegurarse un lugar privilegiado. Algunos llegaron con una hora de anticipación y se ubicaron bien cerca del escenario, preparados para disfrutar del show. Alrededor, el público era diverso: familias, turistas y vecinos de Bariloche compartían la tarde, algunos de pie y otros sentados a un costado, mate en mano, buscando también una manera de combatir el frío.

El paisaje acompañaba. El lago Nahuel Huapi estaba prácticamente planchado y, con las montañas como telón de fondo, conformaba un escenario natural perfecto para una tarde de celebración.

A pocas cuadras, sobre la calle Mitre, la fiesta también se vivía con los sabores de las colectividades. En el stand alemán había fila para comprar algunas de sus propuestas, entre ellas torta de manzana, torta de chocolate y pancho con chucrut. Los húngaros, en tanto, recibían a los visitantes como vecinos de la ciudad, mientras una niña compartía con su padre una pizza de la colectividad italiana.

“Me acabo de comer una pizza increíble”, le contaba un joven por teléfono a alguien, mientras lo invitaba a acercarse y le pedía que se apurara.

En el stand croata, la propuesta incluía panceta asada, pavlova y vodka, entre otras exquisiteces. El recorrido por la calle Mitre dejaba así otra postal de una fiesta que, además de música y espectáculos, se convirtió durante estos días en un encuentro de culturas, sabores y tradiciones.

Mientras tanto, en el escenario, la música seguía invitando a bailar y el público esperaba los próximos momentos de la programación. El último domingo de la Fiesta Nacional de la Nieve transcurre con buen ánimo general, en una tarde que dejó atrás el mal tiempo de la mañana y encontró en el sol, buen música, la gastronomía y el paisaje una combinación ideal para despedir la celebración.

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